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Expertos analizan los efectos de
El personaje Hannah Baker dejó 13 grabaciones en casete describiendo las razones que la llevaron a suicidarse. (Captura IMDb)

“Si se sentía así, estuvo bien que lo hiciera”. Así, sin titubeos, una adolescente con historial suicida le respondió a su sicóloga en plena sesión luego de ver en solitario y en solo un día la popular serie de Netflix “13 Reasons Why”.

¿El problema? Interpretó el suicidio de la protagonista Hannah Baker como una opción.

Basada en la novela de Jay Asher - y producida por la cantante Selena Gómez-  13 Reasons Why presenta la historia de una joven que dejó 13 grabaciones en casete describiendo las razones que la llevaron a suicidarse. Cada grabación va dirigida a una persona clave en su decisión de terminar con su vida.

Y es que desde que estrenó el 31 de marzo, la apuesta de la plataforma de “streaming” Netflix, que cuenta con 98.75 millones de suscriptores, ha estado rodeada de controversia. Los críticos y los profesionales de la salud mental debaten por la exposición cruda a temas como violación y suicidio.

Más aún, se ha convertido "en un dolor de cabeza para los psicólogos", asegura la doctora Michelle Ortiz, especialista en acoso escolar. Ortiz analiza la polémica producción pues "de cada cinco pacientes, tres la comentan en las sesiones. A cada rato me dicen ‘es que en 13 Reasons Why salió esto...’ y me toca reestructurar su pensamiento”.

“El presentar una escena en donde una joven se está suicidando y escenas en las que chicas están siendo violadas pueden ser refuerzos negativos”, destaca por su parte el consejero profesional y asesor familiar Holvin Osorio. Aunque no ha visto la serie en su totalidad, considera que la producción marca una “línea muy fina entre el morbo y la realidad”, por lo que entiende que se debe “salvaguardar la madurez emocional” de quienes ven la serie, pues va dirigida a una audiencia joven.

Según la Comisión para la prevención del suicidio, del Departamento de Salud, los estudios indican que el 20% de los jóvenes puertorriqueños, cerca de 53,261 adolescentes entre 13 a 19 años contemplan constantemente la idea de terminar con su vida.

“Muchos adolescentes vulnerables emocionalmente pueden identificarse, sin entender que muchas de las cosas que proyecta son ‘fantasías’ para atraer”, afirma Ortiz con notable preocupación.

Para sostener su postura, la sicóloga clínica con práctica en Santurce, comparte lo expuesto por la Asociación Nacional de Psicólogos Escolares sobre este particular. “Las investigaciones demuestran que la exposición al suicidio de otra persona, o a las gráficas sensacionalizadas de la muerte pueden ser uno de los muchos factores de riesgo que jóvenes que luchan con enfermedades mentales citan como razón para contemplar o intentar suicidarse", según confirmó endi.com a través de un comunicado.

Los dos expertos coinciden con la psicóloga de niños y adolescentes Janely Muriel en que su mayor preocupación es que los menores que vean la serie imiten ese comportamiento.

“La serie abre esa puerta, esa caja de Pandora a los adolescentes. Quien vea el suicidio como una opción puede tomar ideas y no hay forma de predecir si toma la escena como consejo o como un grito de ayuda”, señala Muriel.

Sin embargo, los expertos concurren en que el contenido de la producción ofrece una oportunidad para discutir temas fundamentales.

“No podemos condenar la serie por los temas que trata. Al contrario, si es vista junto a padres o algún profesional de la conducta humana puede abrir los canales de comunicación a adolescentes que están expuestos a estas situaciones a diario”, insiste Osorio.

Tanto Muriel como Ortiz acuerdan que la serie debe tener un rango de edad y que no debe ser vista por niños. También apuntan que los menores que decidan verla deben hacerlo bajo la supervisión de un adulto.

Los tres especialistas en salud mental entienden que se debe regular la población expuesta a este material y que se debe tomar como índole educativa y no de entretenimiento.

Del mismo modo, instan a todos los profesionales de la salud mental a que la vean desde una perspectiva analítica y que, si algún televidente se siente afectado por el material que aborda, busque ayuda.

Señales de alerta

Aislamiento, tristeza, coraje, intranquilidad, desesperanza, descuido en la apariencia física, cambios repentinos de conducta y de estados de ánimo, conversaciones sobre la muerte y sentimientos de vacío y un historial de automutilación son solo algunas de las señales que presenta el personaje de Hannah, y que pueden alertar a los padres de que algo no anda bien en la vida de sus hijos, argumentan.

Los consejeros esperan que, si algún joven se siente identificado con los temas que aborda “13 Reasons Why”, no duden en exteriorizar sus preocupaciones.

“Ya sea con un amigo o con cualquier persona a la que le tengan respeto y confianza. Levanten su voz. Todo tiene solución”, aconseja Osorio. 


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