Es esencial que el cliente pague por etapa completada, no por adelantado. Si se van a comprar materiales, una buena práctica es pagarlos directamente a los suplidores, no al contratista.
Es esencial que el cliente pague por etapa completada, no por adelantado. Si se van a comprar materiales, una buena práctica es pagarlos directamente a los suplidores, no al contratista. (Jose R. Madera)

La desaparición de un contratista luego de recibir $26,000 para una piscina que no llegó a construir es el caso más reciente de un ciudadano que denuncia timo por parte de un individuo o empresa que ofrece servicios de construcción o remodelación.

Lamentablemente, en Puerto Rico, demasiadas personas han tenido experiencias similares de mejoras al hogar sin terminar o mal ejecutadas, aunque las sumas pagadas hayan sido menores y no se haya llegado al punto de la demanda por incumplimiento o la querella ante la Policía.

Para reducir la probabilidad de caer víctima de contratistas fatulos, el Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO) cuenta con una guía de recomendaciones a la hora de contratar a alguien para trabajos del hogar.

DACO es la agencia que supervisa los servicios de construcción, remodelación y mejoras al hogar, así como las garantías. Por ello, sus recomendaciones también buscan que el consumidor tenga la documentación y las herramientas necesarias para reclamar en caso de que el trabajo contratado sea insatisfactorio o no se haya completado.

Antes de escoger al contratista

1. Buscar referencias de vecinos y allegados. ¿Conocen a un contratista que les haya cumplido o que les haya hecho bien el tipo de proyecto que deseas para tu hogar?

2. Pídele al contratista por lo menos tres referencias de clientes anteriores. Asegúrate de que sean para trabajos similares. De nada sirve una referencia para enchapar un baño, si el trabajo que se hizo fue sellar un techo.

3. Verifica que el contratista esté registrado en el Registro de Contratistas del DACO y si hay reclamaciones o querellas en su contra. Cuando se trate de una empresa no está de más verificar que esté debidamente registrada como corporación en el Departamento de Estado y a nombre de quién.

4. “Asegúrate que el contratista tenga los seguros al día. Los contratistas deben tener un seguro de responsabilidad personal y una póliza del Fondo del Seguro del Estado”, recalca DACO en su guía. Además, puedes indagar si el contratista está dispuesto a adquirir una fianza que cubra incumplimiento de su parte. Esto puede ser crítico para proyectos más costosos.

El proceso de contrato

Para toda obra o mejora en el hogar es necesario que el cliente y el contratista firmen un contrato. Si surgen cambios en el camino, también se deben documentar por escrito. Según el DACO, el contrato debe incluir lo siguiente:

1. Nombre, domicilio, teléfono y el número de registro del contratista. El cliente debe verificar con alguna identificación oficial la identidad de quien firma.

2. Fechas estimadas de inicio y terminación de los trabajos.

3. Qué se incluye y qué no con “una explicación detallada de la obra a realizarse y el costo de cada partida. Por ejemplo, ¿incluye limpieza? ¿incluye la entrega de materiales al lugar?”, sugiere la agencia.

4. ¿Quién tramitará los permisos necesarios para completar la obra?

5. Lista detallada de los materiales, con colores, modelos, dimensiones y marcas de productos. Si se adquieren servicios con materiales que tienen ciertas garantías, los manuales de los equipos deben proveerse al cliente al terminar la obra y debe constar por escrito quién honrará la garantía y qué se incluye.

6. El costo total de la obra, los métodos de pago aceptados por el contratista, los plazos de pago por etapa, el nombre de la entidad o persona a la que se realizarán los pagos.

Para el consumidor

Aunque el contratista esté registrado y recomendado por varias personas, el DACO hace hicapié en que “no pagues la totalidad del monto de la obra antes de iniciar los trabajos. Paga según se vayan completando las etapas de la obra. De lo contrario, el contratista no tendrá incentivo para culminar el trabajo”.

Si el contratista provee un contrato estándar, “lee el contrato detenidamente e informa sobre cualquier cosa con la que no estés de acuerdo. No firmes ningún documento que no hayas leído ni ningún papel con espacios en blanco que puedan completarse después de que los firmes”, advierte la agencia.

Antes del pago final, es esencial inspeccionar con calma y completa atención todos los detalles. ¿Se pintó todo lo incluido en el contrato, los equipos instalados funcionan como se supone, el área fue limpiada o se recogieron los escombros si ese paso estaba incluido en el contrato.

Además, el cliente debe tener de su lado las garantías escritas, tanto de los equipos como de la mano de obra, según aplique.

“Si no estás conforme con la obra o entiendes que el contrato no se ha cumplido, infórmalo al contratista primeramente y explícale tus razones. Haz constar por escrito –carta o correo electrónico– cualquier comunicación o acuerdo al que hayas llegado para subsanar las diferencias”, expone el DACO.

Esto da oportunidad a que se remedien terminaciones o se completen detalles antes de hacer ese pago final.

Ahora, si el contratista se niega o entiende que el trabajo sí cumplió el contrato, la agencia insta al consumidor a comunicarse con el DACO por su página web o cuentas sociales para orientarse sobre sus opciones. “Podrías tener derecho a presentar una querella en contra del contratista por cualquier violación a lo pactado”, concluye la guía.

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