Vendedores de recuerdos y baratijas colocan sus artículos en la calzada que conduce a la Pirámide de la Luna en Teotihuacán, México, después de la reapertura de este sitio arqueológico tras un cierre de cinco meses a causa de la pandemia del coronavirus.
Vendedores de recuerdos y baratijas colocan sus artículos en la calzada que conduce a la Pirámide de la Luna en Teotihuacán, México, después de la reapertura de este sitio arqueológico tras un cierre de cinco meses a causa de la pandemia del coronavirus. (Fernando Llano)

La zona arqueológica de Teotihuacan, considerada centro vital de la antigua Mesoamérica, fue reabierta este jueves al público con estrictas medidas sanitarias tras casi seis meses de cierre por la pandemia de la COVID-19.

En las ruinas se tomaron acciones para el regreso ordenado de vendedores, trabajadores y visitantes, que únicamente podrán transitar en zonas abiertas debido a que el acceso directo a las pirámides estará restringido.

Este día, la popular zona arqueológica ubicada en el central Estado de México, abrió con un aforo permitido de hasta un 30 % de la capacidad.

La capacidad estimada a partir de las estadísticas de visitantes del año anterior fue de un máximo 3.000 personas, cifra que se seguirá aceptando en las siguientes jornadas.

Para entrar, los visitantes portaron cubrebocas obligatorio y se les indicó que en todo momento tenían que guardar sana distancia, es decir, que tendría que existir una separación entre personas de al menos seis pulgadas, con excepción de los niños, que deberán estar acompañados de un adulto.

Visitantes se toman una selfie cerca de la Pirámide del Sol en Teotihuacán, México, el jueves 10 de septiembre de 2020, después de la reapertura de este sitio arqueológico tras un cierre de cinco meses a causa de la pandemia del coronavirus.
Visitantes se toman una selfie cerca de la Pirámide del Sol en Teotihuacán, México, el pasado jueves, después de la reapertura de este sitio arqueológico tras un cierre de cinco meses a causa de la pandemia del coronavirus. (Fernando Llano)

Además, se les tomó la temperatura y se les entregó gel antibacterial en los filtros sanitarios.

Los visitantes solamente pudieron transitar en algunas áreas abiertas, como la mítica Calzada de los Muertos, plazas y explanadas.

Mientras que permanecieron cerradas la Pirámide de la Luna, la Pirámide del Sol y el Templo de la Serpiente Emplumada, además de los complejos de Quetzalpapálotl, Río San Juan (edificios superpuestos y cabezas estucadas) y los Palacios (Tetitla, Atetelco, Yayahuala, Zacuala y Tepantitla).

También los museos de la Pintura y Cultura Teotihuacana estuvieron cerrados.

Según registros del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la zona arqueológica de Teotihuacan es la más visitada en México y tan solo en 2019 recibió unos 2,6 millones de visitantes.

La zona arqueológica estaba cerrada al público desde el 20 de marzo debido a la Jornada Nacional de Sana Distancia que impusieron las autoridades para evitar la propagación del coronavirus en México.