El tenor mexicano Javier Camarena tuvo un debut magnífico en Puerto Rico, en un concierto producido por CulturArte, en el Conservatorio de Puerto Rico.
El tenor mexicano Javier Camarena tuvo un debut magnífico en Puerto Rico, en un concierto producido por CulturArte, en el Conservatorio de Puerto Rico. (Suministrada)

“La canción que pedías, / te la vengo a cantar, / la llevaba en el alma, / la llevaba escondida...” - Agustín Lara

La casa productora CulturArte presentó el domingo pasado por primera vez en Puerto Rico al tenor mexicano Javier Camarena, en estrecha colaboración con Ángel Rodríguez, pianista cubano residente en México, en la Sala Sanromá del Teatro “Bertita y Guillermo Martínez”, del Conservatorio de Música de Puerto Rico en Miramar.

La musicalidad -definida como el conjunto de sonidos y ritmos gratos al oído-, de estos dos extraordinarios artistas fue el hilo conductor del recital. Para lograr estos niveles superiores de la música, se parte de un talento nato y una disciplina de horas de estudio desde muy joven, así como la práctica y la conciencia de cientos de detalles de sus instrumentos. También resulta imprescindible el desarrollo de los conocimientos de las formas musicales, la armonía, el contrapunto, el solfeo, la búsqueda de referencias auditivas, el análisis de las partituras y de los estilos que se vayan a interpretar.

Esta producción de don Guillermo Martínez comenzó con “L’amour! L’amour! ...”, un aria bellísima de la versión francesa de Charles Gounod del Romeo y Julieta shakesperiano, estrenada con éxito en París en 1867. Un delicado interludio pianístico de la “Casta diva” de Bellini, en arreglo del maestro Ángel Rodríguez y tres exquisitas arias para tenor representativas de la cultura gala completaron la primera parte de la presentación: “Prendre le dessin d’un bijou” de la ópera Lakmé de Léo Delibes, “Vainement, ma bien-aimée” de Lalo y “À mes amis!” Quel jour de fête” de La fille du régiment, una ópera cómica del compositor italiano Gaetano Donizetti estrenada en 1840 por la Opéra-Comique en París, con libreto de los reconocidos dramaturgos Vernoy de Saint-Georges y Jean-François Bayard.

Después del intermedio, la magnífica sonoridad de la voz de Javier Camarena -acompañada magistralmente por el pianista-, entró en territorios más cercanos a nuestra mezcla de culturas.

Un ciclo de tres canciones italianas abrió la segunda parte: “La serenata” de Pietro Mascagni; “A vucchella” de Francesco Paolo Tosti, en dialecto napolitano sobre un texto erótico del poeta Gabriele D’Annunzio; y la conocida “Musica proibita” de Stanislao Gastaldon, deleitaron a un público entusiasmado con la oportunidad de escuchar buena música interpretada con naturalidad, expresividad y gracia.

Un estupendo arreglo pianístico del tango “Arráncame la vida” del compositor, cantante, pianista, actor y productor veracruzano Agustín Lara sirvió de preludio a un cierre espectacular.

“Eres linda y hechicera / como el candor de una rosa.” – Ramírez y Galindo

Las sublimes lecturas del huapango “Serenata Huasteca” del gran José Alfredo Jiménez y la “Malagueña salerosa” de Elpidio Ramírez y Pedro Galindo llevaron a un clímax artístico del espectáculo, que contagió al auditorio.

Otro brillante interludio pianístico del maestro Ángel Rodríguez fue el “Intermezzo” de la zarzuela “La boda de Luis Alonso o La noche del encierro” de Gerónimo Giménez. Esta obra algunos musicólogos han señalado que es una orquestación de “Souvenirs d’Andalusie, Caprice de concert sur la Caña, le Fandango et le Jaleo de Jerez, Op.22″, del virtuoso pianista y compositor de Nueva Orleans, Louis Moreau Gottschalk (1829-1869).

Para concluir el programa, el tenor Javier Camarena cantó con el fraseo y maravilloso timbre que le caracteriza la archiconocida “No puede ser” de la zarzuela “La tarbenera del puerto” de Pablo Sorozábal y la hermosa canción “Canto porque estoy alegre” de Antón García Abril.

De regalo, Camarena y Rodríguez deleitaron con el aria “Nessun dorma” de la ópera “Turandot” de Puccini, “En mi viejo San Juan” de Noel Estrada para cerrar con “Viva México”, también del maestro Pedro Galindo.

Un milagro en estos tiempos borrascosos.

💬Ver comentarios