Pedro Pierluisi informó que el plan de desarrollo de la antigua base naval, en Ceiba, está en “la etapa de ejecución”.

La nueva esperanza para el redesarrollo de los terrenos de la antigua base naval Roosevelt Roads en Ceiba se concentra en la reconstrucción de una buena parte de la infraestructura de energía y de producción y tratamiento de agua, sistemas que por más de una década fueron prácticamente abandonados y, posteriormente, resultaron afectados severamente por el huracán María en el 2017.

El gobierno estima que ese deterioro en la infraestructura de la antigua base naval es lo que impide la inversión privada en proyectos que desarrollen la manufactura, el comercio y viviendas en esta zona que cuenta con sus propios accesos aéreos, muelles de hondo calado y que mantiene gran parte de su infraestructura militar todavía en pie, en espera por ser renovada.

La renovación eléctrica será financiada con fondos de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) y busca establecer una microrred, con su propio sistema de generación, que permita ofrecer a industrias en la zona una tarifa menor a la que paga el resto de Puerto Rico.

“Este es el proyecto más grande que tenemos para impactar el crecimiento económico en Puerto Rico”, dijo el gobernador Pedro Pierluisi Urrutia durante la conferencia de prensa en La Fortaleza en la que anunció las iniciativas.

El secretario de Desarrollo Económico y Comercio usó la frase “If you build it, they will come” (Si lo construyes, ellos vendrán), haciendo referencia al largometraje “Field of Dreams”, en el que un granjero de Iowa siguiendo las voces en su cabeza construyó un parque de pelota en medio de un maizal con la expectativa de que llegaran jugadores de béisbol y fanáticos a su casa y así resolver sus aprietos económicos. En este caso, la expectativa es que la renovada infraestructura finalmente atraiga a los inversionistas que por años parecen haber eludido la zona.

Nilda Marchán, directora ejecutiva de la Autoridad para el Redesarrollo Local de Roosevelt Roads, lo resumió diciendo que, por ejemplo, “sin (servicios) santiarios es bien complicado desarrollar los proyectos”.

“Estos proyectos sientan la base para arrancar el redesarrollo que estamos deseosos de que ocurra”, afirmó.

La iniciativa sigue prácticamente un abandono de la zona desde que la marina cerró la base en el 2004. Gran parte de los terrenos que están ahora en manos del gobierno estatal fueron transferidos para el 2013.

“Ha habido un deterioro. Entiendo que aquí no se han hecho mayores inversiones en la infraestructura de la base. Este es el primer anuncio… Ese fue el talón de Aquiles al momento de mercadear la propiedad y es que la infraestructura estaba en las peores condiciones”, dijo Pierluisi.

“Este es un ejemplo de cuando reclamamos algo y no incluimos en eso el costo de mantener las cosas. Es como si me regalaran un avión sin tener chavos para la gasolina. De nada sirve… Es una pena que gastamos $100 millones cuando teníamos la infraestructura, pero no se mantuvo”, dijo Cidre.

En ese momento, José G. Baquero, director de FEMA, detalló que la aportación que hacen al proyecto es por los daños ocasionados por el huracán María y no por ese abandono.

La microrred tendrá una inversión de $53.8 millones. De estos, $33 millones son de FEMA y se usarán para renovar la red de transmisión y distribución. Baquero, jefe de FEMA en Puerto Rico, precisó que la expectativa es que esa renovación sea resiliente y que, por ejemplo, los postes de madera que derrumbó el huracán María, sean reemplazados por postes de acero.

El IBD Energy Group invertirá $20 millones adicionales para hacerse cargo del área de generación de la microrred que se hará en tres fases. La primera, que iniciará en marzo de 2022, generará tres megavatios. La segunda fase se espera para el 2024 y añadirá siete megavatios al sistema. Para la última fase no se precisó fecha, pero se contempla que genere entre 65 y 90 megavatios de electricidad. El 75% de la producción sería con fuentes renovables y el 25% mediante combustible.

La planta de tratamiento de aguas sanitarias implicará una inversión de $12.6 millones con una asignación especial aprobada por la Junta de Supervisión Fiscal. Consistirá en la construcción de una nueva planta de tratamiento de aguas sanitarias que estaría en operaciones para el 2024.

La planta de producción de agua potable requerirá al menos $7.2 millones. Estos trabajos se llevan a cabo con una subvención del Departamento de Agricultura de EE.UU. Se espera que esté reconstruyéndose el sistema para principios de 2022.

Salvo por las mejoras que se contemplan para establecer un nuevo terminal de lanchas a Vieques y Culebra, no se contempla, por el momento, mejoras a la zona del puerto marítimo. Tampoco se mencionó renovación asociada a las telecomunicaciones.

💬Ver comentarios