Rosita Fornés acumuló décadas de experiencia y fue tan versátil que pudo incursionar en la opereta, la zarzuela, la comedia ligera, el drama clásico, la revista musical, el cabaret, la radio, el cine y la televisión. (GFR Media)
Rosita Fornés acumuló décadas de experiencia y fue tan versátil que pudo incursionar en la opereta, la zarzuela, la comedia ligera, el drama clásico, la revista musical, el cabaret, la radio, el cine y la televisión. (GFR Media)

La Habana, Cuba - La legendaria vedette cubana Rosita Fornés, quien fue una de las máximas estrellas de la farándula latinoamericana a mediados del siglo 20, falleció en la madrugada de hoy a los 97 años, en su residencia de Miami, Florida.

La información la dieron a conocer sus familiares a través del perfil oficial de la artista en Facebook, y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en su perfil en Twitter.

Nuestra querida Rosita nos deja, por ley de vida, después de una enfermedad con la que luchó varios años, rodeada de amor y sin sufrir. Cuba está de luto, la cultura de habla hispana pierde a, quizás, la última de sus grandes Divas, a la más versátil artista cubana, a la actriz, cantante y bailarina que conquistó los corazones no sólo de los cubanos, sino también de los mexicanos, españoles y de todos los públicos donde lució su arte sin igual”, dice la nota publicada en Facebook.

“Que en paz descanse Rosalía, pues Rosita Fornés, la más grande artista cubana de todos los tiempos no morirá nunca, ella se quedará en nuestros corazones y su arte que brindó con 80 años de éxitos en las enciclopedias de la cultura mundial”, agrega.

La UNEAC, por su parte expresó que “este 10 de junio, ella, que hace rato conquistó la cima de lo intemporal,  dio su paso final a la inmortalidad… Cuba amanece triste; hemos perdido a una gran artista, a una gran cubana #EPD”.

Fornés acumuló décadas de experiencia y fue tan versátil que pudo incursionar en la opereta, la zarzuela, la comedia ligera, el drama clásico, la revista musical, el cabaret, la radio, el cine y la televisión.

Fue precursora en un arte que fue muy polémico en sus tiempos y con él cultivó triunfos en todos los niveles, incluyendo los escenarios de los célebres cabarets cubanos Tropicana y Montmartre, en los que fue figura principal.

En el cine mexicano estuvo activa en roles en películas como “El deseo” (1945), “Se acabaron las mujeres” (1946), “La carne manda” (1947), “Piel canela” (1953), “Tin Tan en La Habana o El mariachi desconocido” (1953), entre otras. En el cine cubano tuvo roles en filmes clásicos, como “Se permuta” (1985), y actuó en el 2011 en la película “Mejilla con mejilla” (2011).

Trabajó junto a los más famosos actores y actrices de su época, como los argentinos Hugo del Carril, Luis Sandrini, Libertad Lamarque y Tita Merello; o los cubanos Rita Montaner, Maruja González, Zoraida Marrero, Bola de Nieve, Benny Moré, María de los Ángeles Santana y Esther Borja; y junto a los maestros Ernesto Lecuona, Rodrigo Prats, Adolfo Guzmán, González Mantici, o Armando Romeu.

A los 15 años de edad, triunfó como cantante en “La Corte Suprema del Arte”, hecho que le abrió el camino a su debut como actriz en el largometraje “Una aventura peligrosa” (1939), dirigido por Ramón Peón, aunque su primer gran triunfo  fue con la obra “El asombro de Damasco”, en 1941.

Fundadora de la televisión cubana, Fornés mereció numerosos reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Teatro en 2001, Premio Nacional de Televisión en 2004, Premio Nacional de Música en 2005, Orden Félix Valera en 2005, y Orden del Mérito Civil de España, otorgado por el Rey Juan Carlos en 2011.

En abril de 2019 celebró en el Gran Teatro de la Habana sus ochenta años en el arte. Seis meses después tuvo su última aparición pública, cuando el cantante, pianista y compositor cubano Meme Solís la invitó a su concierto de seis década en la música en el Dade County Auditorium, el cual le dedicó una larga ovación.

Fornés vivió los últimos años de su vida en Miami, junto a varios de sus familiares, pero nunca perdió la conexión con Cuba, donde siempre fue querida y admirada.