Michelle Obama ofreció el principal mensaje de la noche inaugural de la convención presidencial demócrata (The Associated Press)

Washington D.C. - La exprimera dama Michelle Obama y el senador Bernie Sanders encabezaron esta noche una primera jornada de la convención presidencial demócrata marcada por las denuncias de que el presidente Donald Trump minimizó la severidad de la peor pandemia en un siglo, profundizó las divisiones sociales y está inhabilitado para liderar a Estados Unidos.

“Siempre que buscamos en esta Casa Blanca algún liderazgo o consuelo o cualquier apariencia de firmeza, lo que obtenemos es caos, división y una falta total y absoluta de empatía”, indicó la exprimera dama, al pedir el voto para el exvicepresidente Joe Biden y acentuar que teme que las cosas empeoren si el presidente Trump es reelecto el 3 de noviembre.

Michelle Obama hizo referencia a la emergencia del coronavirus que ha provocado la muerte de más de 170,000 personas, al avivamiento de las tensiones raciales y la falta de carácter que le atribuye al presidente Trump para liderar a Estados Unidos. “Joe va a decir la verdad y a confiar en la ciencia”, indicó Obama, en referencia a las polémicas de Trump con sus propios expertos del área de la salud.

“Déjenme ser lo más honesta y clara que pueda. Donald Trump es el presidente equivocado para nuestro país. Ha tenido tiempo más que suficiente para demostrar que puede hacer el trabajo, pero está claro que se le va por encima de su cabeza. No puede afrontar este momento. Simplemente no puede ser quien necesitamos que sea para nosotros. Es lo que es”, agregó.

La exprimera dama sostuvo que mantiene su sentir de que cuando se hacen ataques bajos, corresponde mantener un nivel de altura. Pero, dijo que eso “no significa sonreír y decir cosas agradables cuando hay que hacer frente a la perversidad y la crueldad. Ir hacia lo alto significa tomar el camino más difícil. Significa raspar y arañar nuestro camino hacia la cima de la montaña”.

Michelle Obama recordó que el presidente Trump no ganó el voto popular en 2016 y sostuvo que “si tenemos alguna esperanza de terminar este caos, tenemos que votar por Joe Biden como si nuestras vidas dependieran de ello”

Al pedir un voto para Joe Biden, el senador Sanders, por su parte, le habló a sus electores liberales y progresistas, al afirmar que “el futuro de nuestra democracia…y nuestra economía está en juego” en estas elecciones. “El precio del fracaso es demasiado grande para imaginarlo”, indicó Sanders, quien fue el principal oponente de Biden en las primarias presidenciales demócratas.

A punto de cumplir 79 años y en el proceso de pasar el batón del movimiento social demócrata que dirige, Sanders dijo que Biden está comprometido, entre otras cosas, con varias de sus iniciativas, como elevar a $15 el salario mínimo por hora e impulsar la producción de energía a través de fuentes renovables.

Aunque difieren sobre el tema de Medicare para todos, Sanders sostuvo que Biden promoverá que se reduzca a 60 años la edad para tener acceso a ese programa de salud.

“Bajo esta administración, el autoritarismo se ha arraigado en este país...Esta elección es la más importante en la historia moderna”, insistió Biden.

La noche inaugural de la primera convención presidencial virtual de la historia - moderada por Eva Longoria-, tuvo como título “Nosotros el pueblo”.

Los demócratas tienen previsto nominar mañana a Biden como candidato a la presidencia y a la senadora Kamala Harris como candidata vicepresidencial. El tándem Biden-Harris llegó a la convención con una ventaja de 7.7% en el promedio de encuestas a nivel nacional, según Real Clear Politics.

Harris se convertirá oficialmente en la primera mujer afroamericana candidata al segundo puesto electivo de Estados Unidos.

Kristin Urquiza, cuyo padre murió de coronavirus en Arizona, ofreció uno de los mensajes más impactantes de la noche, al indicar que su papá Mark Anthony, de 65 años, votó por Trump y creyó en sus expresiones de que el COVID-19 no era una enfermedad tan severa.

“Mi papá tenía 65 años y estaba sano. Su única condición preexistente era confiar en Donald Trump, y por eso pagó con su vida”, indicó Urquiza.

El exgobernador de Ohio John Kasich, un crítico de Trump, fue uno de cuatro líderes políticos republicanos que anunciaron su respaldo a la candidatura de Biden.

Todos podemos ver lo que está sucediendo en nuestro país hoy y todas las preguntas que enfrentamos, y ninguna persona o partido tiene todas las respuestas. Pero lo que sí sabemos es que podemos hacerlo mejor de lo que hemos estado viendo hoy, seguro. Y sé que Joe Biden, con su experiencia, su sabiduría y su decencia, puede unirnos para ayudarnos a encontrar ese mejor camino”, indicó Kasich, quien rechazó que Biden, como alegan republicanos, vaya a tomar un giro hacia la izquierda si gana la Casa Blanca.

Antes de Kasich, apoyaron a Biden la ex administradora de la Agencia Federal para la Protección Ambiental (EPA) bajo el gobierno de George W. Bush y exgobernadora de Nueva Jersey, Christine Todd Whitman; la ex principal funcionaria ejecutiva de eBay y Hewlett-Packard, y excandidata republicana a gobernadora de California Meg Whitman; y la excongresista por Nueva York Susan Molinari.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo – quien lidió con los peores días hasta ahora de la emergencia del coronavirus y cuyas sesiones informativas diarias fueron elogiadas-, dijo que en medio de la crisis “los ojos de los estadounidenses se han abierto” y han visto que “el gobierno y el liderato importa”.

Las actuaciones del gobierno y sus líderes, en estos tiempos de emergencia, “determinan si prosperamos y crecemos, o si vivimos o morimos”, sostuvo Cuomo.

Al recordar el desalojo de manifestantes pacíficos cerca de la Casa Blanca, durante las multitudinarias protestas contra la brutalidad policial y el racismo, alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, sostuvo que el presidente Trump movilizó tropas militares con la idea de tomarse una foto frente a la iglesia episcopal St. John, con una Biblia en sus manos.

Con la nueva plaza ‘Black Lives Matter’ a sus espaldas, la alcaldesa Bowser sostuvo que “mientras protestábamos pacíficamente, Donald Trump estaba conspirando”.

“Se paró frente a una de nuestras casas de culto más preciadas y sostuvo una Biblia para una sesión de fotos. Envió tropas de camuflaje a nuestras calles. Lanzó gases lacrimógenos al aire, helicópteros federales también. Sabía que si le hacía esto a D.C., lo haría a tu ciudad o tu pueblo”, indicó la alcaldesa, quien presentó a dos de los hermanos de George Floyd, cuya muerte a manos de la Policía.

Philonese Floyd, al pedir un momento de silencio para las víctimas de la brutalidad policial y el racismo, como su hermano George, pidió a los estadounidenses que no dejen de mencionar sus nombres.

Como Sanders, las senadoras Catherine Cortez Masto (Nevada) y Amy Kobuchar (Minnesota) aludieron a los contratiempos en el Servicio Postal y los reclamos demócratas para financiarlo, y poder hacer frente al incremento en el voto por correo.

La campaña de Trump respondió esta misma noche que un gobierno de Biden “hará dramáticamente peor la crisis del coronavirus”. Hogan Gidley, portavoz de la campaña, sostuvo que el “infomercial” de los demócratas “no pudo esconder que la izquierda radical socialista” estará al frente de un gobierno liderado por Biden.

Los demócratas inauguraron en la convención un anuncio con la música de Bruce Springsteen, titulado “Levántate”, que recuerda las manifestaciones supremacistas, las protestas por el asesinato a manos de la Policía de George Floyd y cómo Trump, en medio de la catástrofe causada por el huracán María lanzó rollos de papel a ciudadanos.

La lenta e ineficiente respuesta federal a la emergencia en Puerto Rico tras el huracán María también fue recordada en la primera sesión de la convención, unos foros convocados por el Caucus Hispano del Partido Demócrata.

El congresista demócrata boricua Darren Soto (Florida) participó de la etapa final del primer caucus de la convención, que estuvo dedicado temprano en la tarde a los electores caribeños, como los puertorriqueños.

“Vamos a jugar un papel clave en pintar a Florida de azul”, dijo Soto, en referencia al color de los demócratas, que consideran que sin poder ganar Florida el presidente Trump no tiene un camino hacia la mayoría de los votos del colegio electoral.

El congresista Soto aludió además al lento desembolso de los fondos federales que permitiría a Puerto Rico recuperarse de los huracanes Irma y María, y los terremotos de 2020.

También reiteró su esperanza de que el exvicepresidente Biden eche hacia delante una reforma de la ley Promesa que evite los “drásticos” recortes presupuestarios y frente la política pública de austeridad de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) que controla las finanzas del gobierno de la Isla.

Durante la transmisión de la sesión del Caucus Hispano, hubo mensajes publicitarios del comité de Biden destacando la lenta e ineficiente respuesta en Puerto Rico al huracán María y como la crisis del coronavirus ha golpeado con fuerza a la comunidad hispana.