Varios niños juegan encima de la obra. (semisquare-x3)
Varios niños juegan encima de la obra. (Benjamín Morales Meléndez / Especial ELNUEVODIA.COM)

La Habana - El Malecón habanero y sus alrededores se han convertido durante estos días en una galería de arte al aire libre. El paisaje urbano de la ciudad complementa las obras emplazadas allí a propósito de la XIII Bienal de La Habana y la presencia boricua no podía faltar.

Entre las piezas que se exhiben en el entorno del emblemático paseo marítimo resalta una con subrayados colores tropicales y que simboliza el Caribe en una fruta. Se trata de “Plátanos”, la más reciente creación del artista y publicista puertorriqueño Bernardo Medina (BeMe), quien se incluye entre los participantes de la muestra colectiva “Detrás del Muro” (Dedelmu), una de las iniciativas más populares de la Bienal en sus últimas tres ediciones.

“La obra es sinónimo de Caribe, insignia de los caribeños y fue concebida desde el inicio para que las personas interactuaran con ella”, explicó a El Nuevo Día el único invitado de Puerto Rico al proyecto Dedelmu.

La escultura de 550 libras representa un colorido racimo plátanos y está ubicada en uno de los mejores espacios que se pueden desear para este tipo de obras, la intersección de las legendarias vías de Prado y Malecón, en el llamado parque de Los Enamorados y muy cerca del lujoso Hotel Packard.

“Habían varias posibilidades para su ubicación, pero finalmente los organizadores de Detrás del Muro escogieron este lugar, y a mí me parece genial, estoy encantado de estar aquí frente al Castillo del Morro y de estar en esta dirección, creo que no podía ser mejor”, comentó.

Su propuesta ha captado la atención de los cientos de visitantes que diariamente circulan por la avenida del litoral norte de la capital cubana.

Según Medina, él utiliza el imaginario del campo y la figura del plátano como ícono de la alimentación en el Caribe y símbolo de la fuerza de sus habitantes. A Cuba se trajo su escultura enorme de fibra de vidrio, decorada al estilo del Pop-Art, con una explosión de matices y formas. 

Para BeMe lo mejor que puede pasar con su creación es que el público interactúe con ella y rompa las barreras entre espectador y obra de arte, y los habaneros no lo decepcionaron.

“El primer plátano mide de alto 18 pulgadas, exactamente la altura de un asiento, se hizo así para que fuera un banco. La obra se ha convertido en un parque, me he encontrado a diez niños jugando aquí, caben doce, me dicen que le eche agua y la convierta en una piscina, entre ellos se advierten para no romperla”, dijo el boricua emocionado.

Con su singular espontaneidad el artista intercambió durante la apertura de la pieza con quienes se acercaban a los “Plátanos”, los invitó a subirse a ella y tomarse fotos.

La XIII Bienal de La Habana culmina el próximo 12 de mayo, pero al parecer no será el último día que se pueda apreciar la obra del puertorriqueño. “Aquí se quedará como un préstamo durante un año, no en este mismo sitio, todavía se evalúa donde, pero permanecerá en La Habana, luego la restauraremos y la llevaremos a otro lugar, posiblemente a Puerto Rico”.

Detrás del Muro reúne a más de 70 creadores de nueve países, entre ellos varios premios nacionales de Cuba, y convierte al Malecón habanero en una vitrina de monumentales obras.

No es el único espacio de Bernardo Medina en la XIII Bienal de La Habana. Una instalación suya da la bienvenida por estos días en la Fábrica de Arte Cubano, centro cultural muy famoso en las noches capitalinas.

Se trata de “Tu corazón libre/ocupado”, una obra que invita a la interacción, cuya figura se forma con cien letreros semejantes a los que utilizan los taxistas para indicar si pueden aceptar pasajeros o no.

“Libre/Ocupado surge de un recorrido en taxi por la ciudad de Madrid. Esta pieza simboliza las ganas que tenemos, pero muchas veces no tenemos el valor para expresar libremente el estatus de nuestro corazón”, finalizó el artista.  


💬Ver 0 comentarios