"A pesar de haber sufrido daños en muchísimos concesionarios, la gran mayoría ya tiene las puertas abiertas para recibir a sus clientes", dijo el presidente del GUIA, Ricardo García. (Archivo)
El número de ventas de autos ascendió a 107,992 en octubre.

Pese a que las ventas de autos se han reducido respecto al mes anterior desde mayo, el presidente del Grupo Unido de Importadores de Automóviles (GUIA), Ricardo García, aseguró este martes que el futuro de la industria es “optimista” de cara al 2022.

Se espera que el 2021 termine con unas 130,000 unidades vendidas, pues hasta octubre, el número ascendía a 107,992, lo que representa un crecimiento de 53% respecto al 2020, cuando se produjo el cierre por la pandemia del COVID-19.

“Estamos viendo que esos números han ido bajando. Desde mayo, que fue el pico del año, cada mes ha bajado sobre el mes anterior. Este mes (octubre) terminamos en sobre 9,200 unidades vendidas, así que ya las aguas están bajando a su nivel porque la gente ya no tiene dinero como el PUA y otras ayudas federales”, expresó García en un aparte con El Nuevo Día durante el foro “Proyecciones económicas y herramientas de negocios para la industria en el 2022″, que se celebró en Vivo Beach Club, en Isla Verde.

“Estas 9,000 unidades (vendidas en octubre) siguen siendo buenas. Aunque quizás no podamos estar repitiendo esto (las ventas) de este año, porque ha sido un año atípico, hay optimismo para continuar y la industria está fuerte”, añadió.

García reconoció que el 2022 también estará lleno de retos debido a la escasez mundial de inventario de autos, ya que la producción de chips de computadoras no da abasto. A su juicio, la situación continúa “grave”.

Al panorama se suma la propuesta del gobernador Pedro Pierluisi para ajustar los arbitrios de los vehículos. Aunque La Fortaleza no ha presentado una propuesta formal, el secretario de Hacienda, Francisco Parés, había adelantado a El Nuevo Día que Pierluisi crearía dos tasas contributivas: una para los vehículos de motor y otra para los híbridos. Asimismo, dejaría a los vehículos eléctricos excluidos del pago de arbitrios.

García indicó que la industria se mantiene haciendo propuestas, pero declinó ofrecer detalles hasta que La Fortaleza presente una medida ante la Asamblea Legislativa. “Estamos trabajando propuestas (sobre los arbitrios), pero es muy temprano el proceso. Esto no es algo que se hace de la noche a la mañana”, sostuvo García.

Un crecimiento favorable

Las proyecciones positivas de García fueron respaldadas por el economista y catedrático del Recinto Metropolitano de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Antonio Fernós, quien anticipó que, de acuerdo con la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), entre 2021 y 2022 Puerto Rico experimentaría un crecimiento real del Producto Nacional Bruto (PNB) de entre 1.0% a 0.6%, aún cuando se prevé una caída de los recaudos del gobierno.

“En un crecimiento real de una economía de Puerto Rico, que no es una economía de primer mundo, tener una tasa de crecimiento del PNB real de estos números, es bien saludable. No sean pesimistas, esto es buenísimo”, expresó. “Como todo, hay que coger las cosas con un grano de sal porque tenemos un grado de incertidumbre tan grande que estas cosas se pueden virar de la noche a la mañana”.

Asimismo, resaltó que, según la Junta de Planificación, los gastos de consumo personal -la serie económica que más impacta a los importadores de autos- registraría un crecimiento de casi 1%.

Para Fernós, las claves principales de la industria automoriz para el próximo año están ligadas a la credibilidad de las instituciones, el avance de los vehículos híbridos y eléctricos, el desembolso de las ayudas federales por la pandemia y el Huracán María, así como el aumento del salario mínimo a $8.50 a partir de enero de 2022.

No obstante, el economista reconoció que el reto mayor es el demográfico, al punto de que anticipó que, si la tendencia no se revierte, “de aquí a 50 años vamos a hacer la égida más grande del Caribe”, lo que, a su juicio, podría ser una oportunidad para la industria de autos.

“Los adultos mayores tienen mayor poder adquisitivo y pudieran ser la parte más amigable a la venta de autos”, explicó al añadir que las personas de 85 años o más han ganado protagonismo en la venta de autos. “Hay abuelos comprando automóviles para sus hijos y nietos porque mucha gente tiene el crédito dañado”.

Para Fernós, los adultos mayores son clientes con menos delincuencia (morosidad), mejor puntaje crediticio y, en su mayoría, no tienen el crédito comprometido. Sin embargo, advirtió que este tipo de perfil da paso a delitos financieros y fraude.

Sobre cuál debe ser la hoja de ruta para compensar la pérdida de población, el experto sostuvo que la industria deberá apostar a la renovación de la flota de autos en el país por una más eficiente, ya sea con vehículos híbridos o eléctricos.

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