El derecho José de León lleva tres aperturas cortas de rehabilitación en liga menor entre Clase A fuerte y Triple A. (semisquare-x3)
El derecho José de León lleva tres aperturas cortas de rehabilitación en liga menor entre Clase A fuerte y Triple A. (Teresa Canino )

El derecho José de León ha vuelto a dar señales del tipo de lanzador que fue hasta hace unos años, poco antes de subir a Grandes Ligas con los Dodgers de Los Ángeles en 2016.

Decir eso de un pitcher que en las dos temporadas siguientes a su ascenso a las Mayores apenas tiró 2.2 entradas puede escucharse exagerado. Pero, para alguien que viene de una cirugía reconstructiva del codo (Tommy John) hace 14 meses, resulta promisorio.

Y más cuando se toma en consideración que luego de una primera salida al montículo no muy prometedora, lleva dos aperturas y seis entradas en las que no le han anotado carreras, al tiempo que ha ponchado a seis y solo ha otorgado dos bases por bolas. En general, en tres partidos y 7.2 entradas de labor, tiene efectividad de 2.35.

De León habló vía telefónica con El Nuevo Día el pasado jueves, un día después de su apertura en Triple A con los Bulls de Durham que marcó su tercera salida de la rehabilitación.

Ayer (el miércoles) todo el mundo estaba bien impresionado porque la última vez que yo pitchée aquí en 2017, yo sabía que no estaba a un 100 por ciento. Estaba tirando entre 87 y 88 millas por hora”, recordó el derecho De León, quien pertenece a los Rays de Tampa.

“Ya este año me siento al 100 por ciento y es distinto. Yo sé lo que puedo dar”, enfatizó. “Me vieron por primera vez compitiendo con mi brazo sintiéndose bien”, continuó.

Los primeros dos partidos de rehabilitación fueron en Clase A avanzada con la filial de Charlotte. De León comentó que esta pasada semana alcanzó las 92 y 94 millas con su recta.

Mucho antes de que sus dolencias comenzaran en 2017 y se complicaran en 2018, el derecho tuvo una dominante carrera en las ligas menores. Por ejemplo, del 2014 al 2016, ponchó a razón de 119, 163 y 111 bateadores en tres temporadas entre Clase A+, Doble A y Triple A.

Pero luego de su operación en marzo de 2018, De León llevaba más de un año sin lanzar en un partido. El 4 de mayo, finalmente fue asignado a su primera salida de rehabilitación en Clase A. Sin embargo, no le fue del todo bien, ya que solo duró 1.2 entradas en las que le conectaron dos hits, con un cuadrangular. Permitió tres carreras, dos de ellas limpias, y dio dos bases por bolas sin ponchar en el partido ante los Hammerheads de Jupiter.

No obstante, a pesar de su corta salida y de que le batearon libremente, De León está más que positivo por dos razones: se sintió saludable de su brazo, y en las siguientes dos aperturas ha vuelto a ser lo que antes fue.

“Eso es lo más importante. Por lo más que me preocupo ahora es cómo se sienta mi brazo. Ayer me sentí superbién”, dijo de nuevo en referencia al partido que lanzó el miércoles en Triple A.

“El brazo lo sentía eléctrico. Y la forma en que me he estado sintiendo al día siguiente de tirar, eso es lo mejor”.

En su segunda apertura el 9 de mayo lanzó tres entradas en blanco, con solo dos imparables y un boleto. Fue en su juego del día 15 que el derecho isabelino volvió a lucir como en antaño, ponchando a cinco en tres episodios, con un solo boleto y dos hits, sin anotaciones.

De León adelantó que aún le restan tres salidas más en las menores antes que los Rays le comuniquen los planes con él para lo que resta de temporada.


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