Frances Santiago decidió colocar la monoestrellada frente a su residencia, pero produjo un choque con la asociación de residentes de su comunidad.

Orlando - La organización puertorriqueña de Florida Central Alianza for Progress inició una campaña de recolección de firmas para apoyar a la veterana boricua Frances Santiago, quien es el eje de una controversia por desplegar una bandera puertorriqueña en su residencia pese a las advertencias de la asociación de residentes de su urbanización.

La asociación de residentes de la urbanización donde reside Santiago -una comunidad en el Condado de Osceola- sostiene que los reglamentos de esa comunidad sólo permiten que los vecinos puedan ondear la bandera de Estados Unidos, y alguna insignia militar o deportiva.

Según el portavoz de Alianza for Progress, Marcos Vilar, la asociación de vecinos trata de intimidar a Santiago y a su familia. Por ello han encaminado esta campaña de apoyo.

“Queremos recoger estas firmas para demostrarle a esa asociación que hay muchas personas apoyando a Frances y a su familia, que vean que hay una fuerza poderosa detrás de eso de manera que tengan que cambiar sus reglas”, dijo Vilar a El Nuevo Día.

La campaña se lanzó en el portal cibertético de Action Network y puede firmarse en este enlace.

Santiago y su familia decidieron ondear la bandera puertorriqueña frente a su residencia como un gesto de apoyo a la situación en las protestas ciudadanas en la Isla que exigían la renuncia del entonces gobernador Ricardo Rosselló.

“Luché por esto…para poder hacer esto, y no veo ningún problema con izar mi bandera aquí”, dijo Santiago quien trabajó 14 años como médico en el ejército, dos de ellos en Irak.

La petición va acompañada de una breve carta dirigida a la presidenta de la asociación de residentes de la comunidad y en la que quienes la firmen suscriben lo siguiente:

“Apoyo totalmente a Frances Santiago, una veterana del Ejército que pasó 14 años como médica del Ejército y después de dos giras en Irak, se ha ganado el derecho de enarbolar la bandera de su elección en su casa. La asociación de residentes de Rolling Hills Estates discrimina a los ciudadanos estadounidenses nacidos en Puerto Rico al no permitirle que enarbole la bandera puertorriqueña frente a su casa. Detenga sus prácticas discriminatorias y honre el servicio de Santiago a este país y a la isla donde nació, una isla que es un territorio estadounidense”.

"Estoy orgulloso de mis raíces, quiénsoy, y de dónde vengo. No estamos ofendiendo a nadie. Ninguno de los vecinos se ofendió cuando nosotros pusimos la bandera allí”, dijo Santiago ayer al manifestar su intención de mantener la monoestrellada frente a su residencia.

La bandera estuvo izada durante tres semanas antes de que llegara un aviso de la asociación de residentes en el que se indicaba que estaba prohibido elevar banderas que no fueran la de Estados Unidos, una bandera militar o deportiva.

“Puerto Rico es parte de América. ¿Cuál es el gran problema con que tengamos nuestra bandera allí?”, dijo la puertorriqueña al comentar que, considerando el crecimiento en la población hispana allí, esa regla debe revisarse para atemperarla a la realidad demográfica de esa comunidad que ubica en el Condado de Osceola.

“Tenemos nuestra casa, ya ves, a la altura de los estándares. No estamos haciendo nada malo. No estamos haciendo nada a nuestros vecinos enarbolando nuestra bandera”, dijo Santiago quien, si bien no han sido multas todavía por la supuesta violación, aseguró a la emisora que contrató a un abogado.

“Es un acto discriminatorio pues somo parte de Estados Unidos”, reiteró al asegurar que el estatuto al que se hace referencia es “una regla verbal”. “Cuando me mudé, compré, y en las reglas que me dieron no decía nada sobre las banderas”, dijo a la emisora.


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