Méndez afirmó que los kits de edificaciones  cumplen con los estándares mínimos de construcción para aguantar terremotos y huracanes. (Suministrada)
Méndez afirmó que los kits de edificaciones cumplen con los estándares mínimos de construcción para aguantar terremotos y huracanes. (Suministrada)

Dentro de poco, terrazas, talleres, viveros, comedores techados al aire libre y gazebos llegarán a las casas y negocios en cajas, para que casi cualquier persona pueda armarlos sin necesidad de herramientas especializadas ni conocimiento previo en construcción.

Así lo anunció el arquitecto Wilfredo Méndez, cofundador de la empresa boricua de tecnología de la construcción Zero Damage junto con la ingeniera Esmeralda Niño.

“Esperamos que estructuras de 12 a 20 pies, por ejemplo, se puedan montar en ocho horas, en un día”, indicó Méndez. “La primera vez que le dije eso a un contratista me dijo que no podía ser. Pero es que nuestros modelos se encajan y no hay complicación”.

El empresario estimó que los kits estarán disponibles en el portal digital de Zero Damage en un mes.

Por lo pronto, ya comercializan su tecnología patentada Interjoint, un conector modular de acero que permite a personas sin preparación o experiencia en construcción ensamblar armazones de metal. Esto implica que los tubos de acero se conectan sin necesidad de tornillos ni de soldaduras, lo cual puede abaratar costos de mano de obra y reducir drásticamente el tiempo para tener una estructura liviana lista, explicó Méndez.

Luego de que incorporen las estructuras livianas a la tienda digital, la próxima etapa será ampliar la oferta con estructuras más complejas como las residencias movibles conocidas como tiny houses, que esperan ofrecer por menos de $10,000 como opciones de vivienda asequible para jóvenes y otras poblaciones.

“Justo estábamos trabajando con un tiny house que se le puede agregar espacio porque, con nuestra conexión, la estructura adicional sencillamente se compra y se monta”, compartió Méndez en alusión

A la hora de montar un kit de Zero Damage, el arquitecto puntualizó que lo crucial es seguir de forma rigurosa las instrucciones de ensamblaje y el orden en que se montan las piezas porque “la tecnología está diseñada con un gancho que cuando encaja no vuelve a salir”.

“Hemos preparado el diagrama lo más explícito posible”, recalcó.

Aclaró que teóricamente sí se puede desarmar la estructura, pero requiere uso de herramientas y guianza técnica.

El también profesor de arquitectura en la Pontificia Universidad Católica de Ponce indicó que prevén gran aceptación de estos productos listos para ensamblar entre “emprendedores que están empezando con compañías pequeñas y les conviene poder levantar su taller o almacén en un día”.

También ven oportunidad en agricultores y residentes interesados en erigir viveros, así como en los operadores de food trucks que quieran levantar áreas techadas para que los clientes puedan consumir en el lugar.

“Siempre pienso en gente mayor que quieren hacer arreglos a la casa, poner una terraza y así es mucho más fácil. Este es un segmento importante y, en Estados Unidos, ese mercado de hacer mejoras al hogar es el más significativo”, agregó.

Como con la pandemia persisten dificultades en las cadenas de suministros y de transporte, Méndez indicó que se concentrarán en el mercado de Puerto Rico por el momento, pero que tan pronto se estabilice la situación apuntan a explorar también el mercado de México.

El nacimiento de la idea de enviar kits de edificaciones por correo “precede la pandemia, pero una vez comenzó esto, ya como en abril, nos dimos cuenta de que teníamos que acelerar los planes”, compartió Méndez, quien precisamente por la emergencia sanitaria no ha podido reunificarse con su socia y esposa, quien ha permanecido en México durante este trance.

En cuanto a la fortaleza de las estructuras, Méndez indicó que “cumplen con los estándares mínimos de construcción para aguantar terremotos y huracanes”, pero que claramente son edificaciones auxiliares, no refugios seguros en caso de desastre.

Por ello, orienta a los clientes a verlas como tal y considerar que no estaría de más amarrarlas en caso de amenaza de huracán, por ejemplo.

“Si algo hemos aprendido por experiencia, es que con la naturaleza no se juega. Es mejor prevenir y ser hasta un poco paranoico”, acotó.

Además de la investigación y desarrollo de la tecnología de conexión, esta empresa tecnológica obtuvo en 2018 una subvención de la National Science Foundation (NSF), para apoyar un proyecto dirigido de desarrollar un sistema alterno de amortiguamiento que permitiera a los edificios resistir mejor y recuperarse más rápido de eventos sísmicos, que bautizaron Autonomous Seismic-Controlling System.