Donald Trump. (The Associated Press)

Washington D.C. – Poco despues de la Cámara baja aprobar un cargo de incitación a la insurrección en su contra, el presidente Donald Trump pidió esta noche a su movimiento político rechazar la violencia y bajar las tensiones que avivó hace una semana alegando falsamente que perdió las elecciones a causa de un fraude masivo.

“Quiero ser muy claro. Condeno inequívocamente la violencia que vi la semana pasada”, dijo Trump, en un mensaje que grabó en vídeo una semana después de haber exhortado a sus seguidores a ir al Capitolio federal a reclamar a los congresistas que anulen los votos que le dieron la victoria al presidente electo, Joe Biden.

Trump – quien el día del asalto al Capitolio se limitó a pedir paz y expresó sus simpatías con los que atacaron el Congreso-, dijo que “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande siempre ha consistido en defender el estado de derecho, apoyar a los hombres y mujeres de las fuerzas del orden y defender las tradiciones más sagradas de nuestra nación, y la violencia de las turbas va en contra de todo lo que creo y todo lo que representa nuestro movimiento “.

En momentos en que el FBI teme que surjan nuevas manifestaciones de violencia alrededor de la toma de posesión del presidente electo Biden, Trump dijo a sus seguidores que si optan por la violencia “no están apoyando nuestro movimiento, lo están atacando y están atacando a nuestro país”.

Una semana después del asalto al Capitolio, Trump quiso alegar además que ha habido violencia de sectores asociados a los republicanos y demócratas.

Trump no ha querido asumir responsabilidad por sus palabras y acciones tras las elecciones del 3 de noviembre.

En una conferencia telefónica, el FBI y otras autoridades federales advirtieron a los jefes de policía de principales ciudades que es momento de estar en alerta máxima por el potencial de violencia de parte de grupos de la extrema derecha .

El jefe de la Policía de Miami, Jorge Colina, dijo a The New York Times que los funcionarios federales están particularmente preocupados con la seguridad en los capitolios estatales, edificios federales, negocios y las casas de los miembros del Congreso.

Por segunda vez en 13 meses, la Cámara de Representantes aprobó esta tarde referir al presidente Trump a un juicio politico en el Senado, ahora imputado de un cargo de destitución por incitar una insurrección contra el Congreso que provocó al menos cinco muertes e intentó revertir el resultado de las elecciones.

Aunque se prevé que podrá completar su término, el juicio político puede servir para el Senado quitarle aTrump beneficios de expresidente e impedir que pueda aspirar nuevamente a la Casa Blanca. Nunca antes la Cámara baja había propuesto la destitución de un mismo presidente en dos ocasiones.

Un total de 232 congresistas votó a favor del cargo de destitución y 197 en contra. Diez republicanos, encabezados por la número tres de la minoría, Liz Cheney (Wyoming), se unieron a la mayoría demócrata de la Cámara baja para aprobar el cargo de destitución. Cuatro republicanos no votaron.

Es el mayor número de votos a favor de la destitución de un presidente emitido por legisladores del mismo partido del inquilino de la Casa Blanca.