En los pasados años, en Cuba se ha celebrado la “Conga Cubana contra la Homofobia y la Transfobia”. (Archivo/EFE)

LA HABANA, Cuba.- La decisión del gobierno cubano de suspender la principal manifestación de la comunidad gay en el país no ha sido bien recibida por la comunidad Lgbtt, quienes convocaron una marcha alterna para este sábado 11 de mayo.

Las autoridades cubanas anunciaron el lunes en la noche que la “Conga Cubana contra la Homofobia y la Transfobia” fue cancelado y no se realizará este año. Mariela Castro Espín, hija del expresidente Raúl Castro Ruz y una de las principales defensoras de los derechos de la comunidad gay en la mayor de las Antillas, dio a conocer la información en una nota oficial emitida por el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), entidad que dirige.

La determinación de suspender el evento, que discurría lleno de colorido las calles habaneras y contaba con apoyo de diversas organizaciones internacionales, llega a menos de un mes de que se proclamara la nueva constitución de Cuba, la cual dispone de un referendo en menos de dos años para definir el matrimonio igualitario.

Sería el segundo golpe que recibe el movimiento gay en Cuba, ya que la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) empujó, sin éxito, que se incluyera en la nueva constitución el matrimonio gay. En su lugar y ante la presión de los sectores religiosos, se optó por el referendo futuro, aunque se aprobaron las uniones de hecho para parejas del mismo sexo.

La conga, que es como se conoce a las manifestaciones en Cuba, era el principal evento de la comunidad Lgbtt que está celebrando su semana a nivel global. Su suspensión provocó que se convocara a un inusual acto el próximo sábado a las 4:00 de la tarde en el Parque Central de La Habana.

“Familia, se está convocando a todxs. No dejemos arrebatarnos el espacio. No permitamos que venzan los fundamentalismos entronizados en nuestra patria. Basta ya de tolerar las injusticias”, escribió el activista Adiel González Maimó en su cuenta de Facebook.

El gobierno argumentó que la tensión política que vive el país no da espacio a un evento como la conga.

“Las nuevas tensiones en el contexto internacional y regional afectan de manera directa e indirecta a nuestro país y tiene impactos tangibles e intangibles en el normal desenvolvimiento de nuestra vida cotidiana y en la implementación de las políticas del Estado cubano”, dijo el comunicado del Cenesex, que responsabilizó de la decisión al Ministerio de Salud.

No todos los gays cubanos se creen la versión del gobierno y entienden que detrás de todo están los dirigentes cristianos que se opusieron a que el polémico artículo 68, que viabilizaba el matrimonio gay a nivel constitucional, fuera aprobado.

“Ya me temía que los aires regresivos que lograron que no se aprobase el decreto 68 en la nueva Constitución lograrían estos y otros retrocesos. A pesar de los mensajes que en tono de disculpa pública han emanado desde las instituciones y personalidades de quienes esperábamos un activismo más concreto, es difícil tragarse el cuento de que nada de eso logrará detener lo que, en términos de visibilidad para una improbable comunidad cubana LGTBIQ, se ha conseguido hasta ahora”, dijo el activista Norge Espinosa Mendoza.

“Y esta parada en seco que viene a ser la nota con la cual el propio Cenesex se aferra a causas y razones poco creíbles para explicar el por qué no habrá Conga desde el Malecón hasta el Pabellón Cuba, sirve para preguntarse justamente eso: qué se ha conseguido. O mejor aún, qué creíamos haber conseguido… No permitirla es una señal que nos induce a volver al clóset, a saber que no somos bienvenidos. Que la ilusión puede deshacerse. A no ser que tengamos lo que hace falta para dar la batalla”, agregó.

La determinación del gobierno cubano ha incomodado incluso a sus más cercanos colaboradores, como Francisco Rodríguez, alias “Paquito El de Cuba”, voz autorizada de la comunidad gay cubana, quien escribió su opinión en su popular blog.

“Tengo la tranquilidad de que nada ni nadie nos podrá regresar al clóset, ni quiero ni puedo creer que alguien así lo pretenda. Estoy seguro de que este aparente traspiés circunstancial con la conga también nos permitirá extraer experiencias esenciales para futuras batallas”, escribió.

“Debemos concentrarnos en los principales propósitos que nos quedan por delante. Los cambios legislativos que tienen que acompañar a la nueva Carta Magna resultan esenciales, y hay que trabajar para distender cualquier inquietud, preocupación o reserva que situaciones coyunturales —como esta de la conga— pudiera crear, si no somos capaces de cerrar filas y actuar con inteligencia y unidad”, sostuvo.

“Como dice el refrán popular sobre la procesión, nuestra conga va por dentro. No importa que este año nos pidan no hacerla. Lo ya bailado —y lo que nos queda por bailar—, no nos lo van a quitar”, concluyó.

Castro Espín no emitió comentarios sobre el tema. Sólo se dedicó a repostear información en sus perfiles de redes sociales.


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