La estrella musical durante la interpretación del tema “Find Your Way Back” del proyecto que estrenó en Disney +. (Andrew White/Parkwood Entertainment)

“Que negro sea sinónimo de algo gloriosos” resulta ser uno de los parlamentos claves de “Black is King”, el álbum visual creado y dirigido por Beyoncé que estrenó hoy en Disney+.

Ese credo artístico va más allá del título del filme o de cualquier lírica particular de la música que la artista está estrenando. A pesar de contar con una narrativa experimental desigual, “Black is King” utiliza un lienzo gigantesco y vibrante para celebrar todo sobre la cultura africana.

La propuesta audiovisual de Beyoncé no solo se da a la tarea de crear el espacio para cumplir con la representación de esta cultura, sino que claramente la artista quiere negar todas las imágenes negativas que han permeado en la cultura popular y en las vidas de todo aquel que tenga sus raíces ancestrales en África.

El trampolín artístico para lograr esto es “The Lion King”. Evidentemente, inspirada por su participación como ‘Nala’ en la versión más reciente de Disney que estrenó el año pasado, “Black is King” se apropia de los hilos narrativos básicos de la historia de ‘Simba', un protagonista que destinado a ser rey que pierde su identidad cuando atacan su linaje. .Esto es entrelazado con más de diez composiciones nuevas de Beyoncé.

En sus momentos más poderosos, los visuales creados y ejecutados por la directora y estrella cumplen con su cometido artístico. Sin embargo, como suele suceder con los musicales que tienen canciones que no empujan el desarrollo de la trama, en varios momentos “Black is King” coquetea con ser otra colección de video clips de Beyoncé. Esto sucede con más frecuencia en el segundo acto del filme, que en la versión original de la historia es cuando ‘Simba’ aprende la filosofía de “Hakuna Matata”.

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Como artista, Beyoncé no está para nada interesada en algo que empuje a los espectadores a querer escapar y no preocuparse. Su ambición es un trabajo que honre el hecho de que el filme sea dedicado as su hijo menor, Sir Carter, quien está destinado a heredar el legado artístico de sus padres en un mundo donde todavía se juzga a la gente por el color de su piel.

Una producción con menos canciones hubiera sido más ágil, pero la emotividad poderosa de “Black is King” es indiscutible.