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X Alfonso, rockero y director audiovisual.
X Alfonso, rockero y director audiovisual. (Benjamín Morales Meléndez)

LA HABANA, Cuba - Un regalo inesperado y bien recibido tiene muy contento a X Alfonso, rockero y director audiovisual que desde hace cinco años dirige la Fábrica de Arte Cubano (FAC). La revista estadounidense Time, reconoció a este emprendimiento, un centro con bares, galerías y salas de conciertos, como uno de los 100 mejores lugares del mundo.         

La exclusiva guía de Time reconoció la innovación y originalidad de destinos turísticos extraordinarios, que marquen las nuevas tendencias de la industria, ofreciendo a los visitantes una experiencia única.

Ubicada en lo que fuera una antigua productora de aceite en el barrio capitalino de Vedado, la FAC ofrece de jueves a domingo, y por menos de dos dólares, un todo incluido de teatro, obras de arte contemporáneo, desfiles de moda, música y películas. Todo esto sazonado con comida gourmet en un restaurante propio, y tragos típicos cubanos e internacionales en varias barras del establecimiento, por lo que se ha convertido en el lugar más “in” de las noches de la capital, que está próxima a celebrar sus 500 años.   

FAC ha sido un regalo cultural que le llegó hace un lustro a La Habana, ciudad que para X Alfonso significa “mi casa, mis amigos, mi familia, la gente, donde nací, mi tierra… ¡Yo soy habanero!”, dice entusiasmado en entrevista exclusiva con El Nuevo Día.

¿Por qué siendo un músico de renombre, con éxito también como realizador audiovisual, decidiste dedicarte a este proyecto?

“Fue hace ya ocho años. Fábrica de Arte Cubano cumple cinco años en este lugar, pero la idea del proyecto existía desde antes. Era una época bastante difícil aquí para los músicos, sobre todo a la hora de hacer sus conciertos. Estaba difícil la cosa, yo mismo estuve en varios lugares y mi actuación dependía mucho de las condiciones que pusiera el lugar, si alguien tenía el sistema de sonido y luces. Entonces se creaban fiestas y los músicos tenían que entrar en esa jugada, tocar a través de una discoteca. Se fue perdiendo el público que iba a ver al artista, a su obra, más bien le importaban las discotecas. A partir de allí empezamos el proyecto de lo que sería FAC, itinerante en las naves del centro de convenciones Pabexpo, se hizo buena promoción y realmente aquello fue un éxito. Luego buscamos un lugar propio y encontramos este”.

Pero aquí no solo hay música, también teatro, artes visuales, danza…

“Es que también esto viene de un documental que realicé en el 2009, sobre la vida de los artistas, y cuando lo estrené en vez de hacer una premier solo cinematográfica, invité a todos los personajes que llevaron todas sus piezas, sus obras, a un mismo espacio. La experiencia duró tres días en el Teatro Mella y ese fue el principio de la Fábrica de Arte Cubano, cuando se mezclaron todas las manifestaciones”.

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Ahora ya se ven resultados tan importantes como la selección de Time. ¿Cómo recibieron la noticia?

“Imagínate la sorpresa. ¡Fábrica en esa lista de los 100 mejores! Es la noticia más importante que ha tenido el proyecto a nivel de promoción. Para nosotros es una responsabilidad muy grande. Seguiremos trabajando y esforzándonos, como mismo hacemos cada día, para mantener eso, porque de eso se trata: mantenerse”.

¿Es difícil mantenerse en Cuba, en medio de crisis económica y además cuando a veces las instituciones culturales son poco tolerantes con propuestas de arte críticas?

“Nosotros siempre hemos trabajado sobre lo que hay, y hemos echado ‘pa' adelante’ el proyecto con lo que haya. Necesidades siempre existen, aquí y en otras partes del mundo. El hecho es no dejarse vencer por los obstáculos. Y siempre ha sido la idea de Fábrica andar, vivir y crear con lo que hay. Ese también es su significado. Nunca hemos tenido conflicto con las instituciones, ellos respetan bastante toda nuestra organización y nuestras programaciones”.

¿El arte boricua ha estado presente?

“Sí, varias veces. Nos ha visitado mucho público puertorriqueño también. Tenemos una pieza del boricua Bernardo Medina en la entrada, porque además de cambiar las exposiciones, hay obras que se quedan como parte nuestra, se nos van quedando en casa. Siempre estamos abiertos a todas las propuestas y a todos los intercambios culturales. Que los boricuas sepan que tienen aquí una casa y cuando quieran hacer algo pueden contar con nosotros”. 

¿La Fábrica se mantendrá sin conciertos de reguetón?

“No ponemos reguetón ni salsa, porque hay muchos espacios que ya los tienen y nosotros tratamos de defender una línea de géneros que no se promocionan en otros lugares”.   

Luego de cinco años, ¿qué les queda pendiente?

“Tratamos de lograr todo lo que nos proponemos. Queremos incrementar más los talleres de los niños durante el verano. En este llegamos a unos 1,300 participantes, pero queremos tener más responsabilidad de enseñar arte a esos niños y que les cambie la vida el hecho de aprender arte y cultura”.

¿Cuáles conciertos y momentos especiales recuerda de estos años?

“¡Imagínate tú! Son muchos. Herbie Hancock tocando aquí el piano, la Dave Mathews Band con Usher, Marcus Miller, el encuentro con Michelle Obama… Varios presidentes y ministros han pasado por acá, muchas personalidades cubanas e internacionales, actores y actrices. Pero no solo los recuerdo por visitarnos, sino por lo que ellos viven aquí, lo que experimentan y hablan con nosotros de este lugar. Nos da mucha satisfacción”.

¿Se han visto afectados de público por la campaña del gobierno de Trump contra los viajes y el negocio con Cuba?

“Nosotros no trabajamos en base a eso. Trabajamos en base al público cubano, y además recibimos a los extranjeros. Sería bueno que se arreglara ya esa tontería de tanto tiempo, pero no trabajamos para el turismo, trabajamos para Cuba y si además nos visitan qué bien”.

¿Y cómo anda su carrera personal como artista, además de dirigir este lugar?

“Tengo sorpresas nuevas. Muy pronto sacaré un disco, estamos trabajando en eso. Hace diez años no saco un fonograma y este será realmente bastante novedoso, utilizando todo lo que he aprendido aquí en la Fábrica de Arte Cubano”.