Los centros comerciales deberán pensar en formas de transmitir una sensación de seguridad a los consumidores, que tendrá que ir más allá de ofrecer guantes y máscaras en la puerta, reveló el estudio. ( Archivo)

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Cuando los centros comerciales en Estados Unidos por fin abran las puertas tras los cierres obligatorios, podrían enfrentarse a un nuevo obstáculo: el temor de los consumidores.

Solo una tercera parte de los adultos estadounidenses encuestados el 20 de abril dijeron que se sentirían seguros comprando en un centro comercial después de que las tiendas vuelvan a abrir, según un nuevo estudio realizado por la firma de análisis predictivo del sector minorista First Insight Inc. Más encuestados dijeron que se sentirían seguros comprando en supermercados, farmacias y grandes tiendas como Target y Walmart, puntos de venta que en gran parte permanecieron abiertos durante la pandemia para la venta de productos esenciales.

Incluso antes de la pandemia, los propietarios de los centros comerciales se enfrentaban a un número cada vez menor de compradores. Para atraer consumidores, algunos centros comerciales agregaron elementos como parques de atracciones, cines y zonas de restaurantes mejoradas, el tipo de espacio que no se podía utilizar cuando comenzó el distanciamiento social.

A medida que los minoristas vuelven a abrir después de períodos de confinamiento domiciliario obligatorio, Greg Petro, responsable ejecutivo de First Insight, dijo en un comunicado que “los centros comerciales en particular deben pensar en formas de transmitir una sensación de seguridad a los consumidores, que tendrá que ir más allá de ofrecer guantes y máscaras en la puerta”.

China puede mostrar el camino. A medida que la nación ha reiniciado los negocios después de la cuarentena, se ha convertido en una práctica habitual verificar la temperatura de los clientes que entran en los establecimientos. Algunas tiendas en China se limpian varias veces al día. Y los probadores y productos que se han probado se desinfectan después de cada uso. Olvídese de tomar un suéter y ponerlo de vuelta en el estante si no le queda bien.

El temor por la seguridad también puede cambiar la demografía del comprador. Más hombres que mujeres dijeron que se sentirían seguros en los comercios después de Covid-19, según el estudio. Petro dijo que dado que es probable que los minoristas vean más hombres en sus tiendas que mujeres, deberían considerar ajustar el inventario en consecuencia.

Y cuando lleguen esos compradores, lo más probable es que vengan con su propio equipo. El 80% de los consumidores prefieren usar sus propias máscaras faciales en lugar de las que se ofrecen en las tiendas, según el estudio.


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