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(GFR Media)
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Tras el paso del huracán María, los restaurantes aprendieron a prepararse en caso de que futuros ciclones azoten su zona, pero ahora enfrentan otro reto: el de estar listos para reanudar operaciones lo antes posible ante la ocurrencia de temblores y terremotos en la región.

“La mayoría de los restaurantes del área sur están operando bien. Aprendimos las lecciones que nos dejó María, tenemos agua, cisternas, generadores. El problema ahora es la falta de personal”, expresó Gadiel Lebrón, director ejecutivo de la Asociación de Restaurantes de Puerto Rico (ASORE), sobre el reto que intentan resolver desde que se intensificaron los temblores, sobre todo en el área sur.

Lebrón indicó que la asociación tiene 13 socios individuales en la zona que comprende desde Ponce hasta Mayagüez, más decenas de cadenas de restaurantes casuales y de comida rápida. “Me dicen que no tienen personal, y tienen que cerrar más temprano por la falta de empleados. Y los que van a trabajar, lo hacen con preocupación”, sostuvo Lebrón, quien dijo que entiende la situación emocional que enfrentan los empleados de los negocios del área sur.

“Los empleados se están ausentando porque sienten miedo de dejar a los niños y a sus familias solas. Temen que no puedan regresar a la casa a ayudarlos si ocurre otro temblor, y que cierren los accesos de caminos y carreteras”, agregó el director ejecutivo. 

Por ello, ASORE está en comunicación con la aseguradora Mapfre, que es la compañía de seguros de los socios de la entidad empresarial, para auscultar la posibilidad de que se active una variante del Programa de Ayuda al Empleado (PAE). Esto es, de que en vez de que el empleado sea el que tome la iniciativa y llame a la línea PAE, que sean los profesionales de la salud quienes visiten la zona para reunirse y orientar a los empleados afectados, explicó Lebrón.    

De otro lado, en estos días Puerto Rico sería la sede de la convención anual de la asociación de restaurantes de Massachusetts, la cual se lleva celebrando por los últimos 10 años en la isla. Se supone que ayer domingo llegarían 66 dueños de restaurantes para la convención, pero debido a los sismos el grupo canceló el evento.

El grupo se hospedaría en el hotel Vanderbilt del Condado y había separado el restaurante de Mario Pagán para celebrar una de las actividades. Lebrón señaló que incluso después del huracán María, los restaurantes de Massachusetts continuaron celebrando su convención anual en la isla. Esta es la primera vezque la cancelan, pero él confía en que el próximo año la asociación regresara como de costumbre, a Puerto Rico.