En los barcos de AmaWaterways se han instalado divisores de plexiglass en las áreas comunes. (Suministrada)

Navegar entre los fiordos o disfrutar de las vistas de las pintorescas villas que parecen sacadas de cuentos de hadas, es ahora un sueño que parece lejano para quienes han planificado navegar por Europa. La crisis provocada por el coronavirus no solo puso en receso los viajes de todas las líneas de crucero, también trajo la cancelación de la temporada veraniega completa para muchas empresas.

Pero ahora, en el “Viejo Continente” se están asomando rayitos de luz en medio de la gran tormenta que ha supuesto la pandemia. Esos países, que recibieron primero que nosotros los embates del COVID-19, están dando algunos indicios de recuperación, la mayoría han abierto sus fronteras, y algunos sus aguas para turistas que provienen de la misma región.

Así, con las buenas nuevas y con la esperanza de que continúe el virus controlado, empezaron a navegar los primeros cruceros. Aunque no están disponibles para norteamericanos, pues la entrada está prohibida, éstos representan los primeros indicios de que la industria podría recuperarse primero allá que en Estados Unidos, en caso de que no surjan rebrotes.

AmaWaterways

AmaWaterways, la primera línea con base en Estados Unidos en navegar por ríos europeos, se convirtió en pionera, y esta vez no porque tenga un barco distinto o un programa de actividades que sienta pautas, como en otros casos. Esta ha retomado los viajes charters y solo en el AmaKristina, por ahora, pero representan un comienzo.

El barco sale desde Alemania, con pasajeros locales, quienes han encontrado nuevos procedimientos de salud y seguridad. Kristin Karst, vice presidenta ejecutiva y cofundadora de la empresa, dijo que hicieron estos viajes en colaboración con un tour operador de Alemania, y que con ellos están poniendo en práctica y perfeccionando los nuevos protocolos.

“Además vamos a demostrar que los viajeros pueden disfrutar unas vacaciones inolvidables por el río, también con paz mental”, dijo Karst.

Las nuevas medidas de salud incluyen las recomendaciones de la Guía de Salud de la Unión Europea (un extenso documento de 49 páginas) y de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), entre otras entidades. Incluyen cuestionarios de salud antes de abordar y toma de temperatura diaria para los huéspedes y tripulantes. Estos últimos recibieron adiestramiento especial y se designó un Oficial de Salud Pública que estará a bordo para verificar la implementación de los protocolos.

Estos procedimientos son bastantes parecidos a los que muchas líneas de barcos de mar han ido creando para cuando puedan volver a navegar, pero la diferencia con los barcos de río es que son pequeños, con buen espacio para los pasajeros ya que su capacidad normal no sobrepasa los 150. Sin embargo, el AmaKristina no podrá llevar más de 100 pasajeros, de acuerdo a las nuevas reglamentaciones para barcos de río.

Además requerirán el uso de mascarillas todo el tiempo para los tripulantes, mientras que los pasajeros deberán tenerlas al estar en áreas públicas. Otra medidas son ofrecer servicio de comida en la cabina y en el restaurante principal y en otros espacios públicos mantener el distanciamiento social (en algunas áreas se han instalado divisores de plexiglass). A esto se le suma en este barco, como los otros de la empresa no hay recirculación del aire en las cabinas o áreas públicas por el sistema que tienen instalado para los aires acondicionados y la calefacción.

La línea de cruceros AmaWaterways ha implementado un protocolo estricto ante la pandemia del COVID-19 para así poder reanudar algunas de sus rutas por Europa.

Otros por río

La línea de cruceros alemana Nicko Cruises fue la primera de todas en navegar con el NickoVision en junio por el Rín. La también alemana A-Rosa, ha tenido viajes por el Duero, el Rín y el Danubio. CroisiEurope, una de las grandes en la región navega desde este mes por destinos muy populares, como los de Portugal y ríos franceses. Todas estas líneas de crucero han anunciado que continuarán aumentando sus viajes y que en todos sus barcos se han establecido las reglas requeridas por las autoridades, incluyendo ir con una cantidad menor de pasajeros, además de no ofrecer bufé y cerrar espacios como los spas. Los pasajeros deben ir con mascarillas cuando están en las áreas públicas.

La línea de cruceros alemana Nicko Cruises fue la primera de todas en navegar con el NickoVision en junio por el Rín.

Hurtigruten, la primera línea de mar en navegar

El MS Finnmarken fue el primer barco de mar en navegar en junio por Europa luego del cierre por el COVID-19. Es de la empresa Hurtigruten, la línea símbolo de Noruega, y aunque el barco tiene capacidad de 628 pasajeros, solo viajaron en su primer viaje unos 200. Las primeras travesías se hicieron con itinerarios sin salir del país, entre Bergen y Kirkenes.

Hurtigruten que tiene un enfoque en cruceros expedicionarios, logró reanudar este tipo de viajes, con el MS Fridtjof que fue su primero en navegar por aguas internacionales. A finales de junio el barco zarpó desde Hamburgo, Alemania, en un itinerario de 15 días. El barco estaba al 60% de su capacidad y los planes de la empresa son reanudar la mayoría de sus itinerarios en 14 de sus 16 barcos en septiembre.

Con la entrada en servicio de barcos Ponant y SeaDream y próximamente los de Costa Cruceros, se espera que la industria de barcos empiece a despegar en Europa, siempre y cuando el Covid-19 lo permita.