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Héctor Cordero, presidente de la Asociación de Agricultores dijo estar preocupado por la falta de información sobre el nuevo Código de Incentivos que entró en vigor el 1 de enero de 2020.
Héctor Cordero, presidente de la Asociación de Agricultores dijo estar preocupado por la falta de información sobre el nuevo Código de Incentivos que entró en vigor el 1 de enero de 2020.

Una nueva pugna entre el Secretario de Agricultura, Carlos Flores, y la Asociación de Agricultores surgió con el inicio del nuevo año tras la denuncia del presidente de la agrupación empresarial, Héctor Cordero, ya que al momento se desconoce cómo se manejarán los incentivos agrícolas tras su inclusión en el Código de Incentivos que recientemente entró en vigor.

Flores respondió al reclamo asegurando que no habrá cambios en la forma en que se manejarán los incentivos para los agricultores, hasta tanto se aprueben los reglamentos que regirán en el nuevo Código. Por lo que instó a los agricultores a visitar las oficinas regionales del Departamento de Agricultura para orientarse y recibir la información que necesiten aclarar.

De otra parte, Cordero denunció también que todos los certificados de agricultor bonafide vencieron con el cierre del año 2019 y desconocen qué ocurrirá con los mismos.

Ante esto, Flores se mantuvo fiel a la misma recomendación al exhortar a los agricultores a visitar las oficinas de sus regiones, y reiteró que no hay cambios en la forma en que se tramitarán estos certificados.

“De los incentivos no se sabe nada. No se ha emitido ningún tipo de expresión y sabemos que se va mantener el incentivo por producción. Hemos recibido mucho malestar por parte de los agricultores pues todavía hay gente que le deben pagos de subsidios e incentivos de los años 2018 y 2019”, señaló Cordero.

Insistió en que el grueso de los agricultores desconoce cómo va a operar la política pública para este año ya que todo está bajo la Ley 60, que es la del Código de Incentivos. “Se desconoce cuál función va a tener el Departamento de Agricultura y el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio a la hora de analizar subsidios e incentivos”, detalló.

Cordero recalcó que lo más que les urge es la certificación de agricultor bonafide y estimó entre 6,000 a 7,000 los agricultores que están “en el aire”.

Recordó que dicho certificado es necesario para, entre otras cosas, reclamar los incentivos por pago del Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU), contribuciones, las deudas del Centro de Recaudación de Ingresos Municipales (CRIM) y otras exenciones a las que tienen derecho los agricultores bonafide.

Por su parte, el secretario de Agricultura aseguró que el DDEC está creando una plataforma en lo que se hace el nuevo reglamento, pero explicó que, mientras tanto, se siga utilizando el reglamento anterior, de esta forma los agricultores no perderán sus beneficios.

Sobre los certificados aseguró que se están emitiendo las renovaciones. “No hay una sola persona que se ha quedado sin su certificado bonafide. Sigue corriendo la división legal”, afirmó.

Según el presidente de los agricultores el incentivo más importante en suspenso es el subsidio que reciben estos productores, que hasta el pasado año era un subsidio salarial y se cambió a un incentivo por producción, cambio que rechaza la Asociación.

Otros incentivos que reciben son los créditos para el pago de seguro social y el Fondo de Seguro del Estado, y las ayudas para costear el uso de abonos y el uso de maquinarias, indicó.