Despiden al "Hijo del Tambor" en el cementerio de Villa Palmeras.

El músico puertorriqueño Ángel “Cachete” Maldonado fue despedido esta tarde por familiares y amigos, que a son de plena, llegaron hasta el cementerio de Villa Palmeras, en Santurce, para rendirle homenaje. A las 2:00 de la tarde la calle Rafael Cepeda se llenó de decenas de músicos que iban detrás del carro fúnebre que llevaba el féretro del artista hasta el cementerio, entonando el coro: “No quiero pena, no quiero llanto, lo que quiero es bomba y plena para el campo santo”.

La viuda de Maldonado, Carmen “Carmín” Colón, iba en primera fila sonando el shekeré que interpretó tantas veces el artista en las presentaciones con su grupo Los Majaderos. A su lado, varios músicos, entre ellos los cantantes Noel Rosado y Luis “Lagarto” Figueroa, iban abriendo camino con su voz, soltando frases de admiración y cariño para quien fuera su amigo y maestro.

El percusionista Beto Torrens, la bailarina y maestro de bomba Marién Torres, el escritor Josean Ramos, el historiador Lester Nurse Allende, el maestro Jesús Cepeda, entre tantas otras figuras del quehacer artístico cultural puertorriqueño también llegaron hasta el campo santo para rendir respeto a Maldonado, quien con sus grupos Batacumbele y Los Majaderos revolucionó la música afrocaribeña, dándole protagonismo al tambor batá en la música popular puertorriqueña.

Las muestras de cariño del pueblo tampoco faltaron en la despedida a Cachete Maldonado, quien falleció el pasado viernes en la tarde en su residencia en Villa Palmeras, luego de haber batallado con un cáncer que terminó apagándole la vida a los 68 años. Con celulares en manos, los presentes documentaron el momento que se vivió en el cementerio de esta comunidad santurcina cuando varios músicos sonaron con fuerza tambores y panderos para cantarle el “último belén”, a quien fue padrino musical de tantos artistas.

“La despedida es de su cuerpo y de su existencia en esta dimensión, pero no lo vamos a olvidar porque la música y lo que él dejó en nosotros vivirán por siempre. Los que estamos aquí estamos demostrando que no hace falta nada más para recordar a los que merecen recordarse. Aunque el gobierno lo olvide, nosotros nos vamos a encargar de recordarlo”, expresó Noel Rosado, quien al igual que otras personas, como el bailarín de bomba y rumba Leroy Smith Calderón, lamentaron que el gobierno no le haya rendido tributo a este baluarte de la música popular puertorriqueña.

La viuda del tamborero agradeció en múltiples ocasiones a los que dijeron presente la despedida del artista, quien tuvo seis hijos biológicos y tres de crianza. “El maestro de maestros seguirá en nuestros corazones”, manifestó Carmín Colón, quien en un aparte con los medios resaltó el gran legado que deja su esposo a nivel nacional e internacional. “Era una persona bien dada a la música, a la cultura, al pueblo y le gustaba enseñar. Él dejó un legado bien grande para este país”, agregó la mujer, quien reveló que el artista murió en paz y con una la sonrisa que siempre lo caracterizó.

Otro que se expresó en el sepelio fue el líder sindical, Ricardo Santos, quien “a nombre de los trabajadores puertorriqueños, de la gente pobre, de la gente negra de este país”, exaltó la labor de Maldonado como intérprete del tambor.

“El instrumento musical que Cachete nos tocaba para deleitarnos fue el mismo instrumento que usaron los negros y las negras para liberarse, para liberar tensión, para liberar la peor opresión que puede sentir un ser humano que es la esclavitud, así que ese regocijo que sentimos nosotros y nosotras cada vez que escuchamos oír un tambor, ese regocijo de liberación, ese regocijo de amor, es el regocijo de cariño de los seres humanos que no nacieron para ser esclavos. Es el cariño, es el amor, de los seres humanos que luchan contra las injusticias”, dijo en un enérgico mensaje, donde no dejó afuera el debate de la celebración de las Fiestas de la Calle San Sebastián.

“No es casualidad que en momentos donde nosotros venimos a despedir a uno de nuestros mejores hombres, se discute en nuestro pueblo si el tambor se debe tocar en la San Sebastián o no. ¡Miren qué corazones! En momentos donde nuestro país vive la peor tensión que hemos vivido en nuestra historia, tensión porque nos roban el vivir, porque nos quitan los derechos laborales, porque la economía está en el piso, tensión porque no hay trabajo, tensión porque nuestra madre tierra grita y tiembla, no quieren que el pueblo libere tensiones por intereses puramente mezquinos y politiqueros. ¡Qué vivan las Fiestas de la Calle San Sebastián! ¡Qué viva Cachete Maldonado!”, exclamó ante el aplauso de los presentes que se encargarán de mantener vivo el legado de un artista que vivirá por siempre en el latir del corazón de su gente.

Cachete Maldonado, cuya salud se vio afectada en el 2002 por un derrame cerebral, que se repetiría en el 2005 afectándole el cuerpo y el habla, mantuvo un espíritu sonoro que le acompañó hasta su muerte el pasado viernes en la tarde. Su cuerpo fue velado desde el lunes en la funeraria Ehret, en Río Piedras, desde donde partió este martes la comitiva fúnebre hasta el cementerio de Villa Palmeras.


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