Dos jóvenes usan tapabocas dentro de su casa, en tiempo de cuarentena por causa de la pandemia del COVID-19, el 6 de abril de 2020 en La Habana (Cuba). (Agencia EFE)

La Habana, Cuba.- Las autoridades sanitarias cubanas reportaron el martes dos nuevos fallecimientos por COVID-19, entre ellos una anciana de 101 años, y 46 positivos adicionales a la enfermedad, mientras que las largas colas en las tiendas estatales se convertían en la peor pesadilla para el gobierno de la isla, que intenta persuadir a la población de que se mantenga en su casa.

El Ministerio de Salud Pública (Minsap) emitió su reporte habitual y confirmó 46 nuevos casos positivos al coronavirus, causante de la COVID-19, por lo que la cifra de infectados en Cuba ascendió a 396.

Mientras, se reportaron dos fallecidos, para un acumulado de 11 desde que la enfermedades despegó en la isla a mediados de marzo.

“De los 396 pacientes diagnosticados con la enfermedad, 340 presentan evolución clínica estable, se reportan 11 fallecidos, tres evacuados y 27 altas (nueve más ayer); se encuentran reportados 12 pacientes en estado crítico y tres en estado grave”, precisa el reporte del Minsap.

“De los 396 pacientes diagnosticados con la enfermedad, 340 presentan evolución clínica estable. Se reportan 11 fallecidos para una letalidad de 2.7 por ciento, tres evacuados (uno a Estados Unidos y dos a Canadá) y 27 altas, nueve más en el día de ayer (seis en Pinar del Río, tres en Holguín)”, agrega el comunicado oficial.

Uno de los muertos es una ciudadana cubana de 101 años y residente de La Habana. Según el Minsap, fue “contacto de un caso confirmado anteriormente. Se encontraba ingresada en el Hospital Salvador Allende. Presentaba lesiones inflamatorias en ambos campos pulmonares, creatinina elevada e insuficiencia respiratoria ligera. Presentó un sangramiento digestivo alto hemodinámicamente inestable y falleció el 6 de abril a las 10.00 a. m. Lamentamos profundamente lo ocurrido y trasmitimos a sus familiares y amigos nuestras más sentidas condolencias”.

El otro fallecido fue un ciudadano cubano de 68 años de edad, residente del municipio Gibara, en la provincia de Holguín, y “se encontraba ingresado en el Hospital General Gustavo Aldereguía Lima, de Gibara, con el diagnóstico de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica descompensada, a punto de partida de una bronconeumonía. Fue trasladado al Hospital Clínico Quirúrgico Lucía Íñiguez, empeoramiento clínico, radiológico y hemodinámicamente inestable. Falleció a las 12:42 a. m. de hoy, 7 de abril”.

Según los datos del Minsap, al cierre del día de ayer, en Cuba se encontraban ingresados para vigilancia 1,752 pacientes y otras 15,762 personas se vigilaban en sus hogares.

Ayer se hicieron 1,056 casos, resultando 46 positivos, y el país acumula 7,054 pruebas realizadas en total, con 396 positivas. Los 46 casos confirmados fueron cubanos, de ellos uno se infectó en Estados Unidos, 31 se enfermaron al relacionarse con personas infectadas, 13 fueron contactos de viajeros procedentes del exterior y se investiga la fuente de contagio en uno de ellos, pues no ha podido ser determinada.

De no encontrarse relación con algún viajero o personas que se relacionaron con personas que llegaron del exterior, este podría convertirse en el primer caso de transmisión comunitaria en Cuba.

De los 46 nuevos positivos, 10 son menores de 13 años de edad. La mayoría de los casos se registró en la provincial central de Ciego de Ávila, donde dos niños de dos años, tres de cinco y uno de siete resultaron positivos. Las autoridades no fueron claras en la relación entre los casos, pero tres de ellos son del municipio Venezuela y los tres restantes del sector Florencia.

Hasta el momento, Cuba ha logrado mantener una baja tasa de muertes y de positivos, con relación a otras parte del mundo, porque estableció controles en sus fronteras y ha mantenido un intenso proceso de identificación de casos en la población a través de un sistema de pesquisase casa por casa.

Pero, a pesar del llamamiento del presidente Miguel Díaz-Canel a mantenerse en casa y sólo mantener operando lo imprescindible, las largas colas en los tiendas estatales se han convertido en el mayor dolor de cabeza de las autoridades.

Los cubanos temen a que surja un desabastecimiento generalizado por la pandemia de COVID-19 y no han renunciado a su interés de acaparar productos, de lo que esté disponible.

Las mayores filas se dan donde hay pollo, que escasea en el país, y los cubanos se aglutinan por cientos en las tiendas intentando llevarse los dos paquetes permitidos por persona.

“De aquí no me mueve nadie. Sé que esto es un peligro, pero tenemos que comer y, sobre todo, guardar para lo que viene, porque esto se va a poner feo”, dijo el habanero Roberto Parrilla, mientras hacía una enorme fila de más de un centenar de personas en una tienda del barrio capitalino del Vedado en la cual había pollo.

Las filas son notables en diversos puntos de La Habana, algunas formadas desde la madrugada, para tener la primera posibilidad de comprar todo lo que esté disponible en las tiendas.

“Llegué tempranito, aunque un vecino vino por la madrugada y ‘marcó’ el turno en la fila. Este es el mercado más grande de esta zona y quiero comprar lo que haya, sobre todo, carne y pollo”, indicó Yudelkis Suárez, mientras esperaba en el mercado de 3ra y 70 en Miramar.

El gobierno ha ordenado que todas las personas en las filas estén con mascarillas y guarden una distancia de más de un metro entre una y otra persona. Además, se ha mantenido un control de las personas que pueden entrar a una tienda al mismo tiempo y en las puertas hay que lavarse las manos con soluciones de cloro.

La policía está a cargo de ordenar esas colas, pero lo cierto es que mantener la distancia se ha convertido en todo un desafío, sobre todo, cuando se anuncia que un producto se acabó o que llegó algo nuevo, lo cual desata el caos entre los compradores.

El presidente Díaz-Canel enfatizó en la necesidad de actuar “con cooperación, disciplina y responsabilidad, tanto por la población como de todas las instituciones que están trabajando en el enfrentamiento a la pandemia”.

Expresó que la población debe guardar el decoro y proteger su salud, evitar salir a la calle a menos que sea necesario y, por sobre todas las cosas, convidó a los cubanos a que “exista honestidad por parte de la población cuando se hace el pesquisaje y que realmente digan los síntomas que tienen y también la situación en que se encuentre cualquier persona en la casa, para no ocultar la información”.

Sostuvo que “tenemos los lamentables casos de algunos de los pacientes que han entrado en fases grave o crítica, o incluso han fallecido, en los que ellos no ofrecieron oportunamente la información y, por lo tanto, cuando se detectó la enfermedad ya era un momento avanzado, donde los procedimientos y tratamientos son menos efectivos”.

Díaz-Canel hizo referencia varias de las muertes registradas en el país, que fueron personas que no reportaron sus síntomas y cuando llegaron al hospital, ya era demasiado tarde para salvarlos.


💬Ver 0 comentarios