Alexandria Ocasio Cortez. (AP)
Alexandria Ocasio Cortez, congresista demócrata boricua.

Washington D.C. - La congresista demócrata puertorriqueña Alexandria Ocasio Cortez reveló anoche que en medio del asalto al Capitolio por parte de turbas de seguidores del presidente Donald Trump hubo un momento en el que pensó que iba a perder su vida.

“Tuve un evento muy traumático y no sé si puedo divulgar plenamente todos los detalles de ese evento debido a preocupaciones de seguridad. Pero puedo decirles que tuve un encuentro cercano en el que pensé que iba a morir”, dijo Ocasio Cortez durante una transmisión en directo a través de Instagram sobre lo que describió como un ataque a la democracia liderada por grupos supremacistas blancos y avivada por el presidente Donald Trump y miembros del Congreso.

Horas antes de la votación en la Cámara baja federal para imputar al presidente de Estados Unidos incitar a la insurrección, la congresista Ocasio Cortez -electa por el distrito 14 de Nueva York y como nueva estrella liberal demócrata blanco constante de los ataques de Trump y sua aliados-, afirmó que “no es una exageración decir que muchos, muchos, miembros del Congreso fueron casi asesinados”.

“No es una exageración decirlo. Tuvimos suerte de que las cosas pasaron en ciertos minutos que permitieron a los miembros escapar del hemiciclo sin sufrir daños. Pero, mucho de nosotros escapamos escasamente de la muerte”, agregó.

Tras el ataque al Congreso por parte de las turbas de seguidores de Trump, que causó cinco muertes e interrumpió el proceso constitucional de contar los votos del colegio electoral, Ocasio Cortez, quien ha iniciado su segundo término de dos años en la Cámara baja federal, estuvo varias horas sin utilizar sus redes sociales.

La congresista destacó el desempeño heroico de policías del Capitolio federal, acentuando que agentes de raza negra o etnias de minorías tuvieron que enfrentarse a “supremacistas blancos”. Pero, también dijo que ha sido evidente que hubo policías que colaboraron con las turbas.

“No saber si un policía está allí para ayudarte o hacerte daño es muy traumático”, afirmó, al indicar que desde antes del ataque tenía la percepción de que “algo andaba mal”.

Ocasio Cortez renovó su pedido para que además de proponerse la destitución de Trump e intentar que el Senado le impida volver a aspirar a la presidencia, los miembros del Congreso que avivaron a las turbas y buscaron anular votos del colegio electoral sean sancionados, como los líderes de la minoría republicana de la Cámara baja, Kevin McCarthy y Steve Scalise, y los senadores Ted Cruz y Josh Hawley.

“Así es como la democracia puede arder. Es frágil. Debemos apreciarla. Y no lo hicieron. Y no lo hacen. Entonces necesitan irse. Donald Trump necesita irse. Ted Cruz necesita irse. Josh Hawley necesita irse….Si tuvieran alguna pizca de integridad… tras sus mentiras sobre esta elección, devolverían su pin del Congreso… Nunca tendrán el respeto de este país, nunca, nunca, y deben renunciar”, indicó.

Contrario a otros, Ocasio Cortez señaló que evitó irse al “lugar seguro” al que fueron llevados los congresistas porque incluía a republicanos “supremacistas blancos”, creyentes en la desacreditada teoría del grupo QAnon o que en medio de la pandemia del coronavirus no utilizaron mascarillas.

“No me sentía segura”, dijo Ocasio Cortez. Indicó además que le preocupó que algún congresista republicano pudiera divulgar donde estaba o crear oportunidades para que fuera “lastimada o secuestrada”.

Tres demócratas de la Cámara de Representantes que se refugiaron en un salón junto a republicanos que no utilizaban mascarillas arrojaron positivo al coronavirus.

En su propia transmisión por internet, la congresista demócrata Mikie Sherrill (Nueva Jersey) dijo que republicanos del Congreso dieron un recorrido por el Capitolio el día anterior a personas que participaron del ataque.

Ocasio Cortez describió como cobardes a los tres miembros del gabinete del presidente Donald Trump que han preferido renunciar antes de pedir declarar que el inquilino de la Casa Blanca está inhabilitado para dirigir los destinos de Estados Unidos. “La sangre de esas cinco personas está en sus manos”, sostuvo, en referencia a las víctimas fatales del asalto al Capitolio.

La congresista boricua dijo que como parte del ataque a la democracia fue impactante que ondeara dentro del Capitolio, por vez primera, la bandera confederada, lo que nunca ocurrió ni siquiera durante la guerra civil estadounidense.