El barco MSC Magnifica iniciará viajes de ocho días y siete noches a partir del 16 y 29 de agosto por el Mediterráneo. (Suministrada)

En Europa continúan los planes para que los cruceros puedan empezar a navegar de manera gradual, y ahora le toca el turno a los barcos de MSC Cruises y en unos días, a los de Costa Cruceros, ambas desde Italia. Estas líneas empezarán a navegar por el Mediterráneo, poniendo en práctica cada una su extenso protocolo de medidas de higiene y seguridad. En eso han trabajado todas las líneas de crucero del mundo, que se han visto detenidas por la pandemia del coronavirus desde marzo.

Esta “vuelta al mar”, no será completa y tendrá condiciones, como que solo aceptarán pasajeros europeos residentes de los países del espacio Schengen, que incluye 26 de ese continente. Pero al menos es una primera fase en la que será más importante que nunca demostrar que han sido bien rigurosos en las medidas que han tomado, porque aunque solo será en Europa, tendrán los ojos del mundo y de la industria de cruceros, puestos en ellos.

Ya algunos barcos reiniciaron operaciones en Europa, pero no precisamente con “buen pie”, particularmente por el brote de coronavirus en el ms Roald Amundsen, de Hurtigruten, donde hubo más de 50 casos positivos confirmados luego del desembarque de una travesía expedicionaria. Otros barcos reportaron también casos, aunque mínimos.

En MSC empezarán con dos barcos, el MSC Grandiosa y MSC Magnifica, con viajes de ocho días y siete noches, a partir del 16 y 29 de agosto, respectivamente. Los travesías saldrán desde Génova o desde Bari y Trieste, todas ciudades italianas, y dependiendo el itinerario, visitarán destinos de Grecia o de la isla de Malta.

La empresa ha dicho que sus protocolos de salud y seguridad no solo serán para viajeros y tripulantes, sino que beneficiarán a los destinos que visiten. “Esperamos que las comunidades visitadas se sientan cómodas con las medidas implementadas y den la bienvenida a nuestros pasajeros”, dijo Pierfrancesco Vago, presidente de MSC Cruceros. Además, dijo que las medidas puestas en vigor exceden las requeridas, y que han integrado otras de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA).

Las medidas abarcan todos los aspectos del viaje. Esto incluye el proceso de embarque, que tendrá tres pasos (prueba de Covid-19 universal, tanto para pasajeros y tripulantes, control de temperatura y cuestionario de salud). Dependiendo de esa evaluación inicial, podría ser requerida una adicional, pero cualquier pasajero positivo, se le negará el embarque. Además solo llevarán el 70% de pasajeros, se tomará la temperatura varias veces durante el día y tienen un plan de contingencia en caso de algún pasajero mostrar síntomas durante la travesía. En los puertos, solo se podrá bajar para hacer excursiones de MSC.

Otra novedad es un Plan de Protección MSC COVID-19, que cubrirá al pasajero si se infecta antes del viaje, y no puede viajar, o durante el crucero, así como sus gastos médicos a bordo o cuando desembarca. Esto aplica solo a casos del coronavirus y no sustituye al seguro de viajes regular.

Por ahora esos dos son los únicos cruceros que navegarán, pues el resto de las travesías están canceladas hasta el 31 de octubre. Esto incluye a los dos barcos que saldrían desde Estados Unidos hacia el Caribe durante esta temporada, el MSC Seaside y MSC Armonia y es similar a la fecha de regreso tentativa que tienen los barcos miembros de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA).

La empresa ha dicho que reiniciarán operaciones tras la aprobación de las autoridades estadounidenses y los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Por su parte Costa Cruceros solo espera de un momento a otro, el visto bueno de las autoridades italianas para retomar sus viajes, luego de presentar también un plan abarcador de medidas de higienes y de salud. Estas incluyen tres pruebas (dos de ellas en sus países de origen) y cuarentena para sus tripulantes, así como el uso de mascarillas en las áreas públicas.