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Gabriela de Jesús busca el cargo por el Partido Demócrata. (Suministrada)
Gabriela de Jesús busca el cargo por el Partido Demócrata. (Suministrada)

Orlando - Con solo 28 años, Gabriela de Jesús buscará ser la primera mujer puertorriqueña, y quizás la más joven en la historia, en aspirar a ser representante por un distrito al sur de la Florida en la Legislatura de este estado por el Partido Demócrata.

Su interés llama la atención por diversas razones: pertenece a la generación Millennials, que se caracteriza por mostrar cierta apatía a los procesos políticos, y porque busca ganar un escaño en una zona dominada por cubanos ultraconservadores republicanos.

“Pero ya llegó el momento para los puertorriqueños en Florida. Somos cerca de 500,000 aquí y alguien tenía que romper la tasa y decir que ya es hora de que Miami tenga más diversidad en la representación en Tallahassee (capital de Florida)”, dijo hoy, viernes, la joven a El Nuevo Día y quien el próximo miércoles hará el lanzamiento oficial de su candidatura en Miami.

Aspira a ser representante del Distrito 116 y que incluye las ciudades de Doral, Westchester, Sunset, Kendall, Fountainbleau y partes de Olympia Hights.

Gabriela nació en Bayamón, pero su madre -dominicana- se la llevó a vivir a la República Dominicana cuando se divorció de su esposo, un boricua. Luego, en el 2011 se muda a Florida junto a su tía y comienza a estudiar en este estado. Estudió Hotelería y Turismo, abrió un negocio de alimentos saludables en el que laboró por dos años, hasta que una caída estando en Chicago exacerbó un problema de salud: una malformación cerebral. Esto se complicó con una lesión en el coxis y en la espina dorsal.

“Tuve que cerrar mi empresa, no porque me iba mal. Me iba bien, es que mi caída me obligó a destinar todos mis recursos a mis tratamientos médicos y perdí mi casa y mi negocio. Por eso, como legisladora, trabajaré también para que haya cubiertas de salud accesible para los emprendedores”, contó la joven.

Hoy día, sus dolores están bajo control gracias a los beneficios de la natación y el yoga. “Esa situación me dio la fuerza para decir: ‘Yo puedo, nadie me puede detener'”, dijo.

Con su lanzamiento al ruedo político floridano, Gabriela quiere darle representación política a los de su generación y llevar a la capital de Florida soluciones a los problemas que distinguen a los Millennials, como por ejemplo, las deudas estudiantiles, y la falta de vivienda asequible que está obligando a muchos de su edad a abandonar la zona. “Esto hará que nuestras ciudades retrocedan”, dijo la joven quien estudia una Maestría en Administración Pública.

“Los boricuas en Florida estamos diluidos. No nos vemos ni nos encontramos. Por eso estamos trabajando en organizar a la comunidad puertorriqueña, incluyendo a los que llegaron después del huracán María, pero también a los que llevan muchos años aquí”, dijo.

Para De Jesús, la escasa presencia de puertorriqueños en el escenario político en Florida ha sido, precisamente, porque los boricuas no se han organizado de la misma manera que lo han hecho los cubanos.

“Era necesario reunirnos, para saber quiénes somos y dónde estamos. Tener datos. Pero ya estamos en eso que es lo más difícil. Tomará tiempo, quizás cinco o 10 años pero definitivamente que el puertorriqueño en el sur de Florida tendrá más presencia política”, dijo como quien predica el evangelio.

De hecho, Gabriela dice que entrar a la política es su llamado, algo que sintió desde niña cuando su padre -que es veterinario- la llevaba por los campos y le enseñaba que debía donar sus juguetes a los más necesitados. Lo comprendió cuando vivió en República Dominicana y como parte de los requisitos de graduación tuvo que enseñar clases de inglés y hacer trabajo voluntario. Lo experimentó en carne propia cuando compartió las gestiones políticas de su abuelo, quien era cónsul.

“Ver esa brecha socioeconómica me ayudó a darme cuenta de que eso no estaba bien, que todos merecen una oportunidad para tratar de prosperar”, afirmó.

Pero desde antes de dar a conocer su interés en la política, ya Gabriela se dejaba sentir entre la comunidad del sur de Florida. Como estudiante de la Florida Internacional University en Miami, fundó la Asociación de Estudiantes Puertorriqueñas y fue quien logró que ese centro docente extendiera a estudiantes boricuas desplazados a este estado tras el paso del huracán María el mismo costo de matrícula preferencial que se ofrece a los residentes.

Su plataforma política incluye mejorar el sistema del Medicaid y hacer accesible las cubiertas de salud a todos; impulsar programas de emprendimiento en las universidades y trabajar iniciativas para mitigar las consecuencias del cambio climático que en Florida se manifiestan por una elevación en el nivel del mar y un impacto directo en la calidad del agua subterránea, que es uno de los principales abastos en este estado.

Gabriela no lo planificó así, pero su lanzamiento político como aspirante ocurre en momentos en que el tema boricua está en boca de todos en el sur de Florida cuando se recuerda la aportación del puertorriqueño Maurice Ferrer, exalcalde de Miami y que puso a esa ciudad en el mapa mundial.

“Maurice fue un visionario que organizó la ciudad y causó un gran impacto positivo a largo plazo en toda Florida. Y eso es lo que yo quiero hacer”, declaró.