Miguel Díaz-Canel Bermúdez sustituyó el 19 de abril de 2018 en la cabeza de los Consejos de Estados y de Ministros al general Raúl Castro Ruz. (EFE / Miguel Gutiérrez)

La Habana, Cuba - Hace exactamente un año, el ingeniero Miguel Díaz-Canel Bermúdez hizo historia en Cuba, al convertirse en el primer presidente de la etapa revolucionaria que no era un Castro Ruz, y en esos 12 meses su mandato ha enfrentado todo tipo de escollos, desde un tornado destructor, hasta la caída de un meteorito, pasando por un creciente deterioro de las relaciones con Estados Unidos y una reforma constitucional que reflejó una oposición sin precedentes en la isla.

El político de 58 años, que cumple 59 mañana sábado, 20 de abril, sustituyó el 19 de abril de 2018 en la cabeza de los Consejos de Estados y de Ministros al general Raúl Castro Ruz, quien, a su vez, había tomado el poder oficialmente 10 años antes para sustituir a su hermano Fidel, comandante en jefe de la Revolución cubana por más de medio siglo.

Llegó a la presidencia con la encomienda de relevar a la dirigencia guerrillera del país, que se ha ido extinguiendo por la naturalidad del paso de los años y ha tenido que comenzar a abrir espacios a figuras que nunca lanzaron un tiro en la revolución que llevó a Fidel Castro Ruz y sus barbudos al poder en 1959.

Hasta el momento, Díaz-Canel ha cumplido con el rol para el cual fue seleccionado por la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), ente que tiene a su cargo la elección del jefe del Gobierno, pues en Cuba no se vota directamente por el mandatario del país. De hecho, la figura de la “Presidencia de la República” no existía formalmente hasta ahora, con la nueva Constitución proclamada el pasado 10 de abril, por lo que Díaz-Canel, en teoría, tendrá que volver a “electo” por la ANPP para refrendar en el cargo, pero esa es harina de otro costal.

Díaz-Canel fue colocado como una figura, más que de transición, como una de continuidad, como él mismo dijo en su discurso de aceptación del cargo ante la ANPP el año pasado.

“Aquí no hay espacio para una transición que desconozca o destruya el legado de tantos años de lucha. En Cuba, por decisión del pueblo, solo cabe darle continuidad a la obra, unidas las generaciones nacidas y educadas en la Revolución y la generación fundadora, sin ceder ante las presiones, sin miedo y sin retrocesos, defendiendo nuestras verdades y razones, sin renunciar a la soberanía e independencia, a los programas de desarrollo y a nuestros sueños”, dijo ante la presencia de Raúl Castro Ruz y la alta dirigencia del Partido Comunista de Cuba (PCC), la cual, por estructura, mantiene el poder político en el país.

El uso continuo del hashtag “#Somos Continuidad” en la red social Twitter, refleja el reconocimiento de que Cuba no tiene ante sí a un presidente con ínfulas de reformista, más bien se trata de un hombre formado en las entrañas del PCC que intenta actualizar un modelo social y económico deteriorado, en un ambiente sumamente complejo en diversos frentes.

La batalla más dura que ha enfrentado Díaz-Canel se ha dado en el contexto económico, el cual ha sufrido el retroceso en los avances logrados con Estados Unidos, con una administración de Donald Trump que ha demolido la política de acercamiento asumida por su predecesor Barack Obama y retornado el bloqueo o embargo económico a un ambiente parecido al que existía bajo el gobierno de George W. Bush.

El enconamiento de Estados Unidos ha perjudicado duramente al naciente sector privado del país, que dependía del tráfico de viajeros estadounidenses para sustentar sus negocios, sobre todo, en las áreas de turismo y gastronomía.

También ha provocado daños severos a nivel macroeconómico, pues la imposición de multas a empresas extranjeras, la mayoría de ellas entidades bancarias, se ha reactivado y provocado un clima de incertidumbre en la inversión foránea que ha desacelerado la economía cubana, la cual proyectó un crecimiento que ronda el uno por ciento para este año. 

La más reciente de las acciones de Trump podría ser la más devastadora, ya que esta semana reactivó la disposición de la Ley Helms-Burton que permite demandar en Estados Unidos a empresas o individuos que operan en bienes confiscados a estadounidenses tras el triunfo de la Revolución. Esa medida vino acompañada de un tope en las remesas que pueden recibir los cubanos desde Estados Unidos ($1,000 cada tres meses), la eliminación de categorías de viajes a Cuba y la cancelación de las operaciones bancarias entre ambos países.

A eso se suma el enfrentamiento directo que Estados Unidos mantiene con Venezuela, principal socio político y comercial de Cuba en el hemisferio, y mayor suplidor de petróleo a precios subvencionados. Trump intenta ahogar a Cuba por su apoyo político a Venezuela y busca limitar la entrega de crudo venezolano a la isla, lo cual causaría una crisis energética.

A Díaz-Canel le ha tocado lidiar con ese clima hostil, el cual ha ido dejando sus huellas en la economía cubana, que ya venía dando signos de retroceso por las bajas en las exportaciones, los aumentos en las importaciones y la acumulación de deudas con los suplidores debido a la falta de divisas.  

“La crudeza del momento nos exige establecer prioridades bien claras y definidas, para no regresar a los difíciles momentos del periodo especial”, dijo Díaz-Canel el pasado 13 de abril en su discurso en una sesión extraordinaria de la ANPP.

Al presidente le ha tocado comenzar a preparar al país para un proceso de crisis económica que traerá penurias a la población sino se toman medidas correctivas urgentes, como atajar la creciente corrupción e incentivar el capital extranjero mediante una estrategia agresiva de inversiones que promuevan la producción para la exportación y la posterior captación de divisas.

No ha sido, para nada, un año fácil.

Si bien en el plano internacional Díaz-Canel se apuntó varias victorias, como su viaje a Estados Unidos para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas y reunirse con gigantes tecnológicos como Google o Twitter; la visita oficial a naciones como Rusia, China y Vietnam, con paradas en Francia y el Reino Unido; la llegada a Cuba del jefe del gobierno español Pedro Sánchez, los príncipes de Gales, Carlos y Camila, y el secretario general del a ONU, Antonio Guterres; así como el estrechamiento de lazos históricos con México, la turbulencia interna causó su sacudida.

La misma naturaleza fue responsable de parte de los problemas, como el tornado que destruyó varios municipios del sur de La Habana o las inundaciones provocadas por la secuela del huracán Alberto, las cuales causaron daños millonarios en las provincias del centro del país. Hasta un meteorito cayó en Pinar del Río, el cual no provocó daños, pero sí todo tipo de bromas en el picante imaginario popular cubano.

“Ese hombre ha pasado de todo en un año. Pobre de él, no quiero estar en sus pantalones, hasta un meteorito explotó por ahí por Pinar del Río, y el tornado, y las inundaciones, y ahora hay sequía, yo no sé qué más le va a pasar”, dijo con cara de circunstancia el reparador de teléfonos Alexander Cabrera.

También hubo calamidades, como la caída el 18 de mayo de un avión fletado por Cubana de Aviación que causó la muerte a 112 de sus 113 ocupantes, la mayoría de ellos cubanos, y el reciente secuestro de dos médicos en la frontera entre Kenia y Somalia por un grupo guerrillero islámico.

El año trajo consigo una nueva Constitución para Cuba, la cual da el marco jurídico para emprender importantes reformas en el aparato ejecutivo y económico cubano.

La aprobación del documento, sin embargo, no estuvo exenta de polémicas. El matrimonio gay tuvo que ser pospuesto luego de una fuerte oposición de los sectores religiosos, que consiguieron fuera sacado del texto constitucional y postergado a un referendo futuro dentro del Código de Familia. 

El 90 por ciento de los ciudadanos con derecho al voto fueron a refrendar la Constitución y de ellos el 86.8 por ciento votó a favor. Pero la cifra refleja un número sin precedentes en este tipo de elección en Cuba, cuando el 78.3 por ciento del total de cubanos con derecho al voto respaldó el documento, lo que implica que el 21.7 por ciento de los electores hábiles o no ejerció su derecho al sufragio o voto en contra, lo cual es inédito en la isla.

Esa quinta parte que de alguna manera reflejó su oposición al proyecto constitucional representa el mayor desafío futuro para Díaz-Canel. Ahí hay un caldo de cultivo de insatisfacciones que podría incrementarse al agudizarse la crisis económica, por lo que toca al mandatario llevar a la ejecución las reformas que saquen al país del atolladero.

Si bien Díaz-Canel en un año como presidente de Cuba ha tenido un año de escollos, le viene un segundo año todavía más desafiante, y pesa sobre él tener las cartas claras para conseguir que los niveles de insatisfacción se reduzcan y su Revolución pueda enfrentar el fuerte embate que llega del norte.

Cronología del año de Díaz-Canel

19 de abril de 2018

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ingeniero de formación, asume con 57 años los cargos de presidente de los Consejos de Estados y de Ministros (equivalente a presidente del país) de la República de Cuba, al ser elegido cuando se constituyó la IX Legislatura de la Asamblea Nacional para el período 2018-2023.

20 de abril de 2018

Como primer acto en su nuevo cargo, Díaz-Canel firma el Decreto-Ley No. 349 sobre las “Contravenciones de la Regulaciones en Materia de Política Cultural y Sobre la Prestación de los Servicios Artísticos”, que generó gran polémica y rechazo en sectores de la cultura nacional, que lo asumió como una oficialización a la censura en ese sector. 

7 de mayo de 2018

Díaz-Canel recibió en La Habana al portugués Antonio Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), quien realizó una visita oficial a Cuba.

18 de mayo de 2018

Como presidente del país, Miguel Díaz-Canel asume el primer problema de gran magnitud, cuando un avión arrendado por la aerolínea bandera Cubana de Aviación a la empresa mexicana Global Air cae a tierra poco después de despegar del aeropuerto internacional José Martí de La Habana, causando la muerte a 112 personas entre pasajeros y tripulación

29 de mayo de 2018

Al frente del gobierno, Díaz-Canel dirige las labores preventivas para minimizar los daños por el paso del ciclón Alberto, cuyas intensas lluvias provocaron crecidas de ríos y las peores inundaciones en las provincias centrales del país, causando la muerte de cuatro personas, la evacuación de miles de personas e importantes daños a los cultivos y la infraestructura de la zona.

17 de septiembre de 2018

En su primera entrevista como presidente del país, concedida a la televisora multinacional Telesur, Díaz-Canel reconoce que las relaciones con los Estados Unidos “están en franco retroceso” después de la etapa de acercamiento impulsada por la administración de Barack Obama.  Además, establecía la directrices de las relaciones bilaterales al decir que “queremos diálogo, pero tiene que ser entre iguales, que se nos respete y no se condicione nuestra soberanía y nuestra independencia, porque no aceptamos imposiciones y no estamos dispuestos a hacer concesiones”.

26 de septiembre de 2018

Díaz-Canel interviene como presidente cubano en el debate general del 73 Período de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), celebrado en su sede en la ciudad estadounidense de Nueva York, donde cumple una intensa agenda de intercambios bilaterales con líderes mundiales, empresario estadounidenses e importantes personalidades de la cultura. 

10 de octubre de 2018

El presidente cubano estrena cuenta oficial en la red social Twitter, impulsando así una de las propuestas con más sello personal en su corto mandato, que ha sido la apuesta por la informatización de la sociedad cubana.

31 de octubre de 2018

Díaz-Canel comienza con una estancia de tránsito en Francia una gira internacional de relevancia que incluye su primera visita de estado a Rusia y a otros países de Asia, como Vietnam, la República Democrática de Corea y Laos. Durante el periplo fue recibido por las más altas autoridades políticas de las naciones visitadas y a su regreso a Cuba hizo otra escala técnica en el Reino Unido, donde intercambió con importantes figuras políticas de ese país.

23 de noviembre de 2018

El presidente Miguel Díaz-Canel recibe en La Habana a su homólogo español Pedro Sánchez, el primer mandatario de la nación ibérica que visita oficialmente la Isla en los últimos 32 años. Además, recibió este primer año de gobierno a importantes presidentes y personalidades de talla mundial, como los miembros de la realeza británica, el Príncipe Carlos de Gales y su esposa Camila; a congresistas y senadores estadounidenses, como James McGovern y Jeff Flakes; y a la presidenta de la asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa, quien realizó una visita oficial a la Isla.

7 de diciembre de 2018

Entra en vigor varios decretos que incluyen las medidas de reorganización del trabajo por cuenta propia (sector privado) aprobadas a mediados de año, las cuales emergieron de un proceso de discusión con los cuentapropistas y modificaron las anteriormente promulgadas para lograr una mayor precisión y responder a las críticas realizadas por los pequeños empresarios.

27 de enero de 2019 

Díaz-Canel se presenta en los lugares más afectados por el paso de un inusual tornado por la capital cubana, que deja daños considerables, entre ellos derrumbes totales, en instituciones y viviendas de cinco municipios de La Habana, ocasiona la muerte de cuatro personas y lesiones a casi 200. El presidente encabeza el proceso de recuperación que aun continúa.

24 de febrero de 2019 

Como presidente del país, Díaz-Canel participa en el proceso de votación para la refrendación por parte del pueblo del proyecto para la nueva Constitución de la República de Cuba.

10 de abril de 2019 

Se proclama oficialmente la nueva Constitución de la República de Cuba que sustituye a la vigente desde 1976, y en la que se establece formalmente el cargo de Presidente de la República como uno de las novedades más notables en los cambios a la estructura del gobierno en el país.

17 de abril de 2019

Estados Unidos anuncia la puesta en vigor del Título III de la Ley Helms-Burton y anuncia un tope en las remesas que pueden recibir los cubanos desde Estados Unidos ($1,000 cada tres meses), la eliminación de categorías de viajes a Cuba y la cancelación de las operaciones bancarias entre ambos países. Díaz-Canel repudia la acción estadounidense.

18 de abril de 2019

Con intercambios telefónicos con los presidentes de Kenia y Somalia, Díaz-Canel lidera los esfuerzos para el retorno a salvo al país de dos médicos cubanos que prestaban su colaboración en Kenya y que fueron secuestrados y luego trasladados a territorio somalí.


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