La mayoría de las líneas de crucero han reubicado sus tripulantes para enviarlos los extensos viajes de repatriación. (Suministrada)
La mayoría de las líneas de crucero han reubicado sus tripulantes para enviarlos los extensos viajes de repatriación. (Suministrada)

La Asociación Internacional de Líneas de Crucero y la Organización Marítima Internacional destacaron ayer la indispensable labor de quienes trabajan en cruceros, al celebrarse el Día Internacional de los Tripulantes y la Gente de Mar (Day of the Seafarer). La celebración que ya tiene 10 años, es para reconocer precisamente el arduo trabajo de estos empleados, y cobra ahora más significado cuando todavía hay miles varados en los barcos, debido a la pandemia del coronavirus. Destacando los sacrificios que enfrentan, algo que está más claro que nunca, el lema de la celebración este año es “Tripulantes y gente de mar son empleados esenciales”.

Solo en barcos que son parte de CLIA trabajan un promedio de 225,000 personas bordo, sin contar todos los empleos que se generan en tierra. “La experiencia excepcional de vacaciones no sería posible sin estos tripulantes”, dijo Kelly Craighead, presidenta y CEO de CLIA, al destacar que la gran mayoría de empleados están muy satisfechos con sus trabajos y que el índice de retención de las empresas de crucero es de 80%.

Aunque no hay datos específicos de cuántos tripulantes no han podido llegar a sus hogares, se sabe que son más de 40,000 según reportado por el Miami Herald, aunque el número es considerablemente menor que los más de 100,000 que estaban en cruceros en mayo. Esto a pesar de la labor titánica que han hecho las compañías de crucero para repatriarlos, un proceso que ha sido arduo, costoso y retante. Cuando empezó la pandemia en Estados Unidos, en marzo, las líneas de barcos como toda la industria del turismo pensaban que la situación era pasajera, y la mayoría anunció que no despediría personal. En ese entonces dejaron a sus tripulantes en los barcos, aun cuando todavía no se habían cerrado los vuelos y la mayoría de los que estaban anclados en la Florida, o permanecieron en ese estado o fueron llevados a Barbados o algunas islas de las Bahamas.

Pero cumplido casi los cuatro meses de un cese total de los cruceros y cuando el coronavirus no ha desaparecido, el panorama cada día ha sido más complicado. En abril, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en conjunto con el gobierno estadounidense emitió una orden para que quienes desembarcaban de cruceros no pudieran usar vuelos comerciales, obligando a utilizar vuelos charters o los mismos barcos transportar su tripulación, en ocasiones hacia el otro lado del mundo.

La mayoría de las líneas de crucero han reubicado sus tripulantes para enviarlos los extensos viajes de repatriación. La labor ha resultado bien complicada porque al llegar a varios puertos, las autoridades de muchos países no le han permitido desembarcar o les han puesto rigurosos requisitos, que incluyen cuarentena, para asegurar que no haya contagiados con el COVID-19 entre ellos.

Para muchos este tiempo se ha convertido en verdadera odisea. Los primeros días compartían videos y fotos por las redes y estaban optimistas; además muchos recibían su salario. Con el pasar del tiempo, empezaron los despidos, otros terminaron contratos y aunque reciben comida, alojamiento y el internet gratis, la incertidumbre ha crecido y muchos no saben ni cómo ni cuándo llegarán a sus casas y mucho menos, cuándo volverán a trabajar, una pregunta para la que no hay respuesta.

A Puerto Rico hace solo dos días los tres tripulantes que laboran en barcos de Norwegian Cruise Line, incluyendo los músicos del dúo Latin Fiesta. Llegaron a bordo del Oceania Marina, que había salido de Miami el 23 de mayo en un viaje de repatriación que los llevó por 13 destinos antes de traerlos a San Juan. Su historia tuvo un final feliz, porque estuvieron sanos y el dúo destacó la buena atención recibida.

Un portavoz de Norwegian Cruise Line Holdings, que incluye Norwegian Cruise, Oceania y Regent Seven Seas, dijo hoy que han repatriado más del 75% de su tripulación, quedando solamente unos 6,500 a bordo. Mientras, Carnival Cruise Line informó que siguen en el proceso de repatriación, a través de sus mismos barcos o de vuelos charters o comerciales, cuando sea posible, y que de 26,000 empleados han logrado llevar a sus países a 20,000. Esos números solo corresponden a Carnival Cruise Line, no a la matriz Carnival Corporation, que tiene varias líneas como Princess Cruises, Holland America Line, Seabourn y Cunard, entre otros. Estos indicaron que en coordinación con autoridades portuarias, guardacostas y agencias gubernamentales, cientos de tripulantesde más de 30 naciones de todo el mundo ya fueron repatriados con éxito en las últimas semanas.

El portavoz de Royal Caribbean, dijo por su parte que esa empresa ha repatriado 37,116 tripulantes y quedan 6,915 a bordo de diferentes barcos. Entre los que no han podido regresar está el fotógrafo Ravishkar Pharab Sonoo, nacido en las Islas Mauricio, que está a bordo del Navigator of the Seas y que publicó fotos en su cuenta de Instagram, cuando tocó tierra en CocoCay, la isla privada de Bahamas, por primera vez luego de 100 días. “100 days-No Guests-No Touchland-Covid-19 Free”, dijo en uno de sus mensajes aludiendo al tiempo que llevaban sin huéspedes, sin tocar tierra y estando libre del virus. En CocoCay también está el Symphony of the Seas, entre otros barcos de Royal Caribbean.