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La escritora laboró por 12 años en El Nuevo Día, donde sigue colaborando. (Suministrada)
La escritora laboró por 12 años en El Nuevo Día, donde sigue colaborando. (Suministrada)

Fueron muchas las veces que la periodista y escritora puertorriqueña Tatiana Pérez Rivera entrevistó a personas que le narraban historias, eventos o sucesos que estaban anclados en la década del 1920. En algunos momentos fueron escritores cuyas historias estaban ambientadas en ese periodo, y en otras, personajes de la vida cotidiana que le revelaban aspectos de esa década.

De esa forma, Pérez Rivera comenzó a sentir intriga por una época de la que conocía muy poco, pero que le despertaba fascinación. Guiada por esa curiosidad, la periodista se sumergió en su tiempo libre en la Colección Puertorriqueña de la Biblioteca José M. Lázaro de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, buscando artículos de periódicos y revistas que le ayudaran a construir un imaginario de cómo fue esa década en Puerto Rico.

Paralelamente, la escritora tenía la idea de crear una historia sobre dos hermanos que se buscan y no se encuentran. Esa pulsión de escribir y su fascinación con la década del 20, fueron la receta perfecta para la novela “Los primeros días”, la cual acaba de publicar bajo la editorial Publicaciones Gaviota, y que presenta este miércoles, 4 de diciembre, a las 7:00 p.m., en la librería Casa Norberto, en Plaza Las Américas.

Anclada en 1925, el texto nos adentra en la historia de “Estéfana”, una joven estudiante de la Universidad de Puerto Rico, quien busca a su hermano “Juan Marcelo”, al cual nunca conoció, pero que siempre ha estado presente en su vida. Marcada por sospechas, intuiciones, omisiones y certezas, la novela combina la realidad histórica con la ficción, presentando a un Puerto Rico sin himno y bandera que apenas entraba en la modernidad.

En esta novela, Pérez Rivera vuelve a interesarse por las voces de la clase media, como lo hizo con su primera novela juvenil “Acertijo de arena” (2014), presentando personajes que apuestan a la educación para crecer y que trabajan diariamente para vivir. No se trata este de un retrato del Puerto Rico pobre que existió en la década del veinte, sino de ese que, como dijo la autora, comenzaba a “entrar a esa gran cosa que era la modernidad, con todo lo que traía, y con ese deseo y empeño compartido de probarnos que podíamos hacer cosas para mejorar”.

Como muestra de ese tiempo, la novela presenta el momento en que arribó al país un dirigible del ejército estadounidense el cual se paseó desde la bahía de Mayagüez hasta San Juan, siendo uno de los grandes acontecimientos de la década. También nos enseña la moda, la publicidad de la época, la riqueza musical de entonces, así como el sistema de transportación existente -con un tren que unía las ciudades de San Juan y Ponce-, y la relación comercial/cultural entre Puerto Rico y el resto de las islas del Caribe. Otro aspecto que presenta la novela es la importancia del magisterio en un momento donde había una consigna dealfabetizar al país. A esta profesión la escritora le rinde homenaje a través de su protagonista, que aspira a convertirse en maestra porque cree en la libertad que da el poder de la educación, porque entiende que “saber es ganar”.

Pérez Rivera explicó que, aunque la novela no es un tratado de historia, sí le interesaba construir una época, sobre todo, por el desconocimiento generalizado que existe en el país sobre este periodo, y por los múltiples paralelismos con la actualidad.

“Hay mucha de la información de la época, de los anuncios, que es como leer El Nuevo Día hoy. Las malas condiciones de los maestros, el problema de dónde sacar dinero para la educación, la incertidumbre del estatus. En esa época no teníamos bandera, no teníamos himno y el puertorriqueño con un poder más alto era el presidente del Senado que era Antonio R. Barceló. Al estudiar esa historia tú vas viendo las distintas facciones de lo que tenemos hoy. Comerciantes que aspiraban por la estadidad, personas que decían ‘esto está siendo abusivo y se están llevando todos nuestros recursos y tenemos que manejarnos nosotros mismos’, y estaban empezando los rasgos de un movimiento que quería conciliar ambas visiones. Cuando lo ves es como si vieras el Puerto Rico de hoy porque ahí puedes ver cómo esa discusión (estatus) ha acaparado todas las otras discusiones por decirlo de una manera”, expresó la autora, quien, en el proceso de investigación y escritura de la novela, se percató que la identidad puertorriqueña se ha dado “a pesar de todas las cosas que se supone no seamos”.

“No es lo mucho que hemos perdido es lo mucho que hemos mantenido”, agregó.

Todos estos datos que se encuentran en la novela, sin embargo, no desvían la atención de su historia central, sino todo lo contrario, armonizan con ella para darle riqueza. Ese fue uno de los retos principales de la autora, cuya formación periodística se aprecia en este trabajo por el gran manejo que hace entre la información y el relato central, que es la historia de amor entre dos hermanos que se conocen y no se conocen a la misma vez.

Como adelantó la escritora, “Los primeros días”, trata sobre la joven “Estéfana”, cuyo hermano “Juan Marcelo” se embarca como polizón a otro lugar, antes de ella nacer. Poco tiempo después, llega la noticia de que supuestamente “Juan Marcelo” ha muerto, pero antes éste deja varias cartas a su hermana a la cual nunca conoció.

“Esta es la historia de un anhelo por encontrarse. Una niña que vive añorando a una figura que en cinco cartas la quiso, le demostró su amor y atención, que fue una persona importante porque fue una persona que pensaba en ella. Así que hay una relación de amor bien bonita y es un motor que enciende muchas dinámicas, muchas acciones y muchas decisiones en la historia.  Un motor que a su vez es atemporal porque cualquier hermano o hermana hoy puede identificarse con esa historia”, expresó Pérez Rivera, quien quería demostrar en la novela cómo alguien puede querer a una persona que nunca conoció y cómo una vida puede estar marcada por la ausencia.

La autora que fue rigurosa con los datos y que analizó desde cómo hablaba la gente en la época hasta cuánto valían las cosas para que el relato fuera creíble, resaltó que llevar a cabo este proyecto -el cual le tomó alrededor de dos años- fue retante, pero a la vez divertido.

“Me puse en una posición difícil con las condiciones que me impuse yo misma para escribir esta novela partiendo de que yo no soy formada en literatura, pero me gustó, me lo disfruté, y sentí que mi máxima aspiración es conectar con las personas, no aspiro a otra cosa que no sea eso”, manifestó la escritora, quien laboró por 12 años en El Nuevo Día, donde sigue colaborando.

Pérez Rivera agregó que ya piensa en dos proyectos futuros, pero mientras tanto está concentrada en esta dar a conocer “Los primeros días”, con la que espera provocar reflexión y despertar sentimientos.

“Si de algo sirve ‘Los primeros días’ es para que cualquier puertorriqueño, sea de aquí o de la diáspora, dedique un tiempo a pensar cosas que damos por sentado, cumplió su misión. Si sirve a un puertorriqueño para entender su identidad, la construcción de su identidad, también me doy por servida con eso, y si te permite entender o confirmar que el amor es el sentimiento más viejo del mundo, pero el más poderoso, también cumplió su misión”, concluyó.

“Los primeros días” ya está a la venta en las librerías Casa Norberto, Norberto González, Mágica, Laberinto y La Esquinita, todas en San Juan. Esta también en el Candil, en Ponce, y La Casita, en Aguadilla. Se consigue, además, en la tienda en línea Libros787.com.

Presentación:

La novela “Los primeros días”, de Tatiana Pérez Rivera, se presentará este miércoles, 4 de diciembre, a las 7:00 p.m., en la librería Casa Norberto de Plaza Las Américas. La escritora Ana Teresa Toro estará a cargo de la presentación, que es abierta al público general. 

El libro ya está a la venta en las librerías Casa Norberto, Norberto González, Mágica, Laberinto y La Esquinita, todas en San Juan, así como en El Candil, en Ponce, y en La Casita, en Aguadilla. También se consigue en la tienda en línea, libros787.com