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El plan Keogh es un tipo de fideicomiso y se crea mediante escritura pública ante un notario, después de lo cual debe ser sometido al Departamento de Hacienda para su aprobación.  (Shutterstock)
El plan Keogh es un tipo de fideicomiso y se crea mediante escritura pública ante un notario, después de lo cual debe ser sometido al Departamento de Hacienda para su aprobación. (Shutterstock)

“Las personas deben ahorrar, pues el Seguro Social ya no da para vivir y hay que prepararse para el retiro o cualquier eventualidad económica”.

Con estas palabras Juan José Santiago, vicepresidente senior y Oficial de Fideicomisos de Oriental, resaltó la importancia de que los consumidores planifiquen sus finanzas de cara a la jubilación.

En el caso de quienes trabajan por cuenta propia, son propietarios de negocios que no están incorporados o son dueños de más de un 10% del capital de una sociedad especial o corporación de individuos, estos son elegibles para abrir un plan Keogh.

“El propósito del plan Keogh es el ahorro para el retiro del individuo y de sus empleados”, resaltó el consultor financiero certificado Carlos Miranda Monroig, dueño y presidente de la firma de planificación financiera Strategic Capital Partners. “Por ejemplo, si un abogado tiene su propia oficina, la secretaria pudiese ser parte del plan. Los fondos del retiro de la secretaria también saldrían de ahí”.

El plan Keogh es un tipo de fideicomiso y se crea mediante escritura pública ante un notario, después de lo cual debe ser sometido al Departamento de Hacienda para su aprobación. En la escritura se establece qué tipo de inversiones se pueden hacer con ese dinero y quiénes serán los beneficiaros del plan.

Una vez creado, el plan se nutre de las aportaciones que haga el consumidor que solicitó su creación. El individuo puede aportarle cada año hasta un 25% de su ingreso neto anual, hasta un máximo de $53,000, para deducir esa aportación de la planilla de contribución sobre ingresos. Esas aportaciones anuales son 100% deducibles de la planilla, lo que constituye uno de los principales beneficios de este plan de retiro calificado.

No obstante, si el consumidor le aporta una cantidad mayor a la estipulada, “Hacienda le puede cobrar un 50% de penalidad de ese dinero por haber aportado de más”, advirtió Santiago.

Una vez dentro del plan, ese dinero puede ser invertido en certificados de depósito, fondos mutuos, acciones, bonos y algunas anualidades, mencionaron los entrevistados.

“Otra ventaja es que, con el plan Keogh, ese dinero crece diferido del pago de contribuciones”, resaltó Miranda. “Esto significa que ese dinero, aunque va a estar creciendo, solo va a pagar contribuciones al momento de retirarlo del plan. Si por ejemplo, compras acciones y fondos mutuos, esa transacción no tiene ningún efecto contributivo hasta el momento en que decidas retirar”.

Cuando llega la hora de la jubilación, explicó Santiago, si el individuo tiene menos de 60 años de edad, recibirá libres de contribuciones los primeros $11,000 anuales que saque del plan, mientras que si tiene 60 años o más, los primeros $15,000 anuales que retire los obtendrá libres de impuestos. Si realiza retiros antes de la edad estipulada en la escritura pública del plan, tendrá que tributar por ese dinero a la tasa aplicable al momento de hacerlo.

Una opciónadicional que tiene el consumidor es retirar todo el dinero del plan a una tasa preferencial de 20% de contribución, lo que representa un ahorro en comparación con la tasa de 33% de tributación de ingresos para individuos. Pero, el ejecutivo de Oriental resaltó que “al llegar el momento del retiro debes decidir si sacas el dinero del plan por partidas anuales o sacas una suma total, pues una vez empiezas a sacar retiros parciales anuales, no cualificas para la tasa de 20% por retirar la suma total”.

Otro beneficio del plan Keogh es que provee mayor protección ante reclamaciones de terceros en caso de que el consumidor sea demandado, pues el plan –como es un fideicomiso- es una entidad legal aparte de su creador. Aparte de eso, en caso de que la persona muera, el dinero que esté dentro del plan, aunque se haya invertido en Estados Unidos, no pagará impuestos de herencia federal, que en ocasiones pueden ser de hasta el 45%, indicó Miranda.

Sin embargo, el consultor financiero certificado indicó que “el riesgo mayor es que no puedas aportar al plan Keogh y estés gastando en un plan al que no le puedas sacar el provecho”.

Con esto se refirió a los costos que conlleva crear y mantener un plan de este tipo, que debe ser administrado por una entidad financiera o por individuos que se dedican a administrar planes de retiro. Ese administrador estará a cargo de llenar las planillas informativas que requiere Hacienda cada año, así como de asegurarse de que el plan cumpla con la ley federal ERISA (Employee Retirement Income Security Act of 1974), que regula los planes de retiro. Dependiendo de cómo se desea invertir el dinero, también será necesario reclutar a consultor o bróker de inversiones.

“Se necesitan alrededor de $1,000 a $1,500 para abrir el plan Keogh”, estimó Miranda. “Con eso se le paga a Hacienda para cualificar ese plan de retiro y al abogado por crear la escritura. Después de ahí viene el costo, al final de los 12 meses, de administrar el plan, llenar planillas y asegurar que cumpla con ERISA, de entre $400 y $900, en adición al costo del consultor financiero o bróker, que depende de si cobra un ‘fee’ o comisión”.

En el caso de Oriental, Santiago resaltó que la institución cuenta con tarifas competitivas para este tipo de servicio. “Tenemos una oferta en que si la persona hace un contrato con nosotros por cinco años para administrar el plan, el primer año es gratis”, comentó.

Perfil del cliente 

Agregó que el Keogh es un plan que suele ser solicitado por personas con ingresos netos de $50,000 o más en busca de cómo ahorrar en el pago de contribuciones sobre ingresos. “Si ganas menos de $50,000 netos, te conviene mejor abrir una cuenta IRA (de retiro individual)”, dijo Santiago.

El ejecutivo observó que la emigración de profesionales ha provocado que la demanda por este tipo de producto disminuya. Sin embargo, apuntó que “ahora se está viendo que cuando abren sus oficinas, yasean médicos, abogados o CPA, inmediatamente consideran abrir un plan Keogh para ahorrar para el futuro. Antes la gente lo hacía a los 40 o 50 años y ahora abren su negocio y en seguida buscan asesoramiento sobre el tema”.

Santiago percibe esta tendencia con optimismo. “Mientras más temprano comiences a usar el plan, más dinero tendrás invertido en el futuro”, dijo.