Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Lynda Morales se dedicará de lleno a la enseñanza (horizontal-x3)
Lynda Morales ha participado en los tres campeonatos consecutivos obtenidos por las Criollas de Caguas del 2014 al 2016. (José L. Cruz Candelaria)

Caguas - Lynda Morales, central de las tricampeonas Criollas de Caguas, no titubeó cuando, en el 2011, se le presentó la oportunidad de vestir el uniforme de Puerto Rico como integrante de la Selección.

La voleibolista nacida en Glendale, California, dejó en relieve su valor y habilidad en múltiples torneos internacionales, incluyendo en los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro, Brasil. Pero luego de apenas seis años de servicio con el sexteto patrio, Morales optó por el retiro del programa nacional para perseguir su pasión de convertirse en maestra.

Pese a contar con apenas 28 años, Morales optó por decirle adiós a la selección boricua luego de recibir varias “señales” en el transcurso del 2016 y 2017.

“El verano pasado con la Selección fue uno sumamente exitoso: clasificamos a las Olimpiadas y jugamos en Río de Janeiro y luego jugué en Filipinas, pero me sorprendió el no recibir una buena oferta para jugar en el exterior después de las Olimpiadas. Eso me decepcionó un poco, en especial después del buen verano que tuve. Después de eso contemplé seriamente dejar de jugar por completo”, dijo Morales a El Nuevo Día.

Sin embargo, la espigada central dejó atrás la idea del retiro total tras recibir una oferta para reforzar a un equipo en Manila. Morales la aceptó pues ya había jugado en Filipinas (2015), era una temporada corta y ya sabía qué esperar.

“Era buen dinero, así que decidí aceptar pero, desafortunadamente, me torcí el tobillo izquierdo y también me fracturé el dedo meñique del pie. La lesión ocurrió temprano en la temporada, así que lo vi como una señal, por decirlo así. Ya estaba contemplando el retiro, ocurre la lesión y estuve fuera casi seis semanas, pero la temporada en Filipinas dura ocho semanas. Completé la rehabilitación en Filipinas y volví a pensar en que la lesión fue una señal y opté por retirarme”, explicó Morales.

La decisión ciertamente no fue fácil, pues Morales reconoció que todavía puede jugar al máximo nivel, pero también quería hacer otras cosas en su vida.

“Estoy en una edad en la que puedo retirarme bajo mis propios términos y que puedo procesar y aceptar mi decisión por completo”, sostuvo la voleibolista.

Acudió al llamado de la enseñanza

Una vez regresó a California, Morales aceptó una oferta para laborar como maestra sustituta en una escuela secundaria en la ciudad de Murrieta.

“Ya tenía un trabajo seguro a mi disposición y solo me tomaría un año como maestra sustituta para obtener mi licencia a tiempo completo. Además quieren que trabaje con su programa de voleibol, tengo muy buenos beneficios y me encanta el poder ayudar a los jóvenes y a la comunidad. ¡Creo que voy a enseñar español tambén!”, resaltó Morales.

Luego de hablar con sus supervisores, la escuela le dio permiso para que se reportara a las Criollas, y una vez finalizara la temporada, su trabajo la estaría esperando.

“Ya estoy llegando a una edad en la que quiero plantar raíces, y como nací y me crié en California, es allí donde quiero continuar mi vida y mi carrera como maestra. Estuve seis años viajando constantemente, prácticamente viviendo de mis maletas, y quiero tener un lugar al que puedo llamar mi hogar en donde puedo tener una familia”, enfatizó Morales.

“Pero quiero dejar meridianamente claro que amo a Puerto Rico y siempre estará agradecida de la oportunidad que me dio el pueblo puertorriqueño y la Federación de representarlos”, dijo Morales.

Morales fue una de las centrales titulares de la Selección por los pasados tres años, y aunque no tenía un puesto seguro en el cuadro dada la entrada de Javier Gaspar como nuevo entrenador del sexteto femenino y la reorganización del programa, la voleibolista sí tiene una ventaja en experiencia sobre las centrales invitadas a entrenar como Ana Sofía Jusino, Alba Hernández, Jennifer Quesada y Janeliss Torres.

“Sé que mi carrera con la Selección fue relativamente corta, pero en ese tiempo he sido exitosa, así que quiero llevar mi vida en otra dirección y ser igual de exitosa. No fue una decisión fácil porque amo a Puerto Rico, amo a los fanáticos, me encanta estar aquí; cuando salgo el público me reconoce en donde esté y me fascina, forjé muy buenas amistades con mis compañeras en la liga y de la Selección. Ahora que me retiro va a ser muy difícil dejar todo eso atrás”, enfatizó Morales.

“Nunca pensé que, luego de terminar mis estudios y carrera colegial, vendría a Puerto Rico y que tendría una carrera exitosa en el voleibol profesional e internacional, ni mucho menos que jugaría en unas Olimpiadas. Así que, nuevamente, estoy sumamente agradecida por la oportunidad, pero ya es tiempo de seguir mi rumbo”, subrayó la central.

Aunque ya no vestirá el uniforme de Puerto Rico, Morales dijo que, además de involucrarse con el equipo escolar, también se mantendrá entrenando y tiene planificado jugar voleibol playero en la gira de la Asociación de Profesionales del Voleibol (AVP, por sus siglas en inglés) con sede en Newport Beach, California.

“Definitivamente lo voy a extrañar (no jugar con la Selección), y sobre todo, el jugar voleibol internacional y el alto nivel competitivo. También me encanta viajar, y con la Selección viajamos mucho, pero entre prácticas y juegos no podíamos explorar los países que visitamos. Pero ahora soy maestra tendré los veranos libres y eso me dará la oportunidad de viajar y tomar verdaderas vacaciones. El voleibol ya no será mi prioridad principal, pero seguirá siendo parte de mi vida y lo voy a extrañar”, enfatizó Morales.


💬Ver 0 comentarios