El congresista habla sobre la aprobación de $4,000 anuales para el Medicaid.

Kissimmee – Para el congresista puertorriqueño Darren Soto los escándalos que sacudieron Puerto Rico y la inestabilidad que aún permea allí, no deberían tener un impacto adverso en los asuntos importantes ante la consideración de la legislatura federal, pero sí le han dado al presidente Trump suficientes municiones para justificar su postura de ponerle un freno el despacho fondo.

Por el lado positivo, Soto dijo hoy que, en el peor momento, y a dos días de que se revelara el escándalo del chat en el que el exgobernador Ricardo Rosselló y sus ayudantes hacían expresiones de burla contra diversos sectores y cuajaban maneras para manipular la opinión pública, en el Congreso se consideraba positivamente la aprobación de $4,000 anuales para mejorar el Medicaid.

Por el lado negativo, a la aprobación de esos fondos se le agregaron unas medidas para garantizar su uso correcto y que requieren que la isla someta documentos sobre contrataciones, subastas e informes periódicos.

Dijo que más que el escándalo del chat, lo que hizo daño en Washington fueron los arrestos por fraude el Medicaid ocurridos días antes.

“No creo que esas protestas hayan lastimado los procesos congresionales sobre Puerto Rico. Sí sacudieron los arrestos por el escándalo de Medicaid y por eso se impusieron las medidas de integridad para garantizar el buen uso de los fondos”, afirmó en una entrevista hoy en su oficina en el centro urbano de Kissimmee.

También comentó que los cambios en La Fortaleza tras la salida de Rosselló crearon cierta confusión.

“Trump usará todo eso para justificar su posición de no despachar los fondos, pero no ha sido culpa de la gente que haya líderes corruptos”, agregó el representante del Distrito 9 de Florida.

“Mis colegas en el Congreso comprenden el por qué la gente se levantó”, sostuvo al referirse a cómo el contenido del controversial chat sumado a lo que llamó “medidas draconianas” de la Junta de Supervisión Fiscal exacerbaron el ánimo de los puertorriqueños al punto de levantarse en una revolución.

Soto dijo que aún no se ha comunicado con la gobernadora Wanda Vázquez. Dijo que antes de solicitar alguna comunicación con ella está a la espera de que la situación se estabilice un poco y se difuminen los aires de inestabilidad y cambios en La Fortaleza. “Lo digo porque cuando estaba a punto de tener una reunión con Pedro Pierluisi, salió del puesto”, comentó.

Por otro lado, algunos sectores, principalmente líderes de la comunidad puertorriqueña en Florida, han criticado a Soto al indicar que el congresista asume, en ocasiones, posturas demasiado neutrales respecto a Puerto Rico, como cuando dio un espaldarazo a Rosselló en momentos en que los ciudadanos reclamaban su renuncia.

Sobre lo anterior, el congresista dijo que nunca ha sido una persona de carácter combativo y prefiere asumir posiciones diplomáticas y de negociador.

“Tengo que trabajar con todos y no puedo ponerme a perseguir todas las controversias que surgen. Para trabajar en el Congreso se requiere el cultivar relaciones. Nunca ha sido así. Soy un constructor”, dijo.

Dicen que usted suele acomodarse en una zona de confort, se le planteó.

“Quizás no entienden mi manera de trabajar o no les gusta. Pero mi trabajo es el de tomar decisiones que ayuden a Puerto Rico y a Florida, trabajar en medio del caos para lograr lo mejor. Hay una tradición entre algunos de nosotros en el Congreso de trabajar con la mente y otros con el corazón, y yo busco construir…arreglar el Medicaid, atender los asuntos importantes como el de vivienda asequible, la recuperación e Puerto Rico. Creo en construir puentes. Esa ha sido mi manera de trabajar desde el principio y todos lo saben”, indicó.


💬Ver 0 comentarios