Alexander Abreu es el trompetista más cotizado ahora mismo de la música popular cubana.  (GFR Media) (semisquare-x3)
Alexander Abreu es el trompetista más cotizado ahora mismo de la música popular cubana. (GFR Media)

La Habana, Cuba - Dueño de una cadencia y sensualidad única para bailar, el son cubano es un género musical de hondas raíces populares, hijo de la mezcla de las tradiciones africanas e hispánicas. Nació en lo profundo de las lomas orientales de la isla a finales del siglo XIX y se desarrolló en las áreas urbanas, principalmente en Santiago de Cuba y la capital de la “Mayor de las Antillas”, La Habana.

Su sonido es tan peculiar que quizás sólo la rumba se le equipara en la capacidad que tiene de mezclarse y enriquecer a otros ritmos. El investigador cubano Danilo Orozco lo define como una expresión vital, un “proyector de cultura” a semejanza del jazz o el flamenco.

Así es el son cubano, un ritmo al cual les son imprescindibles la guitarra, el tres (semejante al cuatro boricua, pero con tres cuerdas dobles), e instrumentos de percusión como las maracas, los bongós y las claves. En su modalidad ampliada, se suman al cuadro melódico la trompeta y, ocasionalmente, el piano.

Causó furor en los años treinta del pasado siglo. Crónicas de la época cuentan cómo el poeta español Federico García Lorca, cuando visitó La Habana en 1930, frecuentaba las playas del municipio habanero de Marianao y se hizo amigo de los soneros ambulantes, a los que ocasionalmente acompañaba tocando las claves.

A pesar de ello, el son se mantuvo con altibajos y escondido en otros ritmos hasta que a finales de los 90 volvió por sus fueros, mediante el resonante éxito con tintes nostálgicos del proyecto “Buena Vista Social Club”, con documental de Wim Wenders incluido y premio Grammy (1998) al CD homónimo.   

Tras esta información contextual, ahora te presentamos una lista de algunos de los sones más representativos de la música cubana, organizados de forma cronológica. Podemos pecar de haber dejado fuera de la lista a algún clásico, pero de eso se tratan los gustos, quizás usted podría armar sus 10 y compartirlos con nosotros en los comentarios, para que todos los añadamos a nuestros playlists.

“Son de la loma” (1922)- Trío Matamoros

Miguel Matamoros (1894-1971) y su famoso trío son una de las leyendas de la música tradicional y popular cubana. Junto al bolero-son “Lágrimas negras”, ésta es una de sus canciones más famosas y versionadas, símbolo de la cultura cubana. En “Son de la loma” hay una crónica del posible origen e historia del género, personificado en Matamoros, uno de sus mejores intérpretes y gran exponente del estilo del “son oriental”.

“Tres lindas cubanas” (1926)- Sexteto Habanero

El Sexteto Habanero (1920), más tarde convertido en Septeto como el Nacional de Ignacio Piñeiro, fue responsable en gran medida del éxito del género. Este es, junto a “Loma de Belén”, uno de sus temas más famosos, compuesto por su director Guillermo Castillo (1880-1949) y popularizado por el “Caruso cubano” Abelardo Barroso (1905-1972).

“Échale salsita” (1932)- Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro

Este tema es típico del repertorio sonero y simbólicamente precursor de la música tropical y de salsa. Ignacio Piñeiro (1888-1969) fue su compositor y le imprimió su estilo dulce y pícaro a la vez, inspirándose en el pregón de un vendedor popular. El famoso compositor norteamericano George Gershwin lo escuchó en vivo durante una visita a La Habana en febrero de 1932 e incluyó un fragmento en su “Obertura cubana”.

“Lamento cubano” (1932)- Eliseo Grenet y Teófilo Radillo

Un son considerado canción protesta es este compuesto por Eliseo Grenet (1893-1950), cuya letra la escribió Teófilo Radillo (1895-?). El mismo Gerardo Machado, presidente cubano de entonces y calificado de dictador, pensó que era una alusión clara a su gobierno e ignorando que Radillo era el autor de la letra, sólo obligó a Grenet a partir al exilio en España. 

“El reloj de Pastora” (década del 40)- Arsenio Rodríguez

El prolífico compositor y tresero Arsenio Rodríguez (1911-1970) sentó las bases, con sus conjuntos soneros -en los que utilizaba más de una trompeta y congas-, del mambo y la música salsa. Su influencia en la escena de Nueva York y Los Ángeles fue fundamental. Esta canción es paradigmática de su estilo picaresco, popularizada por la inconfundible voz de Rolando Laserie.

“Son al son” (1980)- César Portillo de la Luz

Este es un bello homenaje a la historia del género y su influencia en toda la música cubana. Su autor César Portillo de la Luz (1922-2013) es muy conocido por sus boleros y canciones de la corriente del “Filin”, como “Contigo en la distancia”. Sin embargo, al crear “Son al son” legó una de las mejores composiciones del ritmo, que ha sido interpretada por grandes voces como Elena Burke, Cheo Feliciano y Omara Portuondo.     

“El cuarto de Tula”- Sergio González Siaba 

Son muy conocido compuesto por el cubano-español Sergio González Siaba (1915-1989). Lleno de picardía y doble sentido erótico, alcanzó fama internacional por el éxito de Buena Vista Social Club, agrupación en la que se reunieron grandes intérpretes del género como Eliades Ochoa, Compay Segundo, Ibrahim Ferrer y Omara Portuondo.    

“Chan Chan” (1984)- Compay Segundo

Fue compuesto por Francisco Repilado “Compay Segundo” (1907-2003), inspirado en un cuento de su infancia. Es una crónica que remite a espacios y ambientes de la provincia oriental Holguín. Aquí se nota el espíritu fresco del son más tradicional, del que Compay Segundo fue uno de sus más longevos exponentes.

“Son de la madrugada” (1997)- Adalberto Álvarez

El más grande innovador contemporáneo del género es Adalberto Álvarez (1948), conocido como “El Caballero del Son”. Es el cubano cuyas obras han sido más versionadas en las últimas décadas, interpretadas por Papo Lucca, Oscar de León, Andy Montañez, Eddie Palmieri y Gilberto Santa Rosa. Este tema es un ejemplo de cómo Álvarez logra integrar el son en el panorama de los ritmos tropicales, con sonoridad contemporánea sin traicionar sus esencias.

“Venenosa” (2015)- Alexander Abreu

Esta canción demuestra que el son en su esencia más pura no ha muerto. Alexander Abreu es el trompetista más cotizado ahora mismo de la música popular cubana, y está a la cabeza de la salsa actual y la timba en la “Mayor de las Antillas”. Sin embargo, siempre echa mano a perlas como esta, compuesta según la estructura más tradicional, incluida en el disco de su agrupación Habana de Primera “La vuelta al mundo”.

La capacidad del género para adaptarse a los nuevos tiempos e influir en otros ritmos es grande, y más de cien años después de su surgimiento todavía puede afirmarse, como Ignacio Piñeiro cantó: “el son es lo más sublime para el alma divertir”.       


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