Gina Rodríguez, en el papel de Jane Gloriana Villanueva, durante una escena de la serie
Gina Rodríguez, en el papel de Jane Gloriana Villanueva, durante una escena de la serie "Jane the Virgin". (EFE)

El padre de Gina Rodríguez - el puertorriqueño Genaro Rodríguez - impulsaba a su hija a concretar sus sueños mediante un ritual: mirarse al espejo todas las mañanas y repetir el mantra "Yo puedo y yo lo haré". La actriz compartió el consejo con una audiencia repleta de famosos, en la entrega de los premios Globos de Oro 2015, y nada menos que con una estatuilla en la mano por su interpretación de Jane en la sitcom Jane the Virgin. "Pude y lo hice". Con esas palabras y lágrimas en los ojos, Gina se dirigió a su papá, de algún modo simbolizando la importancia de confiar en uno mismo en una industria que muchas veces es cruel con los outsiders.

Rodríguez creció de ese modo: rodeada de una familia que la incentivaba a desarrollarse en lo artístico, desde las clases de danza que tomó en su adolescencia, hasta su paso por la universidad de Columbia, la universidad Tish focalizada en las artes, hasta la compañía de teatro experimental Atlantic, donde se graduó en 2005. Un año antes de recibir el diploma, la joven ya estaba formando parte de esa suerte de cantera que es la serie dramática Law & Order, y de otras producciones como Eleventh Hour, Army Wives, The Mentalist, y The Bold and the Beautiful, una soap opera en la que ya despuntaba su talento para dominar el género que sería la columna vertebral de su proyecto más importante, el que le valió su salto a la fama: Jane the Virgin.

En la comedia creada por Jennie Snyder Urman en 2014, Rodríguez debutaba con un rol protagónico, el de Jane Villanueva - personaje adaptado de la novela venezolana de Perla Farías -, una joven latina de 23 años, virgen y religiosa, que queda embarazada accidentalmente por un proceso de inseminación artificial. Si bien la serie se mueve entre el homenaje y la sátira, con numerosos giros argumentales que le permitieron sostenerse durante cinco temporadas - este año la sitcom se despide de la pantalla chica-, Rodríguez logró brindarle una profundidad a Jane, una frescura irrebatible que la puso merecidamente en el lugar de "revelación del año".

Como suele suceder con las talentosas figuras que irrumpen de la noche a la mañana con una personificación unánimemente celebrada, el salto al mundo cinematográfico se produce de manera inevitable. Rodríguez demostró su versatilidad como una temeraria paramédica en la original película de ciencia ficción de Alex Garland Aniquilación, como una mujer aguerrida que se enfrenta al desastre en Horizonte profundo del brillante Alec Berg; y también supo de qué directores tenía que rodearse para seguir superándose a sí misma. Como consecuencia, formará parte del elenco del nuevo film de la realizadora indie, Miranda July.

La alianza con Netflix

Con motivo de la disparidad en los salarios y en los roles que les ofrecen, muchas actrices decidieron volcarse a la producción (Reese Witherspoon es el ejemplo más emblemático de este movimiento) para poner en marcha proyectos que les den a intérpretes femeninas personajes complejos, diferentes, que se corran del cliché. Rodríguez también lo hizo. Su productora - titulada apropiadamente "Yo puedo y lo haré" - fue concebida con el objetivo de representar a la comunidad latina tanto en TV como en cine. Como consecuencia, la actriz produjo y protagonizó un film que pudiera poner el foco en la sororidad femenina y no tanto en cómo la mujer está supeditada a los deseos del hombre. Así se gestó Alguien extraordinario, la comedia romántica que llega a Netflix hoy, y cuyo título no responde a una relación romántica. Por el contrario, el deseo de Rodríguez era poner la lupa en otro vínculo.

Escrita y dirigida por Jennifer Katyin Robinson, Alguien extraordinario cuenta con el protagónico de Gina como Jenny, una periodista de música que debe mudarse de Nueva York a San Francisco, luego de conseguir trabajo en la revista Rolling Stone. Sin embargo, a pesar de que su mudanza implica una posible ruptura con su novio Nick (Laketih Stanfield), el corazón del film es lo mucho que le afecta a la joven distanciarse de sus amigas, Blair (Brittany Snow) y Erin (DeWanda Wise). "Lakeith era mi actor soñado para este film, es fenomenal, pero la comedia habla más sobre la relación de Jenny con sus mejores amigas y consigo misma, y no tanto sobre el vínculo con su pareja. ¿Cuándo nos elegimos a nosotros? ¿Cuándo elegimos a los demás? Las decisiones no son fáciles", explicó Rodríguez sobre el largometraje que, al igual que el gran Frances Ha de Noah Baumbach, aborda una temática pocas veces vista: cuánto duele dejar un amigo atrás.

La enfermedad que le cambió la vida

"Siempre he tenido que pelearme con mi peso. Mantenerme en mi peso me resulta muy complicado porque mi metabolismo funciona bastante mal, lo que me parecía una maldición cuando tenía 19 años. Como actriz, me preguntaba: '¿En serio? En un mundo tan banal, ¿tengo que lidiar con una enfermedad que me hace engordar?", le contó la actriz de 34 años a la revista Health, donde puso al descubierto qué es lo que la aqueja: la enfermedad de Hashimoto, un trastorno autoinmune que provoca hipotiroidismo.

Lejos de sentirse completamente abatida, la actriz decidió tomar la enfermedad como algo positivo, y así se convirtió en vocera de las mujeres que la padecen, demostrando en sus redes sociales que puede convivir con ella viviendo una vida sana. "Al final resultó ser una bendición porque no solo puedo representar a las mujeres latinas, sino también a las que sufren esta enfermedad. No como gluten, que para mí es lo más complicado del mundo porque me encanta el pan. De hecho, como pan sin gluten todos los días", expresó, y se explayó sobre su rutina para mantenerse saludable. "Caminar al menos 20 minutos al día me ayuda mucho con mi problema de tiroides. Mi entrenamiento consiste en correr, saltar a la cuerda o ejercitarme con el saco de boxeo, que es muy parecido a actuar: uno pelea consigo mismo", añadió.

Sin embargo, hubo momentos en los que la enfermedad le jugó una mala pasada, y debió combatir el agotamiento que le producía el sentirse debilitada. En esos instantes, el consejo de su padre seguramente resurgió en su mente. En síntesis: Rodríguez es una luchadora. "Este post es uno especial, porque es de gratitud para con Gina, mi amiga y compañera de elenco, a quien he visto en los últimos tres años dedicarle toda su energía al programa", escribió en Instagram Justin Baldoni, quien interpreta a Rafael Solano en Jane the Virgin. "Actúa en casi todas las escenas, hay días en los que trabaja 14 horas, y uno siempre la ve llena de energía. Es una guerrera, nunca deja que veamos lo cansado que está su cuerpo, y si digo esto es porque lo vi de primera mano, una y otra vez; lo que ella hace es de superheroína, y siempre trata a todo el mundo con amabilidad", rescató su colega, con quien siempre se muestra muy unida en las redes.

La actriz nunca se corre de ese mantra de perseverancia que le enseñaron en su juventud, y su tenacidad la condujo a desatacarse en cada proyecto que abordó, a convivir con su enfermedad con sabiduría y entereza, y a focalizarse en su aspecto personal con la misma vitalidad. Rodríguez está comprometida con el actor Joe LoCicero, su pareja desde hace más de dos años, a quien conoció en un episodio de Jane the Virgin, y quien le propuso matrimonio sin que ella sintiera la necesidad de contárselo a los medios. "Hubo un momento en el que dije 'que lo organicen', yo solo quiero llegar y decir 'sí, quiero'", contó en el programa The Talk. "Pero luego oí lo que querían hacer y cambié de idea", bromeó la actriz sobre la inminente boda que se desarrollará con el perfil bajo que siempre quiere mantener.

"Me alegro tanto por ella, Gina está haciendo cosas muy importantes en la industria con su edad, y eso es revolucionario. No se queda sentada esperando que el éxito de Jane the Virgin le asegure más trabajo. Ella sale y lo crea, buscando proyectos que considere que son los ideales para ella. Se mentaliza con algo y lo toma con las manos". Con esas palabras, Anthony Mackie, su partenaire en el film Miss Bala y en la serie Carmen Sandiego, definió mejor que nadie a una actriz que parece no tener techo, que no se deja amedrentar por ninguna piedra que se le ponga en el camino, pero que tampoco resguarda su sensibilidad. "Yo sabía que me ibas a hacer llorar", le respondió Gina a Mackie, poniendo sobre la mesa su faceta vulnerable.


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