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El cuerpo del histrión, de 66 años, será expuesto en la Funeraria Buxeda, en Hato Rey. (horizontal-x3)
El cuerpo del histrión, de 66 años, será expuesto en la Funeraria Buxeda, en Hato Rey. (Archivo / GFR Media)

“Tenía muchas ganas de vivir”. Esas fueron las primeras palabras de Álida Arizmendi, actriz y amiga del veterano intérprete puertorriqueño Pedro Juan Figueroa, quien falleció ayer, viernes, a las 4:00 p.m., en el hospital HIMA San Pablo, en Bayamón, tras una batalla contra el cáncer de páncreas.

El cuerpo del histrión, de 66 años, será expuesto en la Funeraria Buxeda, en Hato Rey, informó a El Nuevo Día su exesposa y madre de sus dos hijas menores, Malena. 

El actor supo de la enfermedad que lo aquejaba en octubre del año pasado, cuando fue operado por problemas en la vesícula. 

Arizmendi confirmó con voz entrecortada que acompañó a Figueroa mientras recibía tratamiento en el Dr. P. Phillips Hospital, en Orlando, Florida, y luego, cuando fue trasladado a Puerto Rico.

Pedro Juan había regresado a la isla el pasado 30 de junio, y este miércoles, ingresó en el hospital HIMA San Pablo, en Bayamón, para continuar con el tratamiento.

El actor y director, según Arizmendi, estuvo consciente y optimista en todo momento .

“El sábado pasado había mostrado mejoría, pero entonces el jueves (anteayer) empezó a dejar de comer, y comenzó a presentar problemas para respirar. Tenía agua en los pulmones y hubo que ponerle un ventilador. Hoy (ayer) en la mañana hubo que entubarlo y falleció en el área de intensivo. Murió tranquilo, según me dijo Malena. Él siempre quiso que todo esto se mantuviera en la más estricta secretividad”, comentó Arizmendi.

Al momento de su fallecimiento, acompañaban a Pedro Juan sus dos hijas menores Marlene y Melanie, producto de su matrimonio con Malena. 

“Su hija mayor, Marluan, tuvo que despedirse de él en Orlando, antes de que lo trajeran a Puerto Rico porque ella vive allá con sus hijos”, compartió Arizmendi. 

Se esperaba que Marluan llegara a Puerto Rico entre la noche del viernes y hoy, sábado. 

Por su parte, el actor Joffre Pérez compartió a El Nuevo Día que hace varias semanas recibió una llamada de Pedro Juan para que lo ayudara a recaudar fondos para costear su tratamiento en Orlando. De igual forma, su hija menor Melanie abrió una cuenta en la plataforma Go Fund Me.

“Pedro Juan me pidió que llamara a un grupo de amigos y colegas para reunir algún dinero”, comentó Joffre Pérez, quien consideraba a Figueroa uno de sus mejores amigos. 

Sobre el cáncer de páncreas 

Al cierre de esta edición, aún no se había especificado el tipo de cáncer que padecía el eterno galán de novelas. 

No obstante, es importante resaltar que existen diferentes tipos de cáncer de páncreas. Pero el más común es el que se conoce como adenocarcinoma que se desarrolla cerca del duodeno, explicó la cirujana oncóloga Edna Mora, catedrática asociada del Recinto de Ciencias Médicas e investigadora del Centro Comprensivo de Cáncer en entrevista con El Nuevo Día.

Según la cirujana, uno de los problemas con el cáncer de páncreas es que los síntomas pueden pasar desapercibidos o confundidos con otras dolencias. “Lo que pasa es que por la localización del páncreas, los síntomas suelen ser muy poco específicos. Y, dependiendo de dónde esté ubicado el tumor, es que puede producir algunos signos”, explicó. Por ejemplo, si está ubicado cerca del duodeno, en el área donde desembocan los ductos por donde baja la bilis, los puede obstruir. “Cuando eso pasa, la piel y los ojos de la persona se ponen amarillentos porque la bilis se acumula”, explicó Mora. Otros síntomas incluyen dolor en el abdomen y la espalda, pérdida de peso injustificado, pérdida de apetito y fatiga. 

Otra de las dificultades es que, como el páncreas está oculto detrás de otros órganos, los profesionales de la salud no pueden ver ni palpar los tumores en los exámenes de rutina. “Todavía no tenemos una forma de diagnóstico específica”, agregó Mora, quien destacó que algunos factores de riesgo incluyen fumar cigarrillos, sufrir de diabetes por mucho tiempo, pancreatitis crónica y algunos trastornos hereditarios. 

En términos de tratamiento, la cirujana señaló que, dependiendo de la posición de la masa, el tamaño y si está infiltrando otros órganos, la cirugía es una opción. Pero resaltó que hay mucha investigación y estudios clínicos “tratando de ver diferentes alternativas de tratamiento y para mejorar la sobrevida del paciente”. 

Según información publicada en internet por el Instituto Nacional de Cáncer (NCI), el páncreas es una glándula de aproximadamente seis pulgadas de largo con forma de pera delgada que está detrás del estómago y en frente de la columna vertebral. La función del órgano es producir jugos para ayudar en la digestión (descomposición de alimentos), además de elaborar hormonas, como la insulina y el glucagón que ayudan a controlar los niveles de azúcar en la sangre.


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