Donald Trump, presidente saliente de Estados Unidos. (Jacquelyn Martin)

Washington D.C. - El presidente Donald Trump reconoció esta madrugada su derrota, momentos después de que el Congreso certificó la victoria de Joe Biden y luego de una jornada de caos y violencia en el Capitolio federal.

“A pesar de que estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de las elecciones y los hechos me confirman, sin embargo, habrá una transición ordenada el 20 de enero”, indicó Trump, en una declaración divulgada por su ayudante Dan Scavino luego de que Twitter le suspendiera su cuenta.

Trump expresó que buscó garantizar el conteo de “los votos legales”. “Si bien esto representa el final del mejor primer mandato en la historia presidencial, ¡es solo el comienzo de nuestra lucha para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande!”, agregó.

Momentos antes, en una sesión del Congreso presidida por el vicepresidente Michael Pence, los senadores y representantes confirmaron el conteo de los votos del colegio electoral, que le dieron la victoria a Joe Biden y la vicepresidenta electa, Kamala Harris.

La sesión conjunta del Congreso fue interrumpida en horas de la tarde del miércoles por una turba de seguidores de Trump que entró por la fuerza al Capitolio federal, incluso tratando de forzar su acceso a los hemiciclos legislativos.

La sublevación en el Capitolio estadounidnse ocurrió tras una manifestación de los seguidores de Trump que terminó con un llamado del presidente de Estados Unidos para que fueran a protestar al Capitolio. Una mujer murió en el interior del Capitolio después de haber sido tiroteada por la Policía.

Otras tres personas fallecieron a causa de emergencias médicas, según las autoridades policiales.

Tanto el vicepresidente Pence como la speaker Nancy Pelosi y líderes legislativos tuvieron que ser sacados a toda prisa del hemiciclo y llevados a un lugar seguro, mientras cientos de seguidores de Trump dañaban equipo y estructuras del Capitolio federal.

La sesión se reanudó en horas de la noche del miércoles y concluyó en la madrugada del jueves, después de que las dos cámaras, en sesiones independientes, rechazaron impugnaciones de los votos emitidos por los delegados de Pensilvania y Arizona.

Una clara mayoría de los republicanos de la Cámara baja federal votó a favor de echar a un lado los votos del colegio electoral de Pensilvania y Arizona, como había pedido el presidente Trump. No obstante, el Congreso terminó cumpliendo con su función de contar los 538 votos del colegio electoral, de los cuales 306 favorecieron a Biden y Harris.