La artista reafirma su "maldad musical" con este nuevo disco, en el que contará con varias colaboraciones. (Suministrada)
La artista reafirma su "maldad musical" con este nuevo disco, en el que contará con varias colaboraciones. (Suministrada)

Tumbada sobre una cama en su casa en Barcelona, la rapera española Mala Rodríguez conversa con tranquilidad sobre su vida y su carrera artística. Quizás no se le haya visto tan relajada en una entrevista, y mucho menos tan cercana.

La pandemia global que se vive por el COVID-19 ha cambiado la dinámica de trabajo de los artistas. Ya no pueden tomar un avión para hacer la promoción de sus nuevos proyectos. Ahora prenden la cámara de su computadora, y utilizando una de las plataformas virtuales, se conectan con el mundo. Y por eso aquí estamos, conversando con la cantante desde la intimidad de su hogar.

Luego de saber cómo está ella y su familia en España -país que supera los 27,000 fallecidos por coronavirus- y conocer que, dentro de la situación, están bien, conversamos con la artista sobre “Mala”, nueva producción discográfica que lanza este próximo 29 de mayo, y que representa su vuelta musical luego de siete años. Con dos décadas de carrera, la cantante y compositora andaluza, vuelve al ruedo con un disco en el que da cuenta del camino andado, y se muestra “desnuda”, reconociéndose como lo que siempre ha sido: “La Mala”.

Primeramente, ¿cómo estás?

Empezando a ver la luz y con muchas ganas de reunirnos todos con todo el mundo. Pero bien, todo bien.

¿Cómo se siente lanzar una producción discográfica en medio de esta pandemia?

Pues es muy divertido, en verdad, porque es muy diferente. Mira, estoy ahora mismo en bikini, en mi casa, y esto no lo podría yo hacer en una promoción normal. La verdad es que estoy muy tranquila. Se siente bien. Creo que todo tiene un lado positivo y si bien hay que ver las cosas que no te gustan y arreglarlas, también uno tiene que pensar en que hay un porqué para todo y confiar en que todo va a estar bien.

Presentas el próximo 29 de mayo tu nuevo disco “Mala”, que es el primero que lanzas después de “Bruja”, que salió hace siete años. ¿Por qué tardaste tanto tiempo?

He hecho tantas cosas… Imagínate, yo no me paro quieta. Después de sacar “Bruja” estuve un par de años de gira, luego me mudé -fuera de España-, estuve haciendo historias, tuve una niña que ya tiene tres años. Así que pasaron muchas cosas en la vida y yo trabajo con la vida. Mi música es mi vida, no solo hago de intérprete. Me considero escritora, me considero que trabajo con mi experiencia y si uno no vive, ¿qué vas a contar?

Hablando precisamente de vivencias, qué presentas en esta producción discográfica, tanto en temáticas como en música.

Quería un sonido fresco, que sonara bien. Quería que todo fuera coherente, que las canciones fueran como joyas dentro de un joyero. Y este disco son pedacitos de mí. Hay muchas Malas en este disco. Está la Mala valiente, la Mala descarada, la Mala que es sensible, la Mala reflexiva… En general me gusta decir a grandes rasgos que no ha sido fácil ser la Mala. Pero luego de 20 años de carrera, titulo ese álbum así porque me siento más Mala que nunca.

¿Por qué?

Porque me siento más cómoda conmigo misma. Cuando a una mujer le dicen todo el rato que cuando envejece es peor y es malo, es cruel porque es todo lo contrario. Yo me siento más llena, me siento más poderosa, me siento más fuerte, me siento más sabia, me siento más bella y me siento más en control, ahora (a mis 41 años). Creo que es muy necesario que nosotras nos demos estos mensajes y nos los transmitamos. Es llevar un mensaje de empatía. Necesitamos tener más empatía unas con otras, unos con otros en general. No quiero hacer separación entre género. Los seres humanos tenemos que tener más empatía. No tenemos que destrozarnos la vida los unos a los otros, sino todo lo contrario, hay que propagar nuevas ideas y propagar nuevas maneras de sentir, de emocionarnos e inspirarnos los unos a otros.

En tu nuevo sencillo en promoción, “Peleadora” hablas precisamente sobre esto y lanzas una invitación a no juzgar a otros. ¿Te has sentido juzgada en estos 20 años de carrera?

Más que juzgada me he sentido un poco sola, porque como todo pionero, te toca estar solo, te toca ser incomprendido. Entonces, ser una mujer que está haciendo una música que no es ni rap, que no es flamenco, que no es pop, que no es folclore, pues sí, te toca estar un poco siendo “la rara”. Pero qué pasa, a mí me encanta decir que yo he ido dejando mensajes en botellas que muchas generaciones nuevas los han leído y se han sentido cerca de mi música. Por eso me emociona ver la cantidad de niñas que hoy día están rapeando y que están haciendo música urbana, que ya finalmente tiene un nombre. Eso es súper lindo.

Recientemente se adelantó la carátula de lo que será esta producción discográfica. Es una portada bastante sugerente. ¿Cuál es el concepto o mensaje que quieres llevar con esa imagen?

Lo que quería es reflejar a alguien que se está mostrando genuinamente, sin ningún tipo de filtro, pero que no sabe si hay gente dispuesta a mirar o a escuchar. Esa ha sido una sensación mía por mucho tiempo, así me he visto, totalmente desnuda, a fuego, mostrándome toda, y sin tener esa otra parte. También, a la vez, me he visto como una modelo a la que otros interpretan, porque hay muchas personas que me han interpretado a su manera. Es un concepto visual de mi música.

En este disco cuentas con varias colaboraciones entre ellas con el puertorriqueño Guaynaa que te acompaña en el tema “Dame bien”. ¿Cómo surge ese junte?

Con él tengo muy buena relación, nos queremos mucho. Él es un tipo muy inteligente, muy sensible y con mucho sentido del humor. Creo que estuvo genial su colaboración, además de que nos divertimos un montón. Me gusta mucho esa canción porque me ubico yo en una situación de poder, donde estoy diciendo que me des bien, ¿entiendes? Y me gusta subrayar en eso de que la mujer esté en control, sobre todo en este momento. Y necesitamos estos aliados, gente como Guaynaa, que entiende esto y que deja gozártela.

Fuiste una de las primeras exponentes de rap españolas y una de las primeras mujeres en la escena del rap en español. ¿Sientes que ayudaste a abrir camino a esta nueva cepa de mujeres artista como es Rosalía y Natti Natasha, por solo mencionar algunas?

Hombre, creo que el camino se estaba abriendo y creo que siempre cada una que llega aporta algo. Obviamente, estas niñas de ahora han tomado el testigo (relevo) y así pasa en el arte. Yo he tenido referentes importantes, sobre todo de esa generación de raperas americanas de los noventa. Claro, yo quería hacer mi propuesta coherente, no quería imitarlas a ellas, quería contar lo que yo quería contar desde la perspectiva de una mujer de Sevilla y por eso hice “Lujo Ibérico” (su primero disco). Pero sin duda alguna, no hubiera hecho nada sin estas mujeres y es importantísimo valorar tus fuentes, tus referentes. Lo importante es que nunca debemos de dejar de darnos crédito entre nosotras porque realmente esa es la única manera de que armemos un verdadero círculo seguro de fuerza.