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Orientarse, preguntar, solicitar. Así se resume lo que debe hacer toda embarazada que desea aumentar su posibilidad de evitar una cesárea, procedimiento que en Puerto Rico alcanza niveles epidémicos, según revelan estadísticas recientes publicadas hoy en este diario. 

De acuerdo a datos preliminares del Departamento de Salud, en la Isla, el 48.8% de los nacimientos ocurren a través de cesárea. Y, en pueblos pequeños como Guánica, Naranjito y Orocovis el porcentaje se eleva a 63%. En contraste, la Organización Mundial de la Salud (OMS) subraya que 15% es la tasa de cesáreas aceptable.

Para Vanessa Caldari, partera y directora del Centro Mujeres Ayudando a Madres (MAM), la información demuestra la necesidad de que los hospitales en la Isla comiencen a respaldar de forma contundente a los médicos que desean atender el embarazo y el parto como  procesos fisiológicos naturales, no como una enfermedad.

Aunque todavía muy pocos doctores trabajan de acuerdo a este principio, Caldari entiende que debido a la creciente conciencia acerca de los beneficios de un parto humanizado, poco a poco el número continuará aumentando. Estos médicos, respaldados por las instituciones hospitalarias donde trabajan,  podrían comenzar a favorecer los partos después de una cesárea, que en Puerto Rico son poco comunes. Por lo tanto, resulta más difícil  romper el círculo vicioso de las cesáreas.  

El parto humanizado reconoce a la mujer y su familia como protagonista de su embarazo y alumbramiento. Parte de la premisa de que las intervenciones médicas- tales como inducciones o cesáreas- deben reservarse únicamente para casos que realmente lo ameriten porque la madre o el bebé está en peligro. 

La directora de MAM señala que la elevadísima tasa de cesáreas, particularmente  en los municipios más pequeños, podría explicarse por una mayor limitación de acceso a los servicios y la información necesaria para tomar decisiones más orientadas. 

“Las doulas (acompañantes de parto) hacen muy buen trabajo porque se están adentrando a las comunidades, pero todavía no hay mucho acceso a sus servicios en esos pueblos. Tampoco  hay mucha educación respecto al parto humanizado. Mucha gente piensa que la cesárea es mejor, o no ven  la importancia del parto vaginal", reflexiona Caldari, quien estima el número de dolulas en la Isla en unas 200 y, de parteras, apenas 10 ó 12.

La partera entiende que hace falta algún mecanismo para  reconocer y divulgar la labor de los médicos con baja tasa de cesáreas, así como a los hospitales que integren prácticas que favorezcan el parto humanizado, que favorecen  el parto vaginal. 

“Todavía nos falta mucho para cambiar la realidad. Tengo esperanza en los nuevos médicos que están más abiertos a estas opciones de parto”, enfatiza Caldari.

Si estás embarazada y quieres minimizar la posibiliad de una cesárea, ten en cuenta lo siguiente:  

1. Escoge bien a tu médico. Infórmate sobre su visión del parto y pregúntale cuál es su por  ciento de cesáreas.  Hay un médico para cada mujer y su visión de parto.

2. Conéctate con mujeres que lograron un parto como el que deseas. Pide consejo e información. 

3. Se ha comprado que contar con una doula (acompañante de parto) reduce el por ciento de cesáreas. Si es posible, contrata una.  

4. No le temas al embarazo o al parto. Ambos son procesos fisiológicos. Abrázalos como  etapas irrepetibles y valiosas.  

5. La tecnología, los medicamentos y las intervenciones quirúrgicas pueden ser necesarias en algunos casos, pero no deben ser la principal alternativa.

Fuente: Vanesa Caldari, partera y directora del centro Mujeres Ayudando a Madres (www.mujeresayudandomadres.com)


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