Muchos consideran el Mojito como el rey indiscutible del intenso verano de la isla. (Suministrada)

La Habana, Cuba - La Habana cumple cinco siglos de vida el próximo 16 de noviembre, por lo que una mirada a los cocteles más clásicos de Cuba, parece la excusa perfecta para celebrar a esta imponente ciudad.

A continuación pasamos revista por los cinco tragos más clásicos de Cuba, que lucen perfectos para honrar a La Habana en sus 500 años de fundación. ¡Salud! 

El Daiquirí

Es un cóctel 100 por ciento cubano, aunque muchos coinciden en que fue obra del ingenio del estadounidense Jennings Cox, asentado en las minas de la zona oriental de la isla, quien a falta de ginebra, trató de suavizar con azúcar y jugo de limón el fortísimo ron cubano. Fue traído desde Santiago de Cuba a la capital por el cantinero español Emilio González, quien compartió la fórmula con su compatriota Constantino “Constante” Ribalaigua.

Ya por entonces dueño del bar El Floridita, Constante probó diferentes combinaciones y le dio su toque, con gotas de marrasquino y hielo frappé, hasta lograr el sabor que enamoró al escritor estadounidense Ernest Hemingway, un asiduo cliente de su establecimiento, que cimentó la enorme fama de este coctel y lo inmortalizó en su novela “El Viejo y el Mar”.

Aunque actualmente se puede preparar con distintos tipos de mezclas -vodka, rones añejos cubanos, menta, etcétera- lo más tradicional es utilizar una parte de zumo de limón, dos partes de ron añejo blanco, una cucharadita de azúcar, hielo y batir en una licuadora.

El Mojito

Muchos consideran este coctel como el rey indiscutible del intenso verano de la isla. Se dice que fue ideado por un bartender estadounidense que preparaba tragos para sus compatriotas que venían a Cuba en la década de 1920, para burlar Ley Seca vigente entonces en el país norteño.

Una mezcla parecida se preparaba en los Estados Unidos con el bourbon, que fue sustituido en la Isla por ron añejo blanco, para convertirlo en uno de los cocteles más famosos del planeta, que tiene como referencia el que se prepara en el bar la afamada Bodeguita del Medio, ubicada en la zona colonial de La Habana.

Este trago ilustre de la Bodequita del Medio lleva 1 ½ onza de ron Havana Club Añejo Blanco, ½ cucharadita de azúcar, jugo de ½ limón, agua de soda, hierbabuena y hielo, todo mezclado en un vaso largo. 

El “Havana Special”

Otra de las aportaciones del español Constantino Ribalaigua –entre los más prestigiosos cantineros de La Habana-, fue esta mezcla, considerada por los expertos como una de las diez grandes joyas de la coctelería nacional y que debe su nombre a una singular ruta que unía a Nueva York y La Habana, establecida por el millonario estadounidense Henry Flagler.

Para su preparación se debe mezclar en la coctelera 1 ½ onza de jugo de piña, 1 ½ onza de ron Havana Club Añejo Blanco, 1 cucharadita de marrasquino, junto a trozos de hielo. Luego se bate a mano y se sirve colado en una copa de cóctel. Se adorna con una rodaja de piña.

El Cuba Libre

Existen varias versiones sobre su origen, que se fija a inicios del siglo XX. Una de ellas le adjudica la paternidad de este trago a un capitán estadounidense de apellido Russell, quien en una calurosa tarde habanera ordenó en un bar una combinación de ron añejo, Coca Cola, hielo y una rodaja de limón.

Cuentan que los soldados que le acompañaban, viendo su disfrute, pidieron los mismo, y la mezcla tuvo una aceptación inmediata, lo que provocó un sonoro brindis con el grito “¡Por Cuba Libre!”, el cual quedó como nombre del coctel.

El modo de preparación es súper sencillo, sólo se deben mezclar en un vaso de highball ½ onza de ron Havana Club Añejo Blanco, hielo, refresco de cola y limón.

El “Mary Pickford”

Se cree que este coctel fue creado a finales de la década de 1920 por el legendario barman estadounidense Eddie Woelke, quien se trasladó a La Habana durante la llamada Ley Seca vigente en su país.

Woelke trabajó en emblemáticos establecimientos de la capital cubana, entre ellos en el Jockey Club, donde aprovechando la presencia de la afamada actriz Mary Pickford -estaba filmando una película en ciudad-, creó un cóctel en su honor y lo bautizó con su nombre.

El Mary Pickford lleva 1 ½ onzas de jugo de piña, 1 ½ onzas de ron blanco, 1 cucharadita de marrasquino, un toque de granadina y trozos de hielo. Se bate a mano y se sirve colado en una copa de coctel, adornando con una cereza.


💬Ver 0 comentarios