Rosenda Álvarez Faro, Vanessa Hernández Gracia y Zuania Minier, cofundadoras de Taller Malaquita y El Lobi, buscan darle continuidad a sus proyectos. (Ramón “Tonito” Zayas)

Hace tres años un grupo de mujeres artistas egresadas de la Escuela de Artes Plásticas y Diseño de Puerto Rico se unió en un esfuerzo para crear su propio taller de trabajo. En ese entonces, todas tenían la necesidad de contar con un espacio donde pudieran llevar a cabo trabajos de gran escala y con maquinaria pesada, pero también donde compartir ideas e inquietudes. Fue así como en diciembre de 2016 crearon Taller Malaquita, ubicado en Santurce.

Meses antes, en febrero de ese mismo año, la curadora Vanessa Hernández Gracia junto a varios socios -incluyendo a Melissa Sarthou- abrieron el espacio de arte El Lobi, también en Santurce. La idea era crear un punto de encuentro para la comunidad artística, un espacio que además de servir de galería, acogiera talleres, charlas y residencias artísticas.

Desde entonces, estos dos espacios de arte independiente administrados por mujeres han sido vitales para el desarrollo de los y las artistas contemporáneos del país, ofreciéndoles un espacio para trabajar, exponer, conversar, pensar o sencillamente compartir. Lo que ha regido ambos lugares ha sido la colaboración y solidaridad, rompiendo con el modelo de operación tradicional de, por ejemplo, las galerías comerciales.

 Gracias a estos proyectos, a su vez, las mujeres artistas han encontrado mayor cabida. Taller Malaquita, que comenzó siendo administrado por ocho mujeres, incluyendo a sus actuales administradoras Zuania Minier y Rosenda Álvarez Faro, ha procurado desde su fundación darle acceso a las artistas para que puedan trabajar libremente. Aunque el espacio es diverso y abre las puertas a los artistas en general, procura mantener ese norte de ser un espacio de mujeres

 “El mundo del arte todavía es muy desigual y sobre todo cuando se trata de tener un taller. Aquí se ha dado una dinámica bien especial entre todas las que han pasado. Nos apoyamos de muchas maneras.  De repente estamos trabajando y llega una en crisis y la ayudamos, aunque todas seguimos trabajando. Así que también ha servicio como un espacio terapéutico”, expresó Zuania Minier sobre una de las importancias de este taller, que ha sido utilizado tanto por artistas nacionales como internacionales.

En el caso de El Lobi, la curadora y profesora Vanessa Hernandez Gracia, dijo que se procura que en las exhibiciones -sobre todo las colectivas- haya equidad de género, además de darle visibilidad a todos aquellos artistas que por una razón u otra no la han tenido

  “Vemos constantemente que en muchas de las colectivas la participación femenina es mínima y nosotras, que conocemos este ambiente, sabemos que no es por falta de mujeres artistas, simplemente es porque la investigación para llegar a su trabajo quizás cuesta más porque tienen menos visibilidad”, expuso Hernández Gracia.

Recaudación de fondos

Aunque han logrado sobrevivir durante estos primeros tres años, las encargadas de Taller Malaquita y El Lobi coinciden que es complejo mantener espacios como estos, sobre todo, después del huracán María que jamaqueó a toda la comunidad artística. Muchos de los gestores y gestoras que comenzaron en estos proyectos tuvieron que emigrar después del ciclón por falta de trabajo o se han movido para sobrevivir, lo que ha tenido un impacto directo, ya que la renta de ambos espacios se divide entre las cofundadoras y cofundadores.

“Para nosotras en Malaquita y sé que para El Lobi también, esto ha sido un antes y después de María. La realidad es que muchos se quedaron sin trabajo y tuvieron que irse de Puerto Rico o moverse.  Esto nos ha puesto una presión mayor porque tampoco es que nuestra economía esté estable.  Obviamente, para nosotras ha sido una bendición que esté El Lobi y que esté Vanessa, que fue mi profesora en Artes Plásticas. Siempre hemos estado ahí colaborando y al estar tan cerca los dos espacios esto hizo que esa colaboración creciera. Desde prestarnos equipos, darnos un café o escucharnos en la locura, siempre estamos ahí dándonos la mano”, explicó Zuania Minier.

A pesar de los tiempos difíciles, esa solidaridad, así como el respaldo de diversas entidades e individuos como la organización sin fines de lucro Beta Local y el coleccionista Osvaldo Santiago, ha ayudado a que estos proyectos sigan latiendo. Sin embargo, todavía queda camino por recorrer, razón por la que ambos espacios se han unido en un esfuerzo para crear una campaña de recaudación de fondos dirigida a la continuidad de ambos proyectos. En esa dirección se ha creado el evento “S.O.S Convite sonoro en solidaridad con El Lobi y Taller Malaquita”, que se celebrará este sábado, a las 7:00 p.m., en Arecibo, con la participación musical de Mima, Macha Colón, Shanti Lalita, Toca Lale, Frencuencia Merz y Satanica. El sitio donde se celebrará la actividad se anunciará a cada persona, según compren los boletos.

En el evento, habrá un sorteo de obras de Nick Quijano, Rafi Trelles, Dafne Elvira, Yelyn Vivoni y Enid Silvestry. Además, se venderán camisas de la artista Elizabeth Barreto y carteles de Mel Xiloj y Rosenda Álvarez Faro. Todos los que compren boletos, que tienen un costo de $50 por persona ( se venderán otras a $80 por pareja), recibirán una serigrafía original de Dafne Elvira. Aquellos que adquieran entradas VIP a $100 recibirán un cartel conmemorativo de la artista Camila Buxeda.

Para las cofundadoras de El Lobi y Taller Malaquita lo que se recaude en esta actividad, así como en una rifa que organizan, será fundamental para seguir operando durante el próximo año. Ese alivio económico les dará libertad para seguir creando como artistas y gestar nuevos proyectos sin la preocupación de cómo llegar a fin de mes.   “Creo que estos espacios son importantes que existan no solo por la creación plástica, sino porque son espacios culturales donde puedes llegar y sentirte seguro, a gusto. Mucha gente llega aquí al taller y dice que se siente esa vibra y quiero que la gente pueda sentir eso siempre”, compartió la artista Rosenda Álvarez Faro. Su colega Zuania Minier agregó que es vital que subsistan porque la comunidad artística tiene la necesidad de un espacio de taller.

 Vanessa Hernández Gracia, por su parte, sostuvo que estos son lugares de encuentro donde se dan dinámicas de aprendizaje y se crean lazos de solidaridad, no solo entre la comunidad artística, sino con la población en general. Dijo que recientemente, por ejemplo, se unió a Zuania Minier para ofrecer unos talleres a adultos y jóvenes con retos cognitivos en lo que cataloga como una experiencia maravillosa.

“Esto nos permite ver cómo un espacio de arte también puede acoger otra población y cómo esa población interactúa con el lugar”, dijo la curadora, quien al igual que sus colegas de Taller Malaquita, ve la continuidad de estos proyectos como un ejercicio de resistencia, como una forma de seguir apostando a la solidaridad y la colaboración, como una nueva forma de hacer arte en el país.

Los boletos para el evento “S.O.S Convite sonoro en solidaridad con El Lobi y Taller Malaquita” están a la venta a través de PayPal ([email protected]), Venmo (@tallermalaquita) o ATH Móvil (787) 307-4686. También se puede acceder a ellos, llamando a El Lobi (787) 393-2488 o al Taller Malaquita (787) 721-5994. El Lobi está ubicado en la calle Ernesto Cerra #621 y Taller Malaquita ubica en la calle Condado #161, ambos en Santurce. 


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