Andrea Cruz ya trabaja en lo que será su nueva propuesta  que espera lanzar a principios del año que viene.
Andrea Cruz ya trabaja en lo que será su nueva propuesta que espera lanzar a principios del año que viene. (Suministrada)

La carrera musical de la cantautora puertorriqueña Andrea Cruz ha ido a la par con los diversos eventos, retos y vaivenes que ha enfrentado el país en los pasados cuatro años. Su primera producción discográfica, “Tejido de laurel” (2017), salió al mercado apenas unos días antes de que Puerto Rico enfrentara el azote del huracán María, que nos cambió para siempre.

Fue un gran reto dar a conocer ese disco que finalmente pudo presentar al público un año después. Su segunda producción discográfica, “Sentir no es del tiempo” (2020) lo lanzó con un hermoso concierto en la terraza del Instituto de Cultura Puertorriqueña a finales del mes de febrero del 2020. Con este trabajo tenía en agenda varios proyectos, incluyendo una gira fuera del país, para darse a conocer en otras latitudes.

Pero a solo semanas de presentarlo, el mundo quedó paralizado por la pandemia de Covid-19, y todo quedó pospuesto. Lejos de frustrarse y lamentarse por lo ocurrido, Andrea Cruz decidió continuar hacia adelante, enfocada en su proceso. También se permitió la pausa para reflexionar y para sanar.

De eso precisamente se ha tratado su proyecto musical que, como dice, ha servido de compañía en momentos de tanta vulnerabilidad. “Eso ha sido lo más duro, pero a la misma vez le ha dado un sentido y un propósito bien grande a la música y a una como artista también porque ahí es que uno dice, ‘mano, mi compromiso (con la música y el arte) es incondicional’. Aunque las condiciones no estén favorables ni sean las perfectas, realmente es donde quiero estar y donde puedo por lo menos sentir un poco de alivio y de que estoy contribuyendo, aunque sea un granito, en la paz o en la reflexión o en acompañar a la gente desde la música”, manifestó en entrevista telefónica.

A pesar de que la pandemia atrasó todos muchos de sus planes –incluyendo una residencia artística que ganó del Massachusetts Museum of Contemporary Art (MASS MoCA) y que finalmente pudo realizar este año-, Andrea Cruz produjo en este tiempo un vinilo especial y lanzó su poemario, “Lo que no fue canción”. Todo dentro de un ritmo saludable, como bien recalcó.

Y es que una de las reflexiones que llevó a cabo como parte de esa residencia artística en Massachusetts, donde estuvo un mes, fue la importancia de compartir y no tanto de producir. “Fue un momento de mucha introspección y de regresar a la base”, dijo.

“Siento que tengo una lucha bien grande con el ritmo de la industria. No me parece saludable, no me parece favorable y no me parece tampoco que da un valor estar teniendo que llevar todo el tiempo esa productividad súper enfermiza y por eso sigo apostando dentro de la música a que podamos seguir tocando esa fibra porque no se nos puede olvidar cuál es propósito del arte. No todo el mundo quiere llevar ese ritmo y no todos los proyectos están formulados para eso, aparte de que si nos vamos por el lado económico es demasiado tener que estar produciendo de esa forma para un artista independiente. No es posible”, observó la joven cantautora.

Esas experiencias que vivió en dicha residencia y que nutrieron tanto su proceso creativo, dieron paso a la creación de nuevo contenido musical, que podría lanzar en un EP o un disco para principios del año que viene. Entre las canciones que formarán parte de ese proyecto incluirá, “Cuadrado no es”, primer sencillo de esta nueva serie en la que experimenta con un sonido más ochentoso y electrónico, que se aleja de sus pasados discos.

“El mismo corte de la pandemia me dijo tienes que relajarse porque si sigues yéndote de esta forma bien profunda puede ser bien agotador y bien fuerte. La narrativa tiene su importancia y siempre será medular dentro del proyecto, pero en cuestión de los ritmos quiero hacerlo un poco más sublime, que pueda llegar desde otras formas”, adelantó sobre este proyecto que aún no cuenta con título y en el que jugará nuevamente con el tema de la ausencia, pero esta vez desde el aspecto de la carencia de diversión.

Andrea Cruz ofrecerá un adelanto de lo que será ese nuevo proyecto en su nuevo concierto, el cual celebrará el próximo 17 de octubre, a las 7:00 p.m., en el Teatro Tapia, en el Viejo San Juan. Este evento –que contará con la apertura de Chango Menas- servirá también para celebrar sus dos pasados proyectos musicales y para reencontrarse con su público que tanto ha extrañado.

“Es una celebración a los dos álbumes y también voy a cantar temas que no han salido. Me estarán acompañando sobre diez músicos y habrá una sorpresa de invitado en el concierto, en la iluminación estará Marién Vélez, en la producción Festín, así que es un gran equipo y estoy confiada en que todo saldrá bien. El propósito es levantar los fondos para seguir con el tercer proyecto”, expuso la cantautora sobre este concierto, cuyos boletos están a la venta en prticket.com.

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