Baskin también es conocida por su papel en la serie documental de Netflix “Tiger King”. (Facebook)

La activista estadounidense por los derechos de los animales y propietaria del santuario animal Big Cat Rescue, Carol Baskin, debutó como bailarina el pasado lunes en el “reality” “Dancing with the Stars” que este año estrena a Tyra Banks como presentadora.

Baskin, quien también es conocida por su papel en la serie documental de Netflix “Tiger King” subió a la pista de baile con una coreografía de pasoboble para el tema musical “Eye of the Tiger” de Survivor, popularizado por la saga “Rocky”. La interpretación de esta amante de los felinos fue la menos puntuación que recibió durante la noche de estreno con 11 puntos.

“Tiger King”, más allá de la disputa entre Baskin y Joe Exotic -un guardián de zoológico que fue condenado a 22 años de prisión por diversos cargos de crueldad animal-, se distingue por la apertura de la protagonista al hablar sobre la desaparición de su marido, Don Lewis. A lo largo de los capítulos, Exotic la acusa públicamente de ser la culpable de la desaparición, sugiriendo que había utilizado el cuerpo para alimentar a los tigres.

De hecho, los familiares de Lewis aprovecharon el estreno del concurso de baile estadounidense para hacer un boicot a la presentación de Baskin.

Durante el corte publicitario previo a la interpretación de la activista se emitió un comercial que nadie esperaba. Las tres hijas de Lewis aparecieron en la pantalla junto al abogado contratado para pedir ayuda.

“Don Lewis desapareció misteriosamente en 1997, su familia se merece respuestas, se merecen justicia. ¿Sabes quién lo hizo o si Carole Baskin está implicada?”, preguntó el abogado.

Danna, la hija mayor del desaparecido añadió: “Necesitamos saber qué pasó con nuestro padre” y reveló que ofrecerán una recompensa de $100 mil a cambio de cualquier información.

Don Lewis desapareció en 1997, un día antes de emprender un viaje a Costa Rica, pero nunca fue encontrado. Ante la falta de avances en el caso, su muerte fue declarada oficial en 2002.