Una de las escenas del anuncio del limpiador de ropa Tide que se transmitirá durante el Super Bowl, que se celebrará este domingo y se verá por la cadena CBS. (The Associated Press)

NUEVA YORK — Cada año, los anuncios que se transmiten durante el Super Bowl de la NFL muestran una imagen de la psique estadounidense. Y este año es único en su especie.

Luego de más de un año de miedo y aislamiento provocados por la pandemia de coronavirus, una tumultuosa elección presidencial que terminó con disturbios en el Capitolio federal y una incertidumbre periódica sobre si habría siquiera un Super Bowl, los anunciantes debieron andar con cuidado. El ideal: promover sus marcas a una audiencia cansada que busca consuelo y un escape sin cruzar ninguna línea que pudiera provocar a los televidentes.

Así que Will Ferrell se une con General Motors —y con Awkwafina y Kenan Thompson—, en un alocado viaje a través del país para promover los vehículos eléctricos de la compañía. Amazon juega con insinuaciones sexuales cuando una mujer se distrae por su nuevo asistente de voz Alexa que se convierte en el actor Michael B. Jordan. Adicionalmente, Anheuser-Bush ofrece una mirada esperanzadora hacia una época en la que podamos volver a decir “vamos a tomar cerveza” a los amigos y compañeros de trabajo.

“El consuelo es clave”, dijo Charles Taylor, profesor de mercadotecnia en la Universidad de Villanova. “Ser atrevido va a llamar la atención, pero se corre el riesgo de salir de la zona de confort en un momento en que la gente se ha encerrado en sus casas y la situación económica es difícil para muchos”.

¿El premio para aquellos que logren el equilibrio adecuado? La oportunidad de entrar en la psique y en las conversaciones virtuales de una cantidad aproximada de 100 millones de televidentes que verán la transmisión del Super Bowl LV por la cadena CBS el domingo.

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