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Las mujeres llevaron la queja ante la oficina de Recursos Humanos del Departamento de Salud en el Condado de Polk y escribieron una carta a las oficinas centrales del Departamento de Salud en la capital de Florida en Tallahassee.

Kissimmee/Davenport – Aun vestida con el uniforme monocromático y característico de los profesionales de la salud, Mairylí Miranda, natural de San Juan, y quien vive hace 15 años en Florida, denunció sin temor que en su centro de trabajo -una agencia de gobierno floridiano- le prohibieron hablar en español.


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