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Josen Rossi, presidente de Aireko, reconoció que los nuevos reglamentos requerirán de un “cambio cultural” en las empresas. (GFR Media)
Josen Rossi, presidente de Aireko, reconoció que los nuevos reglamentos requerirán de un “cambio cultural” en las empresas. (GFR Media)

En la empresa de construcción y mantenimiento Aireko “estamos listos” para reanudar hoy operaciones con medidas de salud y seguridad que exceden los requerimientos del gobierno para contener el COVID-19, aseguraron el presidente Josen Rossi y el principal ejecutivo Wally Toro.

Según explicó Toro, esta afirmación la basan en que Aireko “nunca paró por la pandemia” debido a que muchos de los proyectos que tienen activos fueron declarados esenciales y no se detuvieron por las órdenes de cierre por COVID-19. “Tuvimos que aprender a continuar trabajando con protocolos específicos de salud y seguridad”, indicó.

De las lecciones acumuladas por más de 50 días para proteger a sus empleados, destacaron la importancia del rastreo de contactos, en especial cuando un empleado en Florida dio positivo a COVID-19.

“Uno tiene los protocolos, pero cuando toca la experiencia es cuando se prueban los sistemas. Como hicimos rastreo de contactos, eso fue bien importante para poner en cuarentena cierto personal que había trabajado con él, mientras los proyectos seguían”, detalló.

Esto se facilitó porque Aireko mantiene “un reporte semanal de rastreo de contactos. Si tenemos un caso de contagio o gente con síntomas, sabemos quiénes estuvieron con esas personas y activamos el protocolo para proteger la salud de todos”, abundó Toro sobre la práctica que implementarán desde hoy en las operaciones que reanuden en Puerto Rico.

“Es algo que aquí el gobierno no está exigiendo ni lo está haciendo efectivamente”, advirtió Rossi.

Consejos para la industria

A la pregunta de qué consejos pueden compartir con la industria que hoy se apresta a reanudar operaciones, Toro sugirió fomentar la conciencia de que el COVID-19 requiere un “cambio cultural” en las organizaciones que no se limitan a medidas temporeras de salubridad, sino que incluye educación continua, monitoreo y adopción de tecnología, en especial entre las personas no muy orientadas a esos avances.

“Siendo empresario, hay que velar también los costos”, advirtió sobre la realidad de que implementar nuevos protocolos o tecnologías conlleva una inversión inicial importante aun cuando el negocio no esté percibiendo el mismo volumen de ingresos.

Por su parte, Rossi opinó que “en la industria hay que demostrar que sí podemos usar la disciplina de la construcción y de la creatividad de que todos los proyectos son diferentes, para demostrar que se puede operar de forma responsable, con muy bajo riesgo de contagio”.

Colón reconoció que al reabrir por fases la economía el riesgo de que aumente la curva de contagio es real. En ese escenario recalcó la importancia de que cada lugar de trabajo monitoree y documente la salud y seguridad en su operación,a fin de que puedan proveer datos confiables que ayuden a descartar focos de contagio.

“Si ahora los contagios se aumentan con los trabajadores de primera línea, ahí hay que meter mano, no es en la construcción”, ofreció como ejemplo. “No es pagar justos por pecadores”.

Aireko, fundada en Ponce en 1963, ya es un conglomerado de 11 empresas que, en tiempos regulares, cuenta con más de 900 empleados en la costa este de Estados Unidos, las Islas Vírgenes y Puerto Rico.

Ofrece servicios de mantenimiento a edificios e infraestructura crítica, así como construcción general y especializada.

En su operación local, cuentan con cuatro empresas y tienen oficinas en Caguas, Ponce y Guaynabo.