Presentó la primera función de su gira "Legacy" en una noche llena de mucha picardía.

Pocas cosas tendría que sumar el cantante Marc Anthony a un escenario para realizar un espectáculo memorable que permanezca en el recuerdo de sus fanáticos. Su imponente capacidad vocal, su intensidad e inconfundible histrionismo sobre el escenario lo hacen inmenso en cualquier recinto. Él lo sabe y ese es su gran legado. 

El cantante que despuntó desde el 1993 en la industria musical con el álbum “Otra Nota”, demostró en su primer concierto de este fin de semana en el Coliseo de Puerto Rico, José Miguel Agrelot cómo ha construido un legado musical incuestionable cuando se trata de uno de los grandes intérpretes latinos en la actualidad. 

El alcance de sus notas altas, el manifiesto de sus interpretaciones, la versatilidad musical y su carisma en el escenario provocaron que miles asistieran anoche al espectáculo lleno de sabor, alegría y cadencia musical que viaja desde los ritmos afroantillanos hasta la balada.

El título de su actual gira mundial es “Legacy” y con su primer concierto de este fin de semana el artista reafirmó que su legado en la industria del entretenimiento no es en vano. 

Y es que el intérprete del sencillo “Esto está rico”, aunque suele realizar espectáculos grandiosos en cualquier parte del mundo, cuando se trata de su patria el sabor y la ricura es extrema. Así lo ha expresado en múltiples ocasiones y su cita con el público puertorriqueño no fue la excepción. Su grito de guerra de “boricuas” en medio del show, sumado a la frase “vamos puñ…” avivó entre su fiel fanaticada el sentimiento de pertenecer a este terruño. 

Desde el inicio del concierto a las 9:45 p.m. con el tema “Valió la pena”, el intérprete se apoderó de la audiencia que cantó sus canciones de principio a fin en un recinto lleno a capacidad máxima. Marc entregó su alma y corazón en tarima. 

No obstante, para sorpresa de muchos asistentes en este concierto el artista apoyó varias de sus interpretaciones en el canto del público, -en especial en las notas muy bajas o demasiado altas-, por lo que logró descansar su voz a lo largo de la velada musical. Esto ocurrió en temas como "Abrázame muy fuerte", "A quien", "Valió la Pena", "Tu amor me hace bien", entre otros. 

De hecho, en el clásico "Y hubo alguien" el artista pareció tener problemas con el sonido al inicio de la canción. Se le escuchó por momentos frío. Sin embargo, salió airoso con la interpretación de los registros altos de la salsa. 

Como de costumbre el vocalista entró al escenario ataviado de negro y sus habituales gafas. Una vez en tarima, el artista transmitió su energía al recorrer la escalera iluminada de rojo, ubicada en el centro del escenario que fue revelado al levantarse una cortina gigantesca que proyectaba el rostro del salsero. 

Su acostumbrado gesto de extender los brazos al final de las canciones fue el preámbulo de los múltiples aplausos que recibió durante la velada musical que incluyó 13 temas y dos medley de salsa y baladas. 

El artista repasó parte de su carrera musical desde sus inicios hasta su álbum más reciente "3.0" lanzando en el 2013. Éxitos como “Contra la Corriente”, “Te Amaré” y “Tu amor me hace bien” fueron sumados al espectáculo que duró una hora y media. 

El artista le dio la bienvenida a sus fanáticos con ¿“dónde está mi gente”?, para luego darle paso a los clásicos “Y hubo alguien”, “Hasta ayer” y “Que precio tiene el cielo”, entre otros.

"Buenas noches. Me tengo que acostumbrar a que en Puerto Rico estén sentados?. Muchas gracias por el compartir. Esta noche tengo varios inventos", indicó el artista, previo a cantar "Flor pálida", tema que le resultó cómodo interpretar. 

La primera ovación de la noche llegó con “Yo te conozco bien”, instando al artista a responder con un "Vamos puñ...", frase que identifica a los puertorriqueños y sacó carcajadas entre los asistentes. 

De igual forma, nuestra monoestrellada se hizo presente con el famoso éxito "Mi Gente", popularizado por el fenecido Héctor Lavoe, artista que Marc Anthony personificó magistralmente en la película “El Cantante”. “Quiero dedicar esta próxima canción a cada uno de ustedes”, dijo antes de interpretar el clásico que identifica sus raíces puertorriqueñas y en el que se abrazó con la bandera de Puerto Rico. 

Aunque el vocalista fue el protagonista de la velada, en esta ocasión la sonoridad de la orquesta fue espectacular. El artista reconoció el talento de sus músicos que hicieron un solo de timbales, batería y guitarra que retumbaron el coliseo. De hecho, el ganador de múltiples premios Grammy y Billboard hasta acompañó a un músico y tocó la batería en el tema "Contra la corriente". 

En su cita con su patria no faltó el tema “Preciosa” del gran compositor Rafael Hernández (1892-1965), interpretación gloriosa e icónica de Marc Anthony que ha sido escuchada en múltiples rincones del mundo. El artista dejó la composición puertorriqueña para la parte final del espectáculo. Momento en que lloró, se autoabrazaba y hasta se persignó para realizar el número más esperado de la noche. La imagen de la bandera puertorriqueña se proyectaba en las tres pantallas que formaron parte de la escenografía, mientras el artista repetía con emoción “puñ…, vamos”. El público deliraba. 

Fue con el tema “Preciosa” que llegaron los extensos sostenidos vocales, únicos en el estilo del cantante nacido en New York. La audiencia los esperaba con ansias en medio de la euforia de la la interpretación. 

El artista cerró el concierto con el dinámico tema “Vivir la Vida” apoyado de diversas imágenes. La sorpresa de la noche la dejó para minutos antes con la aparición del “Caballero de la Salsa”, Gilberto Santa Rosa que subió al escenario a sonear. 

Marc Anthony repite esta noche su cita musical bajo la producción de No Limit Entertainment. La gira continúa en enero del 2019 en California y sigue por Estados Unidos. 


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