Yamil “Yam Yam”
Yamil “Yam Yam” (Foto CBS | Survivor))

El boricua Yamil Arocho Miranda, mejor conocido como “Yam Yam”, se coronó como el ganador definitivo de la edición 44 del famoso “reality” estadounidense “Survivor”. Este programa marcó a “Yam Yam” desde que era un adolescente. Todavía hoy recuerda ver la primera temporada junto a su familia con emoción mientras los concursantes competían en desafíos para probar su capacidad física y sus habilidades mentales mientras, poco a poco, eran eliminados del juego hasta que solo quedara uno: el ganador de un gran premio de $1 millón, el único sobreviviente.

Arocho Miranda habló con El Nuevo Día sobre su victoria y sus próximos pasos. “Me siento superorgulloso y emocionado de haber completado este sueño con la gente que competí, que son 17 competidores que son impresionante en todas sus categorías y en todos sus trabajos y en todas su vidas. Poder cumplir mi sueño de jugar y encima salir airoso con el amor y el cariño de todos. Pues, ¿qué te puedo decir? Puro amor todo”.

“Mi estrategia como tal en el juego siempre fue ser yo mismo, 100% quien yo soy y no ser nada más. Y las relaciones humanas son para mí es importante en lo que hago día a día. Tengo un salón de belleza en Condado y recibo público constantemente, trabajo con muchas personas creativas de todo tipo de background. Y poder conectar con la persona y ser flexible en el juego, es importante, porque es un juego donde tú no tienes nada, no tienes comida, no tienes techo, no tienes comunicación, nada de tecnología. Y poder tener buenas relaciones con la persona que está jugando es la cosa más valiosa del juego”, explico sobre las tácticas que implementó en una serie de retos que prueban no solo el aspecto físico de los competidores, sino el aspecto psicológico.

Arocho Miranda también habló sobre algunas de las partes más complicadas y retantes de su experiencia, que, contó, no tuvieron que ver con los retos del programa en sí mismo. “Lo más difícil para mí fue la falta de comunicación con mi familia. Para mí la comunicación con mi familia es muy importante. Pero no poder saber lo que estaba pasando. No poder llamar a mi trabajo, llamar a mi esposo, llamar a mi mamá, saber si estaban bien las plantas y los animales. No formar parte del día a día de mi vida, definitivamente fue una preocupación muy grande”.

El proceso también estuvo colmado de aprendizajes y nuevas experiencias. “Lo más importante que aprendí definitivamente es que yo tengo la fuerza y ‘drive’ para lograr que mis sueños se cumplan y se hagan realidad. Pensar llegar a ‘Survivor’ viviendo en Puerto Rico se me veía súper imposible y encima de eso, haber ganado me demuestra que no hay sueños que sean imposibles de alcanzar”, expresó.

En cuanto al premio de $1 millón que vino junto a su victoria, “Yam Yam” confiesa que no ha tenido tiempo ni de decidir en qué usarlo. “No he pensado todavía en mi cabeza qué hacer, así que por ahora lo voy a guardar en una cajita y lo voy a enmarcar antes de utilizarlo para poder verlo muchas veces y cuando sea necesario, pues ahí lo depositaré y lo desharé”, dijo con una gran sonrisa.

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