Roberto Martínez, chef ejecutivo del parque acuático Volcano Bay, y su hijo, deleitan a los visitantes con un plato típico emblemático de Puerto Rico.

Orlando – Esa exquisitez de la cocina boricua que consiste en un plátano maduro al que se le hace una incisión en el centro, en su interior se le deposita carne molida guisada con un buen sofrito y se corona con queso, ha conquistado los paladares de los visitantes de Volcano Bay, el parque acuático del Universal Orlando Resort.

Uno de los líderes de la empresa estaba de vacaciones en Puerto Rico, donde vio y degustó las famosas canoas de plátano. Les tomó una foto y se las envió a Roberto Martínez, un boricua de Hormigueros quien es el chef ejecutivo del parque.

“Cuando vi la foto, recordé que eso era lo que comía en Puerto Rico cuando era pequeño, aparte de que parece una canoa y se veía como un plato perfecto para este parque”, contó el hombre de 57 años de edad y quien trabaja para Universal Orlando Resort hace 30 años.

La entrada de Volcano Bay, el parque acuático del Universal Orlando Resort.
La entrada de Volcano Bay, el parque acuático del Universal Orlando Resort. ( Especial El Nuevo Día / Carla D. Martínez)

Entonces, le llevó la idea al chef a cargo de la fase de investigación y desarrollo culinaria en Universal Resort, responsable de crear los menús de todas las instalaciones en esta empresa del entretenimiento.  Ese chef, de 37 años, es también boricua y es su hijo, Roberto Martínez, Jr.

“Tuve que esperar que Junior hiciera la investigación y aprobara todo. Aquí, el me manda a mí, pero después de las 5:00 p.m., cuando salimos, mando yo”, dijo Roberto, padre.

La propuesta de la canoa de plátanos requirió un proceso de investigación para asegurar que el plato tuviera todas las características de la cocina boricua, y también para garantizar que haya consistencia durante su confección. “Siempre debe tener el mismo sabor y apariencia”, explicó Roberto “Junior” y quien trabaja para Universal Orlando Resort hace 18 años.

El kiosko Waturi Kata Kai es el lugar donde los visitantes pueden disfrutar de las canoas rellenas de carne molida.
El kiosko Waturi Kata Kai es el lugar donde los visitantes pueden disfrutar de las canoas rellenas de carne molida. ( Especial El Nuevo Día / Carla D. Martínez)

Como parte del proceso, la gerencia de la empresa probó el plato. “Todos lo aplaudieron. Les encantó”, dijo Roberto, padre, al explicar que las canoas de plátano se venden acompañadas de arroz con coco y habichuelas negras a un costo de $11.99. 

“Este parque busca transportarte a un paraíso isleño y la intención es que las comidas tengan algo de todas las islas ya sean del Caribe como del Pacífico”, dijo por su parte el joven chef.

Se lanzó en mayo pasado, y el plato ha sido un éxito. “La gente busca probar cosas diferentes y hoy día, con las redes sociales, gustan de fotografiar platos particulares que luego comparten. Y eso ha creado más atención hacia las canoas”, dijo el joven.

Aunque nació en la Isla, Ricardo Martínez, padre, se mudó muy joven a Nueva York. Pero un día vino de vacaciones a Orlando y quiso quedarse. Empezó a trabajar en hoteles y restaurantes hasta que un día leyó que la empresa Universal estaba construyendo parques de diversiones y estaba reclutando empleados.

“Conseguí un trabajo en el nivel más bajo en el área de los restaurantes. No tengo ninguna preparación formal culinaria. Pero como buen boricua, me mantuve, trabajé fuerte y fui subiendo y ascendiendo con los años hasta que me convertí en el chef ejecutivo del parque acuático Volcano Bay”, narró el chef quien aseguró que en su casa ni se acerca a la estufa.

Roberto Martínez y su hijo son los responsables de llevar una pieza de la gastronomía boricua al parque acuático. (Carla D. Martínez / Especial para El Nuevo Día)
Roberto Martínez y su hijo son los responsables de llevar una pieza de la gastronomía boricua al parque acuático. (Carla D. Martínez / Especial para El Nuevo Día)

Sobre su hijo, contó que una vez lo llamó mientras vivía en Nueva York. “Papi, me quiero ir contigo a Orlando”, le dijo. “Si vienes para acá, tienes que trabajar”, le respondió. El hombre logró que al joven, que entonces tenía 18 años, lo emplearan también en el área de los restaurantes de Universal. En poco tiempo, comenzó aprender de los mejores chef de Universal Resort absorbiendo conocimiento como una esponja.

Hoy día, el joven puertorriqueño tiene en sus manos el crear y aprobar cada alimento que se vende en todas las instalaciones de la empresa. Lleva a mucha honra su herencia boricua, orgullo que lo motiva a insertar, siempre que pueda, elementos de la cocina caribeña. 

Fue “Junior” quien aprobó el salmón con salsa de tamarindo, y dio el visto bueno para pollo guisado con curry verde, arroz y plátanos maduros que se vende en este parque acuático. La intención es que estas instalaciones recreativas no solo provean diversión y aventura, sino que en la experiencia del visitante incluya sorpresas gastronómicas para una vivencia de 360 grados.

¿Y cuando viene el mofongo?, se le preguntó.

“En un futuro lo van a ver”, dijo Roberto Padre.


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