Turistas salen del aeropuerto José Martí, en Cuba, utilizando mascarillas como prevención al coronavirus. (AP)

La Habana, Cuba - Las autoridades cubanas decidieron seguir permitiendo la llegada de turistas al país, pero advirtieron que serán sometidos a un protocolo de prevención contra el coronavirus (COVID-19) en los puntos de entrada a la isla y en las instalaciones turísticas.

El turismo cubano, que inició el año con una reducción del dos por ciento en las proyecciones, ha comenzado a acusar el efecto de la crisis del coronavirus, pues en marzo la baja alcanza un 12 por ciento por debajo de las estimaciones oficiales, que se esperan sean más severas al cerrar el mes y durante las próximas ocho semanas.

Bárbara Cruz Rodríguez, directora general de Mercadotecnia del Ministerio de Turismo de Cuba (Mintur), dijo hoy en una rueda de prensa que la isla no se ha planteado cerrar sus fronteras al turismo y, en su lugar, ha adoptado una política de “prevención y control” con los viajeros que decidan mantener sus planes de vacaciones.

“Cuba no tuvo afectaciones en enero y febrero por el coronavirus. El 98 por ciento del plan se cumplió y la reducción se debió a los cruceros y a la política de Donald Trump. Comenzamos a decrecer a partir de marzo, cuando Italia canceló sus vuelos y Canadá comenzó a instar a sus ciudadanos a no viajar”, expresó Cruz Rodríguez, al referirse a dos de los mayores emisores de turistas para Cuba. Canadá, de hecho, es el mayor emisor de turismo a la isla.

“Para abril y mayo se han registrado cancelaciones, pero no tenemos el número exacto”, proyecto la funcionaria.

A pesar del complejo panorama que se presenta en el turismo internacional, las autoridades cubanas han decidido mantener el flujo de visitantes a la isla y optar por una política de contingencia interna, más que de cerrar las fronteras.

“Nosotros seguiremos recibiendo a los turistas… Los clientes que decidan venir a Cuba serán bien recibidos… Nuestro país está listo para detener y controlar esta enfermedad… Les daremos todos los servicios y mostraremos que Cuba es un país seguro en todos los aspectos”, argumentó Cruz Rodríguez.

El gobierno cubano sí ha ordenado la cancelación de eventos deportivos y culturales que sean multitudinarios.

El Ministerio de Cultura emitió una directriz cancelando o postergando eventos como el Havana World Music y ordenando el cierre de salones de baile o instituciones como la Fábrica de Arte Cubano.

El gobierno canceló varias ferias internacionales programadas para marzo y la propia Feria de Turismo, en calendario para mayo próximo, está en veremos.

Pero el cierre de las fronteras no está en discusión, por ahora, según las autoridades migratorias del país, por lo que la apuesta está a la detección y control de los casos según vayan surgiendo.

Quien llegue a La Habana estará expuesto a chequeos intensos por personal aduanero y del Ministerio de Salud de Cuba (Minsap), que utiliza equipo especializado o un proceso de discernimiento profesional para detectar los casos.

El personal médico en los puertos y aeropuertos está dando atención particular a los viajeros provenientes de China, Corea del Sur, Italia, Francia, Japón, Estados Unidos, Irán, España y Alemania, pues son las naciones con más índices de casos y que más viajeros envían a Cuba.

“Si vienen de uno de esos países, que consideramos de alto riesgo, se va a verificar en aeropuerto. Si visitó ese país y tiene algún síntoma, será llevado a aislamiento por 14 días”, explicó el doctor Francisco Durán, jefe de Higiene y Epidemiología del Minsap.

En el caso que los turistas superen el discernimiento en los aeropuertos o pasen por él sin mostrar síntomas, el Mintur ha dispuesto un protocolo en todas las instalaciones turísticas del país, que obliga a tener una zona de aislamiento para los casos sospechosos, los cuales serán referidos a las autoridades de salud para su posterior aislamiento.

“Ya hemos tenido ese tipo de casos y hemos tenido que enviarlos a los hospitales”, expresó Cruz Rodríguez.

El desafío mayor está en los casos de los viajeros que se quedan en casas particulares o vienen a visitar amigos y/o familiares.

Para ello, el gobierno ha requerido a quienes operan casas de renta que tengan zonas de aislamiento y que reporten casos sospechosos a la brevedad, para evitar la propagación descontrolada entre la población.

En las casas de familiares o amigos es más complicado y el gobierno ha apelado a la responsabilidad ciudadana para que se denuncien los casos y sean sometidos al protocolo de detección y tratamiento.

Hasta el viernes en la noche, en Cuba había 149 personas en aislamiento por sospechas del coronavirus, 65 de ellas extranjeros y el resto cubanas. Cuatro positivos habían sido reportados, tres turistas italianos y un cubano casado con una boliviana que vino de Italia y, al parecer, lo infectó, aunque ella no desarrolló los síntomas.


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