Felipe Pérez, presidente de la cadena local de El Mesón, figura entre los 70 empresarios que apoyan reabrir la economía con medidas de cautela para contener la propagación del COVID-19. ( Archivo)

Un grupo de más de 70 representantes del sector privado se ha unido para redactar protocolos e implementar procedimientos en sus respectivos negocios, con el objetivo de estar mejor preparados para cuando llegue el momento de reanudar operaciones.

Bajo el lema: “Estamos listos, Puerto Rico nos toca a todos”, el grupo le envió ayer una carta a la gobernadora Wanda Vázquez Garced en la que le comunican que ella fue proactiva y tomó una decisión “valiente” al cerrar a Puerto Rico antes que el COVID-19 contagiara a gran parte de la población, como ocurrió en España, Nueva York, Italia, Francia o Reino Unido.

Ahora, ella deberá decidir también cuándo reabrirá la economía. “De la misma forma que usted tomó la decisión de cerrar a Puerto Rico antes de que ocurriera un contagio masivo, es igualmente imprescindible tomar la decisión de reabrir el sector privado antes que colapse la economía del país… Dilatar esta decisión tendrá repercusiones serias en nuestra ya lacerada economía”, lee parte de la misiva que este grupo le envió.

Los más de 70 firmantes de la carta le aseguran a Vázquez Garced que “la empresa privada se encuentra preparada para reactivar responsablemente el sector comercial e industrial de una manera ordenada y velando por la seguridad de nuestros empleados y clientes”.

Este es el segundo grupo de empresarios y ejecutivos del sector privado que en los pasados días le pide a la gobernadora que permita la reapertura del comercio y la industria. El “task force” económico también le pidió que reabra la economía.

Felipe Pérez, presidente de la cadena local El Mesón Sandwiches y uno de los firmantes de la carta, dijo que son un movimiento informal que surgió para apoyarse entre todos ante la incertidumbre de no saber cuándo se reactivarán las operaciones empresariales. “Este movimiento lo que busca es prepararnos para cuando el gobierno decida que podemos reabrir”.

A preguntas de si el grupo le ha pedido una fecha específica de reapertura a la gobernadora, el presidente de El Mesón respondió en la negativa. “Jamás. No podemos hacer eso. No tenemos la información, la tiene el ‘task force’ médico. Somos empresarios y queremos reabrir, pero eso se va a hacer cuando sea seguro hacerlo”, expresó. Acto seguido señaló, “eso sí, si esperamos por las pruebas nunca abrimos. Hay que decirle a la gobernadora lo importante que es el reabrir la economía”.

Pérez comparó la situación de los negocios con la de un paciente entubado, y dijo que para poder levantar al paciente de la cama, hay que hacerlo poco a poco, y ponerlo a andar pasito a pasito. “Así estamos los negocios, preparándonos para cuando demos ese primer paso, lo demos bien”.

“El Mesón ya está trabajando para cuando sea que podamos abrir el comedor. Si me dijeran que mañana puedo, yo diría que no estamos preparados. Yo quiero estar listo y no quiero hacerlo solo”, manifestó el empresario, quien señaló que los integrantes del grupo están aportando sus protocolos e información sobre medidas de limpieza, vestimentas, higiene, mucha información valiosa que están compartiendo entre todos.

Empresas como los supermercados, las farmacias y los restaurantes han estado operando en medio de la pandemia, sin cerrar, y pueden ayudar a otros a prepararse, según Pérez. “Yo entiendo que lo hemos hecho bien. Hemos estado aprendiendo y ejecutando sobre la marcha. Lo que que queremos es preparar a otras empresas y a la ciudadanía”, agregó.

Por su parte, Carlos López Lay, presidente de Bella Group, indicó que la pandemia requiere que individualmente todos cumplan su parte para el beneficio del colectivo. “Nunca los intereses individuales pueden ir por encima del bien común”.

“No pretendemos que el lunes, de repente, volvamos a la normalidad. Hay protocolos y procedimientos que cada industria y negocio tienen que implementar y ejecutar. Hay un plan específico que el gobierno va a proponer y lo apoyaremos. No estamos en las de antagonizar, queremos facilitar, a la vez que el gobierno cumple con su rol”, manifestó López Lay.

El Nuevo Día supo que hay empresas más adelantadas que otras en cuanto a los protocolos, y algunas industrias aún no han determinado cómo van a manejar sus operaciones una vez la gobernadora autorice la reapertura. Lo cierto es que muchos negocios están dispuestos a reabrir, aunque sea con reglas muy distintas a las que tenían antes de que se decretara el toque de queda.

“Estamos listos para operar, aunque adaptados para operar a la nueva realidad que todos enfrentamos. Buscamos crear un balance responsable entre la salud de todos y la economía del país”, lee un fragmento de la carta.

Uno de los sectores que más va a cambiar es el sector del comercio, entre ellas las tiendas de ropa, pues es probable que, al menos por ahora, no se permita al cliente probarse la mercancía.

De hecho, Lourimer Rodríguez, presidenta de la cadena local Roma, especializada en ropa para damas y caballeros, es una de las que se prepara para los nuevos cambios que incorporará en sus tiendas. Señaló que una vez reabra el comercio, Roma no permitirá el uso de los probadores en sus establecimientos y dejará entrar a un cliente a la vez. “La política será de no utilizar probadores ni medirse la ropa. La política de cambio se extenderá de siete días actuales a 15. Estaríamos manejando el 90% (de las ventas) en línea, por video o correo, entrega al carro y entrega a la casa. Un mínimo controlado por citas”, indicó Rodríguez.

El grupo de empresarios reconoce que tendrán que hacer cambios en sus negocios y están dispuestos a hacerlos, con tal de empezar a generar ingresos. “Nuestra solicitud va a tono con la necesidad de comenzar y movernos hacia adelante de una forma responsable. Cada industria es diferente y no todos vamos a abrir a la vez”, concluyó López Lay.


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