Glenn Monroig celebrará su concierto “Ayer, Hoy, Por Siempre” en el Centro de Bellas Artes de Santurce, acompañado de la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico, el próximo 13 de agosto.
Glenn Monroig celebrará su concierto “Ayer, Hoy, Por Siempre” en el Centro de Bellas Artes de Santurce, acompañado de la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico, el próximo 13 de agosto. (Alexis Cedeño)

Son inevitables las emociones que afloran en el cantautor y músico Glenn Monroig al mirar en retrospectiva y pensar en aquel adolescente que tenía 14 años cuando -con guitarra en mano en el negocio de su papá, “La Guitarra de Gilberto”-, comenzó a darse a conocer en la música.

Es agradecimiento lo que siente, por acompañarlo en el transcurso de este medio siglo de carrera, pues su esencia no se ha separado de aquel joven que se fue desplazando por un sinnúmero de terrenos, con la música como protagonista de su vida.

Ahora son 65 años los que carga consigo, incontables composiciones, varios álbumes discográficos, un sinnúmero de presentaciones que van desde clubes, café teatros, hasta festivales y salas de conciertos, así como colaboraciones y vivencias incalculables.

A menos de un mes que se celebre su concierto en el Centro de Bellas Artes de Santurce, acompañado de la Orquesta Filarmónica de Puerto Rico, conversó con este diario sobre el espectáculo que presentará el próximo 13 de agosto, titulado: “Ayer, Hoy, Por Siempre”, así como detalles relacionados con su salud, trayectoria y legado.

Encuentro feliz con su público

“Este concierto se hace en un momento crucial. La gente que lo está haciendo le tienen un respeto, un y cariño muy grande, y la música mía significa mucho en sus vidas. Más que todo me siento emocionado de que tenga la suerte de que me toque hacer algo así, un concierto filarmónico, para el que se están haciendo arreglos nuevos. Estoy muy feliz”, compartió el artista, a la vez que indicó que estará acompañado de Frank Suárez, quien ha sido su director musical y arreglista por casi tres décadas.

La velada, para la que ha elegido lucir “súper elegante” y “bien chic”, dará paso a la interpretación de Glenn de algunos clásicos, en el registro de tenor, además de que se presentarán arreglos sinfónicos y orquestaciones de otros temas suyos.

Una de las sorpresas de la noche que lo mantiene muy ilusionado será la interpretación de algunos temas junto a su hija de 18 años, Salomé, quien es cantante y actriz.

Desde la Sala de Festivales, durante aproximadamente hora y media de espectáculo, interpretará temas que lo han acompañado a través de su trayectoria, tales como: “Por siempre”, “Sin tu cariño”, “Causa perdida”, “Causa y efecto”, “Vivir para ti”, “Y entonces volviste a herir”, “Y ahora qué”, “Contigo” y “Creo que fue amor”, entre otras.

Una madurez temprana

Si bien asegura de que no cambiaría nada de su vida y que agradece lo bueno y lo malo, sí resalta que no se pudo dar el lujo de tener una adolescencia responsable y le tocó madurar a la prisa, “desde bien chamaquito”.

Siendo un adolescente, estaba sumergido en un mundo adulto y en un hogar en donde había problemas con su padre, por la adicción a la heronía que sufría. De eso también vive agradecido, pues fueron muchas las lecciones aprendidas. Recuerda el haberse criado viendo a su alrededor a grandes artistas en su casa y atesora esos inicios cuando se presentaba en clubes y café teatros.

“Había una cultura preciosa en esa época, era bien bonito lo que existía y era de la mano del pueblo, una época de cultura bien brava, con los visos enormes de la izquierda. Hasta el día de hoy hay gente que piensa que tus ideales políticos tienen que ver con tu integridad humana o cultural, que es algo que yo resiento mucho de este país”, expresó.

Auténtico y de vanguardia

Al manifestar su arte como cantante, compositor y músico, ha tenido diversas influencias. Como cantante, resalta la figura de su progenitor, el bolerista Gilberto Monroig, y luego a José José, a quien tuvo la dicha de dirigirle un video musical. Viniendo de un hogar en donde se escuchaba mucha música, fueron demasiadas las influencias.

Así mismo se fue desarrollando y se permitió ser un artista auténtico, sin dejarse regir por los preceptos establecidos en el mundo musical y de lo que es catalogado como “exitoso”, lo que identifica como una de sus mayores satisfacciones.

“He hecho lo que he querido sin dejarme llevar por los parámetros que dictan lo que es ser exitoso. Esos parámetros están al servicio de ese entretenimiento que está manejando al mundo y llevándolo por donde va. Hay gente que lo interpreta como arrogancia. Yo no me considero como una persona que entretiene, yo me considero como una persona que comunica. El comunicador tiene una responsabilidad bien grande. Una explicación corta de todo esto, yo no estoy feliz en el mundo en que vivo. Estoy agradecido por todo, pero no estoy feliz en lo que se ha tornado esto, en el capitalismo y el consumo”, dijo Monroig, quien adora la literatura, escribe y le gusta la palabra.

Sus temas siempre han gozado de una profundidad admirable, que no solo se circunscriben al amor y el desamor, sino que además se han caracterizado por abordar asuntos sociales y políticos.

“Es un legado que dejo en muchos sentidos, es político, social, es afectivo y es filosófico, y lo lindo es que lo he hecho en un idioma que todo el mundo puede comprender. Es bien triste que la gente a veces piensa que no, pero eso lo único que prueba es ese resentimiento mío de una sociedad que le han bajado tanto el discurso público, que ellos cualquier cosa que le tengan que explicar o que cualquier palabra que tú utilices, que no sea popular, sino una palabra rebuscada, te resienten y dicen que tú eres un pedante, que te crees que te las sabes todas”, manifestó.

Entre sus temas sociales destaca: “Causa y efecto”, “No finjas”, “Me dijeron”, “Me dijeron II”, “Cuba Libre” y “El Punto”, que según explica, han sido los más trascendentales. Precisamente, resaltó el tema nuevo “La bolsa o la vida”, que la va a estrenar en el concierto.

“Este tema trae a la conversación si eres inteligente o listo. Tenemos un sistema que el dinero lo puede hacer cualquiera que sea listo, no necesariamente el inteligente. Eso te da un panorama completo de lo que se ha alimentado el entretenimiento. Mientras más le bajas el nivel, menos capacidad de análisis y pensamiento crítico tiene la gente y el público”, agregó.

Sus hijas, su mayor legado, más que la música

Si bien resalta que su padre en su irresponsabilidad, en ocasiones le daba un mensaje claro de “tú no me importas”, esto le sirvió para internalizar y externalizar. Por tal razón, y según su siquiatra, su vida ha sido un ejercicio hondo en deshacer. Ha sido ahí en donde ha estado la sanación, confiesa.

“Tuve una infancia tan terrible que a la misma vez fue maravillosa. A mí me querían por encima de todo. Yo conozco hijos con hogar estable que no te pueden garantizar que fueron amados. Entonces a mí me querían por encima de todo. Lo que pasa que estaban locos los dos. Estaban en una relación bien disfuncional y yo era la víctima, estaba ahí en el medio. Cuando tú te metes ahí adentro y tú haces lo que se te hizo, el proceso de sanar es criando. Yo no soy perfecto como padre porque nadie lo es, pero yo puedo estar tranquilo de que, con todos mis defectos, he criado grandes seres humanos, que ese es el mayor legado para mí, más que la música”, señaló.

Su amor incalculable como padre lo profesa, con unos lazos paternales fortalecidos más allá de la sangre, pues tres de sus hijas son de crianza y una es biológica. Incluso, por ese gran amor hacia sus hijas y estar presente en sus vidas indica que fue lo que impidió lanzar su carrera a nivel internacional. ¿Tu mayor satisfacción?, le preguntamos. “Haber criado a mis hijas”, aseguró sin titubeos.

“Estoy dejando por lo menos a cuatro personas de las que estoy totalmente seguro de su compasión, de lo que he tratado de comunicarles. Para hacer eso, tuve que estar presente y no tuve una carrera internacional”, dijo Monroig, quien las lleva tatuadas no solo en su corazón y en su memoria, sino que a Paloma, Jessica, Sofía y Salomé las lleva tatuada en su piel.

Marcado por sus canciones

El cantautor considera que su legado a nivel musical fue el tributo que le hizo a su padre, con el disco homenaje que grabó, “A papi”, que incluye un puñado de 27 canciones de Gilberto Monroig. Asimismo, atesora aquellas canciones como “Sin tu cariño”, que es la historia de amor entre su padre y madre, y “Vivir para ti”, la cual dedica a sus hijas.

“Causa perdida” es una de esas canciones que siempre marcado su carrera, así como “Por siempre”, que aunque no es de su autoría, sino del cantante, compositor y guitarrista estadounidense de rock Kenny Loggins, su versión en español siempre lo acompaña.

“‘Causa perdida’ es una de las canciones más lindas que yo he escrito. Es un tema súper sensible, habla del amor propio dentro de una relación, cuando ya llegó a su fin y es una despedida en amor. Es tierna y tiene poesía, es muy linda, así como su composición musical. Por otro lado, ‘Por siempre’, cuando Kenny vino a Puerto Rico, el productor me fue a buscar a mi casa y me llevó a Bellas Artes, a que yo le enseñara en el camerino el verso en español a Kenny para que la cantara. Cuando comenzó a cantarla, aquello se quería caer”, recordó.

Atento a su salud

Hace varios meses, cuando ya era inminente la celebración de su concierto con motivo de su 50 aniversario, le trajo gran preocupación y frustración al cantante su estado de salud, pues ya había dado señales de una disminución en la capacidad pulmonar. A eso se le combinó una condición previa en una cuerda vocal, el asma y el sobrepeso, entre otras cosas. Según cuenta, se estaba creando “una tormenta perfecta”, pero fue el momento oportuno para ir tras una recuperación.

“Se me creó un problema entre los polvos del Sahara, el cigarro y empecé a asfisxiarme. Llegué a tener 70 por ciento de capacidad pulmonar. Lo primero que pensé, ‘yo no quiero morir asfixiado y mi hija menor lo que tiene son 18 años. En general, yo pienso muy poco en mí. Yo vivo en función de lo que soy en la vida de la gente que quiero. Dije ‘eah rayo, ‘de qué sirve que yo cante’. Eso me preocupó, pues empecé asfisxiarme mucho, incluso hablando”, confesó el artista, quien dijo aliviado que se le descartó la posibilidad de padecer de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, conocida como COPD.

De igual modo, mencionó que presenta un problema de “vocal scarring”, que no es operable, que se fue empeorando y combinando con el asma.

“No se trata de pólipos, consiste en que la cuerda no fona en donde está la cicatriz, lo que significa que no se pega lo suficientemente bien para crear oscilación, y se te escapa el aire por ahí. Esto es un poco de ‘stress related’, pues hay veces que, si estoy hablando apasionado de un tema, se nota, te quedas como en blanco. Estaba súper rocheao con eso hace mucho rato y pasé mucho mal rato con eso por cabeciduro, por poco disciplinado e incrédulo. Llevaba batallando con cierta incertidumbre respecto a eso, hace varios años batallando”, agregó.

Desde entonces, ha comenzado a recibir tratamiento, ya se ha despojado de más de 20 libras haciendo dieta y está feliz de la mejoría que ha presentado al recibir terapias y realizar dos tipos de ejercicios vocales dos veces al día para ir trabajando con el cambio de su instrumento vocal. “He puesto de mi parte”, puntualizó.

💬Ver comentarios